Saltó de felicidad como en casa

Kevin Benavides sigue alimentando, a base de triunfos, el romance que mantiene con la provincia

02 Sep 2017
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A PLENO. Benavides -moto 12- y Goncalves -moto 9- fueron aclamados por los mecánicos del equipo y por los amigos y familiares del ganador que llegaron desde Salta. la gaceta / foto de mariana apud

Es casi un romance lo que tiene Kevin Benavides con Tucumán. “Me trae muy buenos recuerdos”, dijo el salteño. Como en su Salta natal, el ganador en motos del Desafío Ruta 40 Norte siente que es un habitante más en “El Jardín de la República”. “Gané carreras importantes en mi historial, como el Transmontaña y campeonatos argentinos”, detalló el piloto del Monster Energy Honda Team, que posee asistencia oficial de la casa japonesa.

Si bien su palmarés le anticipaba a la escudería que su fichaje podría ser exitoso, era complicado presagiar que el piloto tendría un rendimiento tan bueno, en tan corto tiempo. “Siempre fui de tener sueños grandes. Y de eso se trata: hay que seguir soñando”, le contó a LG Deportiva cuando bajó de la rampa de premiación apostada frente a la Casa de Gobierno.

Otra vez el monumento tucumano custodiaba el show que ofrecía la consagración de Benavides y que aumentó la cuota de romanticismo con la provincia. “Ahora gano mi primera carrera del Mundial”, destacó con el trofeo en mano y con la medalla de “finisher” que da la organización a todos los participantes.

Conocedor

“Me encanta correr en Argentina y más si es en el norte”, especificó el múltiple campeón internacional de enduro. Es lógico el sentimiento porque en carreras de estilo rally, bien diferentes a las de enduro que se corren en circuitos y no en caminos a campo traviesa, ser local, o al menos ser conocedor del terreno, es determinante. “También, muy cerca de aquí, gané mi primera etapa del Dakar”, rememoró. Y es esa victoria la que confirmó que el salteño tiene lo necesario para ser un dakariano a tiempo completo. Aquel triunfo lo puso en el libro histórico del motociclismo argentino al ser el primer motociclista “albiceleste” en ganar un tramo en el rally más difícil del planeta. En el Desafío Ruta 40 la caravana compitió en sectores por el que el Dakar pasó en alguna de sus nueve ediciones.

Competidores de punta como Sam Sunderland o Franco Caimi, con más experiencia reciente que Benavides en la competencia y que transitaron más veces esos caminos, no pudieron llegar al frente de la Casa de Gobierno porque la carrera los venció. “Fue muy técnica, con mucha navegación y exigente en lo físico”, reconoció. Él pudo afrontar lo que sus rivales prestigiosos no, pero fue difícil. Su compañero de equipo el portugués, Paulo Goncalves, le sacaba poco más de 10 minutos cuando empezó la última etapa que el salteño completó en 2hrs.19’57”, en segundo lugar por detrás del francés Michael Metge. “Tuve que aguantar el dolor que me provocaron las caídas del primer y el tercer día, pero igualmente pude lograr un buen ritmo en lo que quedaba y conseguir un triunfo que buscaba desde que sufrí la lesión el año pasado”, comentó el corredor que no pudo participar en el Dakar 2017 por una fractura en el brazo derecho.

Desde ese episodio, a muy pocas semanas de que la carrera comience, Benavides fijó su mira en el próximo Dakar. En Tucumán la ajustó a la perfección con la intención de dar en el blanco en enero de 2018.

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