En dos años, las amenazas contra los chicos en la web crecieron 1.600%

Grooming, sexting y ciberbulling son prácticas que no dejan de extenderse en el país. Sólo la primera de ellas está penada por la ley.

18 Ago 2017
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ACOMPAÑAR SIN CENSURAR. Los padres y responsables deben orientar la vida digital de los chicos, pero sin prohibirles el acceso a la tecnología.

Las amenazas contra la integridad sexual y psíquica de niños, niñas y adolescentes en internet aumentan de manera vertiginosa en Argentina: crecieron cerca de 1.600% desde 2015. Los especialistas afirman que a los adultos les corresponde un rol central para cuidarlos, aunque sin excluirlos del contacto con la tecnología.

Grooming, sexting y ciberbulling son las principales conductas que atentan contra los derechos de los chicos, pero sólo el primero de estos -el contacto que realiza un adulto a través de la red con el propósito de cometer un delito contra la integridad sexual- es perseguido por la ley.

Fuentes consultadas por Télam en el Poder Judicial y el Ejecutivo exponen un escenario con estadísticas abrumadoras, que grafican el crecimiento de este tipo de delitos.

El Cuerpo de Investigaciones Judiciales informó que en Argentina se han revelado más de 25.000 casos de ciberacoso sexual a niños, niñas y adolescentes desde 2012, y que desde 2015 aumentaron un 1.600%.

Al respecto, la fiscal de Delitos Informáticos de la Ciudad de Buenos Aires, Daniela Dupuy, afirmó que el 90% de los casos que llegan a su oficina tienen que ver con grooming y pornografía infantil, que son más de 800 los casos que está investigando y que la situación es similar en las otras dos fiscalías porteñas especializadas en estos temas.

Todos los entrevistados coincidieron en que estos delitos o conductas han encontrado en internet un campo de acción que brinda mayores oportunidades a los abusadores y mayor desprotección para los chicos.

Diferencias

“El delito de abuso contra niños no es nuevo, sí lo es el medio de captación. Antes, para poder acceder, un pedófilo tenía que armar una maquinaria de acciones. Ahora, con un perfil falso de Facebook se pueden lanzar cientos de invitaciones desde el anonimato”, explicó Betina Esteban, integrante del equipo Niñ@s contra la explotación sexual y grooming, del Ministerio de Justicia nacional.

En general, el modus operandi más extendido para el acoso sexual de menores se inicia con un contacto por Facebook o a través de un juego online, aunque existe una nueva tendencia en la que se pide a la víctima un teléfono para continuar la interacción a través de Whatsapp.

Desde este programa gubernamental afirmaron que pasó bastante tiempo para que la Justicia comenzara a prestar atención a la incidencia de las nuevas tecnologías en casos de abusos: “había casos denunciados de grooming en los que nosotros les tuvimos que señalar la necesidad de investigar en las redes, porque era muy probable que ese abusador hubiera acosado a otras víctimas”, señaló Esteban

El grooming es la única de las conductas peligrosas a la que se enfrentan los más chicos que se encuentra tipificada por el Código Penal Argentino. La norma tiene una extensión de no más de dos renglones. Señalan los especialistas: “por ejemplo, no hace mención a que es una conducta realizada por un adulto contra un niño”, por lo que algunos legisladores han comenzado a trabajar en su modificación.

Otras agresiones

El sexting, que consiste en la viralización de un contenido de tipo erótico que originalmente había sido intercambiado de forma privada y voluntaria entre dos personas, es una práctica en auge intencionalmente y de impacto emocional enorme entre los adolescentes.

“El efecto es muy duradero mientras la viralización continúa. La Justicia puede pedir la eliminación de un sitio, pero mientras alguien lo guarde, puede reiniciar la distribución”, explicó Esteban.

Fuera del alcance de la ley también se encuentran los casos de ciberbullying, una problemática casi cotidiana entre los adolescentes, según afirmó María Belén Sclarandi, responsable de Contenidos y Difusión del BA-Csirt, el centro de expertos en ciberseguridad del gobierno porteño que asiste y concientiza a los ciudadanos en este ámbito.

“Para la mayoría de los docentes con los que hablamos, es el problema más frecuente con el que se enfrentan a diario en su trabajo. Dado que no está tipificado como un delito y los casos se resuelven de forma más bien ‘casera’, no existen datos estadísticos oficiales, pero por testimonios de docentes y padres sabemos que es un tema de alta incidencia dentro de las aulas”, estimó Sclarandi.

Respecto del ciberbullying, en el Observatorio de la Discriminación en Internet -bajo la órbita del Inadi- se trabaja la problemática de la discriminación y se reciben consultas y denuncias en este sentido.

“Recomendamos que los responsables no resignen su lugar de adultos, que orienten, escuchen, asesoren y acompañen en la vida digital a sus hijos. Con esto queremos decir que no se autoimpongan un límite por un tema generacional, es importante que sepan cuáles son los gustos y hábitos de sus hijos en internet, qué redes sociales usan, cómo funcionan y cómo se puede configurar la privacidad en cada una de ellas”, recomendó el Ministerio de Justicia.

> SMART TOYS

atención: pueden ser hackeados fácilmente  
Como nativos digitales, los niños incorporan el uso de smartphones y tablets desde temprana edad. Si bien son tecnologías robustecidas en materia de seguridad por los antivirus, también pueden ser vulneradas para conseguir que las cámaras y micrófonos tomen imágenes de su entorno. 
En 2015, 200 gigabytes de fotos de niños fueron filtradas en la web como resultado del hackeo a la compañía Vtech, fabricante de juguetes electrónicos, cuyos productos pueden conseguirse hoy a través de sitios de venta en Argentina. “Estos nuevos juguetes son invasivos y vulnerables desde el punto de vista informático, por lo que hay que tener cuidado con los micrófonos y cámaras que transmiten información por Internet, ya que, a diferencia de lo que ocurre con las webcams o micrófonos de una notebook, los ojos y oídos de estos juguetes no se pueden tapar”, explicó la experta en ciberseguridad María Belén Sclarandi. 

Atención: pueden ser hackeados fácilmente

Como nativos digitales, los niños incorporan el uso de smartphones y tablets desde temprana edad. Si bien son tecnologías robustecidas en materia de seguridad por los antivirus, también pueden ser vulneradas para conseguir que las cámaras y micrófonos tomen imágenes de su entorno. 
En 2015, 200 gigabytes de fotos de niños fueron filtradas en la web como resultado del hackeo a la compañía Vtech, fabricante de juguetes electrónicos, cuyos productos pueden conseguirse hoy a través de sitios de venta en Argentina. “Estos nuevos juguetes son invasivos y vulnerables desde el punto de vista informático, por lo que hay que tener cuidado con los micrófonos y cámaras que transmiten información por Internet, ya que, a diferencia de lo que ocurre con las webcams o micrófonos de una notebook, los ojos y oídos de estos juguetes no se pueden tapar”, explicó la experta en ciberseguridad María Belén Sclarandi. 

> GROOMING                   Es fundamental preservar las pruebas 

La presunción de un caso de acoso sexual por vía virtual contra un niño es una situación angustiante para la que ningún padre están preparado. El equipo Niñ@s contra la explotación sexual y grooming, del Ministerio de Justicia, explicó que es fundamental preservar los contenidos tecnológicos que servirán como prueba en la investigación. “Por más que la persona este angustiada, no hay borrar ninguna foto, video, conversación o contenido, por más desagradable que sea. Uno entiende que puede ser perturbador para un padre tener que enfrentar esa situación”, explicó Betina Esteban, integrante del equipo. Tampoco hay que bloquear o eliminar al contacto hasta que se realiza la denuncia efectiva porque ese material se va a constituir como prueba. Se recomienda la urgente comunicación con el 0800-222-1717, la línea nacional gratuita contra el abuso de niños, niñas y adolescentes, que funciona las 24 horas.


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