Los ataques aéreos persiguen a los civiles en Irak y en Siria

Miles de adultos y niños mueren o son heridos en esta escalada de extrema violencia.

07 Jul 2017
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CIUDAD DESBASTADA. Los ataques aéreos y los bombardeos diarios han destruido a Mosul. reuters

MOSUL, Irak.- La organización médico-humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) alertó que los extremos niveles de conflicto y violencia en la ciudad sitiada de Mosul -incluyendo ataques aéreos, ataques suicidas, bombardeos y disparos-, están teniendo efectos devastadores en los residentes de la zona.

Hace menos de dos semanas, la organización inauguró oficialmente su hospital en el oeste de Mosul, uno de los únicos dos que aún funcionan en esta parte de la ciudad, y en este tiempo, ya ha atendido a más de 100 pacientes por lesiones de guerra, entre ellos más de 25 niños y 20 mujeres, informaron.

Desde MSF temen que estas cifras representen tan sólo una pequeña parte de las necesidades reales, puesto que muchas personas no pueden acceder a tiempo a la asistencia médica y otros muchos están muriendo en el campo de batalla.

Atrapados

“Todos los días, nuestros equipos brindan asistencia a pacientes de la ciudad vieja, muchos de los cuales son mujeres y niños”, explica Stephanie Remion, coordinadora de emergencias de MSF en el oeste de Mosul. El peligro son las personas que no llegan a pedir ayuda: “Tratamos a personas que presentan desde lesiones de guerra a causa de armas de fuego y explosiones hasta quemaduras y huesos rotos por el derrumbe de estructuras. A pesar de los enormes esfuerzos realizados por el personal que se encuentra en las unidades de estabilización de trauma en las líneas de frente y por los conductores de ambulancias, el número de pacientes que estamos recibiendo es comparativamente bajo en relación a los miles de residentes que se piensa están atrapados en la zona de conflicto. Nuestro temor es que los casos más graves están muriendo en el campo de batalla, imposibilitados de acceder a la asistencia médica vital”.

El hospital está ubicado aproximadamente a tres o cuatro kilómetros de la línea de frente. Cuando abrió oficialmente, el 23 de junio, los equipos de MSF intervinieron en un incidente que causó víctimas masivas. De los 18 pacientes que trataron, uno fue recibido en condiciones muy graves y otros siete que hubieran corrido riesgo de morir si no recibían tratamiento médico.

El 1 de julio, los equipos asistieron a más de 20 heridos de guerra, la mayoría de los cuales eran mujeres y niños.

Diariamente, los equipos de MSF continúan recibiendo pacientes con diferentes lesiones de guerra. De los más de 100 pacientes que MSF ha tratado a causa de estas heridas en el oeste de Mosul, 13 de ellos fueron recibidos con lesiones que ponían en peligro su vida y más de 50 estaban en riesgo de morir sin tratamiento médico.

Según los testimonios de pacientes de MSF, la supervivencia se ha convertido en una lucha cotidiana para los miles de habitantes aún atrapados en Mosul. “Mi nieta murió por inanición y también tuve que enterrar a mi nieto. Ella murió de hambre y él recibió el impacto de un mortero. Los sepulté juntos en el jardín”, le dijo una mujer mayor a uno de los trabajadores de MSF después de llegar al hospital. (DPA-Reuters)

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