El Gobierno admite que el precio de la leche es muy elevado

Prometen bajar la carga fiscal a productores

22 Jul 2017

BUENOS AIRES.- El valor del litro de leche vacuna que compran los argentinos en tiendas y supermercados se encuentra en el segundo lugar a nivel mundial, sólo detrás de Canadá, según un estudio privado. El precio del producto “es más que caro”, admitió ayer el ministro de Agroindustria argentino, Ricardo Buryaile, que explicó que esta situación se debe “a la altísima presión fiscal” que sufre la industria láctea.

El Centro de Almaceneros, Autoservicios y Comerciantes Minoristas de Córdoba, en el centro del país, presentó un ranking con el valor del litro de leche vacuna en el mundo. El informe determinó que los argentinos pagan el segundo precio más alto para adquirir el producto (U$S 1,55), detrás de Canadá (U$S 1,88). Entre los primeros 20 lugares se encuentran otros cuatro países sudamericanos: Perú (U$S 1,44), en el puesto 14; Brasil (1,07), en el 17; Ecuador (1,08), en el 18; y Chile (1,03), en el 19.

El precio del litro de leche vacuna en Argentina “se encuentra desfasado y desequilibrado” del valor internacional, lo que causó “un abrupto descenso en su consumo y el encarecimiento de sus (productos) derivados”, agregó el Centro.

En tanto, Buryaile dijo que pasadas las elecciones nacionales legislativas, previstas para el 22 de octubre, el Gobierno promoverá una reforma impositiva “para bajar la presión fiscal que afecta a la leche y miles de productos en Argentina”. “Hay precios que van desde 20 pesos (U$S 1,15) a 25 pesos (1,44) en el litro de leche. Esto es más que caro”, explicó.

Sin embargo, los productores lácteos reciben a cambio de un litro de leche “5,50 pesos (U$S 0,32)”, indicó. Los productores aseguran que el sector se encuentra en una crisis que provocó en el último tiempo el cierre de tambos. Además, según datos de la Subsecretaría de Lechería, en 2016 los argentinos consumieron, en promedio, 40,1 litros de leche por habitante, la cifra más baja desde 2002 y 2003, los años posteriores a la peor crisis económica y social del país. (DPA)

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