Afrontan el año electoral con divisiones y dudas - LA GACETA Tucumán

Afrontan el año electoral con divisiones y dudas

La Provincia pondrá en juego cuatro de las nueve bancas de diputados: dos corresponden al oficialismo y dos a la oposición. El Acuerdo para el Bicentenario está en plena transición hacia Cambiemos; el peronismo busca recuperar a kirchneristas para vencer a Macri.

09 Ene 2017
Oficialistas y opositores coinciden en que este año estarán en juego mucho más que bancas de diputados y de senadores. El Gobierno de Mauricio Macri aspira a tener una buena elección para alcanzar mayoría en el Congreso, garantizar así gobernabilidad y mirar con optimismo la posibilidad de la reelección en 2019. En cambio, el peronismo -en todas sus ramificaciones- y el resto de las agrupaciones aspiran a derrotar a Cambiemos en octubre para debilitarlo políticamente.

La realidad de Tucumán no escapa a ese contexto. La Provincia renovará cuatro de los nueve escaños que le corresponden en Diputados. Y la paridad electoral de los últimos años se traduce en cómo se reparten esas bancas: dos para el opositor Acuerdo para el Bicentenario y dos para el Frente para la Victoria. Por el ApB finalizarán en diciembre su mandato el radical Juan Casañas (fue reelecto en 2013) y el referente de Libres del Sur, Federico Masso. La situación de este último es particular, puesto que es opositor al macrismo pese a que asumió en 2016 en reemplazo de José Cano, quien juró como titular del Plan Belgrano. Por el FpV, en tanto, dejarán sus bancas la luleña Miriam Gallardo de Dip y la kirchnerista Mabel Carrizo.

Los cuatro han dado señales de su interés por repetir, pero en ambos espacios aseguran que es prematura hablar de postulaciones. Sí está claro que, además del ApB y del FpV, la izquierda a través de la alianza entre el Partido Obrero y el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) y la centroderecha, mediante Fuerza Republicana, serán de la partida en las PASO de agosto y en las generales de octubre. A ellos, seguramente, deberá sumarse la pata justicialista del Frente Renovador, que con Sergio Massa busca hacer pie en la provincia.

Por el lado del Partido Justicialista, la idea es cobijar todas las expresiones posibles mediante un gran frente. “El PJ tucumano debe armar un gran frente político para defender las políticas nacionales que tuvimos durante los gobiernos de Néstor y de Cristina Kirchner”, resumió el apoderado del PJ local, el legislador Marcelo Caponio.

El ApB, en tanto, enfrenta el dilema de que fue concebida como una alianza provincial, pero en esta compulsa se ponen en juego bancas nacionales. Y esta situación ya genera roces internos, porque Cano prioriza el armado de Cambiemos para 2017, cuya mesa es integrada por el PRO, la UCR y la Coalición Cívica. A ellos se suman la pata peronista del intendente Germán Alfaro (Partido por la Justicia Social) y Unión Por Todos (el referente local de Patricia Bullrich es Héctor Monayer). Cómo jugarán el socialismo, el Partido Autónomo (estuvo ligado a los Rodríguez Saá) y Libres del Sur es una incógnita, porque aunque integran en Tucumán el ApB, a nivel nacional están enfrentados a Macri.

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