Video: su misión es rescatar animales callejeros para darles una nueva vida

Video: su misión es rescatar animales callejeros para darles una nueva vida

Una estudiante de Veterinaria le dedica su vida a las mascotas que sufren maltratos.

13 Ene 2017

Cuando era niña, Carolina Sal encontró un gatito al que no pudo ayudar. Eso la marcó de por vida. Hoy, 20 años después, la estudiante de veterinaria dedica su vida a rescatar a animales de la calle, que se encuentran en condiciones desfavorables.
En una charla con LA GACETA, Carolina explicó que ayuda a los mascotas callejeras desde que es muy chica: "no hacía grandes cosas pero ayudaba a los animales que estaban en la calle dándoles comida. No sé si será algo hereditario porque mi abuela también lo hacía. Cuando crecí, me encontré a dos personas que hacían lo mismo que yo y nos unimos para ayudar y formar 'De Patitas en la calle'. Hace seis años que estamos haciendo este trabajo en la provincia".
Lina y Ada son las perritas inválidas a las que Sal les cambió la vida, pero no son los únicos. "Ellas usan sillas de ruedas. También está tito, un gato al que iban a sacrificar por las lesiones que tenía, pero decidimos adoptarlo. Tengo otros que habían sufrido maltratos y sobre los que se está haciendo 'un trabajo de aceptación a la raza humana' porque tenían pánico", detalló.
"Me duele mucho, hay veces que no puedo dormir ni comer de la angustia. Por más que yo haga un montón de cosas por ellos, siento un vacío por todos aquellos a los que no puedo ayudar. Que la gente por favor entienda que son seres vivos, sufren y necesitan ayuda. Tienen que involucrarse y sentir compasión por ellos", pidió la joven.
Cuando era niña, Carolina Sal encontró un gatito al que no pudo ayudar. Eso la marcó de por vida. Hoy, 20 años después, la estudiante de Veterinaria dedica su vida a rescatar a animales de la calle, que se encuentran en condiciones desfavorables.

En una charla con LA GACETA, Carolina explicó que ayuda a los mascotas callejeras desde que es muy chica: "no hacía grandes cosas pero ayudaba a los animales que estaban en la calle dándoles comida. No sé si será algo hereditario porque mi abuela también lo hacía. Cuando crecí, me encontré a dos personas que hacían lo mismo que yo y nos unimos para ayudar y formar 'De Patitas en la calle'. Hace seis años que estamos haciendo este trabajo en la provincia".

Lina y Ada son las perritas inválidas a las que Sal les cambió la vida, pero no son los únicos. "Ellas usan sillas de ruedas. También está tito, un gato al que iban a sacrificar por las lesiones que tenía, pero decidimos adoptarlo. Tengo otros que habían sufrido maltratos y sobre los que se está haciendo 'un trabajo de aceptación a la raza humana' porque tenían pánico", detalló.

"Me duele mucho, hay veces que no puedo dormir ni comer de la angustia. Por más que yo haga un montón de cosas por ellos, siento un vacío por todos aquellos a los que no puedo ayudar. Que la gente por favor entienda que son seres vivos, sufren y necesitan ayuda. Tienen que involucrarse y sentir compasión por ellos", pidió la joven.

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