Vuelta a casa de un desaparecido español

Fue fusilado hace 80 años por el franquismo.

03 Jul 2017

MADRID, España.- A punto de cumplir 92 años y tras décadas de espera e incertidumbre, Ascensión Mendieta, hija de una víctima de la violencia política asesinada hace 80 años, enterró por fin a su padre el domingo en Madrid.

Cientos de personas acudieron a la ceremonia laica en memoria de Timoteo Mendieta, un sindicalista fusilado en los meses posteriores a la Guerra Civil española y enterrado en una fosa común de una cementerio de Guadalajara.

La búsqueda de los restos de Mendieta suponen el primer ejemplo de exhumación de un cuerpo por orden de la jueza argentina María Servini de Cubría, en una causa abierta contra los crímenes cometidos durante la Guerra Civil entre 1936 y 1939 y la posterior dictadura de Francisco Franco hasta su muerte en 1975.

“Se ha cerrado un ciclo, ha significado una lucha tremenda contra el Estado español, que se ha comportado de una forma cruel con las familias que tienen gente en fosas comunes”, dijo Francisco Vargas Mendieta, nieto de Timoteo.

Ascensión Mendieta fue a la ceremonia con sus tres hijos. Llevaba un ramo de flores con los colores rojo, amarillo y morado de la bandera republicana española.

Se estima que en Guadalajara quedan 800 víctimas políticas enterradas en fosas comunes, según la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, que lucha por el reconocimiento de las víctimas de la guerra y el franquismo.

Tras la exhumación en Guadalajara, unas 100 familias de víctimas que se cree podrían estar enterradas allí solicitaron ayuda para identificar los cuerpos. En 2000 comenzaron a exhumarse restos, pero se desconoce el paradero de muchas víctimas. Se ha documentado 114.226 casos de hombres y mujeres enterrados en fosas comunes en España.

Ascensión Mendieta -que tenía 13 años cuando abrió la puerta a los hombres que se llevarían a su padre- espera que el caso de Timoteo sirva para poner de relieve el enorme número de víctimas no identificadas.

Francisco Vargas Mendieta dice que la experiencia ha dejado muchas cicatrices emocionales en su madre y muchas personas con casos similares, y que los activistas continuarían trabajando para identificar a los muertos.

Los historiadores estiman que 500.000 combatientes y civiles murieron en la guerra. Tras el fin del conflicto armado, decenas de miles de enemigos de Franco fueron asesinados o encarcelados en un intento de erradicar cualquier forma de pensamiento disidente.

Con el objetivo de facilitar la reconciliación y la transición hacia la democracia, España introdujo en 1977 una amnistía que perdonaba los crímenes políticos del pasado. (Reuters)

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