“Hay que pensar a largo plazo”

José Rubino, nuevo oficial de Desarrollo, apunta a profundizar la difusión del rugby.

03 Jul 2017
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GANANDO ADEPTOS. El jueves tuvo lugar en Natación una jornada de interescolares, de la que participaron equipos mixtos, como parte del programa “Probá Rugby”. foto josé rubino

El año pasado, tras completar el arduo proceso de tomar a un Natación desorientado y encaminarlo en la dirección correcta, José Rubino decidió dar un paso al costado y comenzar a dedicarle a su familia y a su bar el tiempo que antes le demandaba la refundación del plantel superior de los “Blancos”. Al menos, esa era la idea, hasta que recibió una propuesta difícil de rechazar: suceder a David Ruffino como Oficial de Desarrollo de la URT. Un terreno nada desconocido para él, uno de los responsables de que hace algunos años los clubes del Desarrollo llegaran a tener su propio torneo y hasta su propio combinado.

“Es un gran desafío, muy difícil. No por el trabajo en sí, sino porque David dejó la vara muy alta. Él ya tenía 10 años de experiencia, sabía bien cómo manejarlo, mientras que yo tuve que empezar de cero. Pero no le tengo miedo. De hecho, me pareció una muy buena manera de seguir vinculado al rugby”, sostiene Rubino, respaldado por su buen trabajo en Natación, que bajo su conducción se clasificó por primera vez al Súper 8 en 2016.

Nuevo formato

José considera necesario redefinir el concepto de Desarrollo para saber hacia dónde apuntar con mayor énfasis. “Hay un cambio de paradigma a partir del nuevo formato del Regional, que les da a estos equipos el carácter de ‘clubes del Ascenso’. Para que un club esté bajo esa nomenclatura, debe estar en vías de desarrollo. Hay clubes que ya tienen cancha, vestuarios, cantina, divisiones juveniles, etcétera. Ellos ya están en condiciones de aprender a volar solos y no depender del apoyo que les da la Unión. Donde se juntan unos cuantos en un descampado a pasarse la pelota o jugar a la tocata...¡eso es Desarrollo!”, enfatiza “Amarillo”.

Asimismo, insiste en la necesidad de trabajar a largo plazo. “Los procesos requieren tiempo y constancia, y hay que hacerse a la idea de que lo más seguro es que los frutos se vean cuando uno ya no forme parte de ese proceso. Alguien tiene que poner la espalda y servir de cimiento para los que vienen después. Solo así se construye algo duradero. Y eso es lo que tratamos de transmitirle a los clubes más jóvenes. Que la vida del club no se termina cuando uno deja de jugar y de divertirse, también hay que colaborar para que los que vienen después también jueguen y se diviertan. Entrenando juveniles, siendo dirigentes, cortando el pasto, pintando las canchas y demás”, especifica.

Primer contacto

A grosso modo, el plan de Rubino consta de tres patas principales. La primera es “Probá Rugby”, que ya se viene implementando desde hace tiempo. “Apunta a la difusión del rugby. Consiste en juegos pre deportivos con la pelota pero sin contacto. La idea es ir llevándolos a diferentes lugares: Tafí Viejo, Bella Vista, Trancas, La Cocha, etcétera. Se subdivide en tres partes: ‘Probá’, que es un primer contacto con este deporte, para que lo conozcan; ‘Jugá’, que es para aquellos que se entusiasmen, para ponerlos en condiciones de jugar; y el “Seguí”, que es la última etapa y la más importante, porque apunta a que hacer que terminen jugando en un club”, detalla Rubino.

La segunda pata es el rugby femenino. “Es el que mayor margen de crecimiento tiene. Las chicas tienen mucha actitud para aprender y cada vez te van dando un poquito más. Siempre te responden, y eso te da ganas de seguir entrenándolas. Además, en ámbitos como el Desarrollo, donde se debe seguir reforzando el tema de los valores, la inclusión de la mujer puede ayudar mucho. Pero para eso tiene que haber una buena competencia”, subraya.

La última es lograr que se acepte el rugby en las escuelas. “Es la más difícil, pero ya estamos trabajando para llevarlo adelante. Un opción bastante buena es el tag rugby (modalidad sin contacto, en la que se sustituye el tackle por quitar una cinta que el rival lleva en la cintura). Hace unos días, por ejemplo, estuvimos en una escuela en Aguilares y nos encontramos con que hay entusiasmo en los profesores. La idea es capacitarlos. Aparte, al tratarse de una modalidad sin contacto, es más un juego que otra cosa. De todas maneras, nos gustaría que pudiera ser lo más parecido a ese rugby en el que todos pueden sentirse útiles, sin importar su peso o estatura”, concluye.

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