El vino tuvo su fiesta en los Valles

Con folclore, almuerzo criollo, danzas y agradecimientos a la Pachamama se festejó la Vendimia.

21 Ago 2017

El sábado, en Tolombón, se realizó la Fiesta de la Vendimia, un encuentro para celebrar la cosecha 2017. Los productores están esperanzados porque pudieron recuperar parte de los viñedos estropeados por la helada de 2016

Las sonrisas volvieron a florecer en la gente, gracias a los viñedos que, desplegados en una naturaleza deslumbrante, ahora lucen con granos henchidos del jugo que será vino. Los productores vitivinícolas de los Valles Calchaquíes celebraron en Colalao del Valle el inicio de la vendimia 2017 con el humor de vivir un tiempo de recuperación y esperanzas.

En octubre de 2015 se dio en la zona una helada tardía que afectó casi al total de las plantaciones. A raíz de estas pérdidas el Gobierno nacional, a través del Ministerio de Agricultura, declaró zona de desastre al sector vitivinícola de Tucumán. Así las cosas, la producción de varietales en 2016 cayó de un millón de litros a casi 650.000. “Fue un golpe muy duro, perdimos bastante. Y esto sucedió porque nosotros tenemos la brotación más tardía que en el resto del país. Entonces la helada nos golpeó cuando todos los viñedos estaban en flor. Algunas plantas se perdieron, otras se están recuperando” contó Alberto Guardia, presidente de la Cámara de Bodegas y Viñedos del Tucumán.

“El año pasado hubo una leve recuperación y ahora ese desarrollo asoma un poco mejor. De todos modos no vamos a alcanzar aún el nivel de 2014 cuando tuvimos la vendimia más productiva”, añadió. Las súplicas a la Pachamama, desbordadas de angustia, parecen tener una respuesta generosa. “Estamos volviendo a crecer después del impacto negativo. Y aunque el volumen de producción se vino abajo, la calidad alcanzó un nivel extraordinario”, apuntó el empresario.

El festejo de esta vendimia se inició al mediodía en la bodega Arcas de Tolombón. Asistieron el ministro de la Producción, Juan Luis Fernández; la vicepresidenta del Ente Tucumán Turismo, Elena Colombres Garmendia; el secretario de Medio Ambiente, Alfredo Montalván, y el ministro de la Producción de Catamarca, Raúl Chico, entre otros funcionarios. Las celebraciones, favorecidas por una jornada cálida, se abrieron con el tributo a la Pachamama. Luego de los actos protocolares, los asistentes fueron agasajados con un almuerzo en el que se saborearon platos de altura (asado a la llama, tamales, humitas en chala y perniles de cerdo), matizado con un espectáculo musical que contó con la actuación de Ramón Barrenechea, Lucho Hoyos, El Mono Villafañe y Tafinando, entre otros. Se pudo degustar vinos de las distintas bodegas de la zona.

Pasión y paciencia

“El vino de los Valles concentra las características de su naturaleza y cultura”, apuntó la sommelier salteña Gabriela Flores. “En general todos nuestros Valles Calchaquíes, desde Santa María hasta Cachi, el vino expresa la gente, que es sencilla y mantiene prácticas ancestrales en la producción y forma de vida. Todo acompañado de una naturaleza maravillosa. Además aquí hay mucha pasión y paciencia en lo que se hace. Eso es vital porque la vitivinicultura es un negocio muy sacrificado” añadió. Silvia Gramajo, de los viñedos Finca La Silvia, insistió en que la calidad del vino de la zona, premiada a nivel nacional e internacional, “está sustentada en el aroma, el sabor y el color intenso”. “El terroir local está totalmente identificado a nivel mundial,” aseguró. La empresaria observó, por otro lado, que la vitivinicultura en los valles promovió el turismo a través de la Ruta del Vino. “A partir de esta actividad ahora se conocen las bondades de aquí, no sólo en la producción vitivinícola, sino también de tejidos, cerámicas y otras herencias propias de los pueblos originarios” comentó.

“Es el afán del gobierno tucumano no sólo consolidar el desarrollo de la vitivinicultura, sino también la producción de especias y otras actividades. Es que esta zona tiene un enorme potencial que será aprovechado con programas que facilitarán la provisión de agua” dijo Fernández. “Queremos garantizar empleos suficientes a fin de evitar que la gente se vaya de estas tierras” concluyó. “Para el turismo, los Valles Calchaquíes son un lugar maravilloso y significativo en la cultura de Tucumán con producciones de vinos que ya se ubican en un lugar muy alto en la actividad”, destacó, por su parte, Colombres Garmendia.

Formas novedosas

Algunas bodegas, de las 18 emplazadas en los Valles, presentan herramientas innovadoras de producción. El huevo de hormigón para la fermentación de uvas es una de las que exhibe la bodega Arcas de Tolombón. Se asemeja a una vasija de tinaja de la antigüedad. “La forma ovoide hace que las partículas se peguen en las paredes rugosas del interior y la borra del vino sube por las paredes por un movimiento de las partículas y llega hasta arriba. De ahí, por temperatura, baja por el centro. De esta forma el vino se conserva mucho mejor y está en contacto permanente con su borra”, explicó el ingeniero Juan Goitia. De esta forma, el producto obtiene las características que necesita. “El huevo tiene unas paredes gruesas y así el proceso de fermentación y conservación es mucho más estable” evaluó el profesional.

Comentarios