“Rejas pidió un ADN del bebé y Milagros no quiso”

Un amigo del acusado aseguró que la joven desaparecida con su hijo hostigaba al guardiacárcel y a la novia de este.

15 Dic 2016
1

Milagros de los Ángeles Avellaneda.

El guardiacárcel Roberto Rejas era campeón de futsal antes de quedar detenido por estar sospechado de haber hecho desaparecer a Milagros de los Ángeles Avellaneda y al hijo de la joven, que tiene casi dos años. “Era nuestro goleador”, lamentó Pablo Arias, uno de sus compañeros, quien además ratificó la versión de que Milagros hostigaba a Rejas y amenazaba con arruinarle la vida.

Rejas era delantero del equipo de futsal de San Cayetano. “Hace poco habíamos ido a Corrientes a competir y él nos cuidaba a los demás, controlaba que no nos acostemos muy tarde y nos despertaba temprano para que hiciéramos las cosas bien”, dijo Arias. En ese sentido, remarcó que el guardiacárcel “es una persona muy aplicada, con los valores altos, de una familia muy buena” y que esas cualidades lo convirtieron en “un referente dentro del ambiente de futsal”.

“Todo el ambiente está bastante sorprendido por todo esto y por cómo la está pasando él, sobre todo. Lo conozco desde hace mucho, somos amigos, fuimos al mismo colegio, y puedo decir que es una excelente persona, que nunca tuvo problemas con nadie. Roberto es incapaz de ponerle un dedo encima a alguien, menos a un chiquito”, aseguró Arias en diálogo con LA GACETA. La semana pasada se conoció el testimonio de un amigo de Rejas, que también es policía y que explicó en su declaración cuál era el vínculo del imputado con Milagros. Dijo que el guardiacárcel la había conocido en 2014 cuando estaban en un boliche y que esa noche tuvieron relaciones sexuales, pero que después no volvieron a verse. Agregó que hace un tiempo Milagros comenzó a hostigarlo por redes sociales con la pretensión de que conociera a un bebé que -según sostenía ella- era hijo de Rejas.

“Obsesionada”

Arias coincidió con esa versión. “Me había comentado que lo molestaban, pero él no le llevaba mucho el apunte, no pensaba que pase esto, que la chica iba a estar desaparecida. Una vez en un bar recibió una llamada y lo vi mal, me dijo que tenía un problema con una chica que lo estaba molestando y se fue. Cuando volví a verlo fue una semana después, cuando él ya estaba detenido en Bomberos”, relató el compañero de futsal del imputado.

“La novia de él (Alicia Estefanía Ávila, que está detenida por encubrimiento agravado) también nos había comentado que Milagros le mandaba mensajes diciéndole que les iba a cag... la vida a los dos y que tenía un hijo de Roberto. Yo sé que él le pidió que se haga un ADN y ella no quiso. La chica estaba obsesionada con él”, insistió Arias.

La última vez que Milagros fue vista por sus familiares fue el 28 de octubre, cuando salió de su casa junto al bebé para encontrarse con Rejas. El imputado reconoció en su declaración judicial que se vieron esa noche en el parque 9 de Julio. El guardiacárcel le aseguró a la fiscala María del Carmen Reuter que en ese momento discutió con Milagros y que luego los dejó, a ella y al bebé, en el barrio 20 de Junio. Sin embargo, lo imputaron por los delitos de homicidio agravado por el vínculo, por mediar violencia de género y por alevosía en perjuicio de Milagros; del delito de homicidio agravado por alevosía con respecto al bebé; y de la privación ilegítima de la libertad de ambos.

Reuter está convencida de que esa noche Rejas asesinó a la joven y al bebé; luego cargó los cuerpos en el baúl de su auto y los hizo desaparecer. Entre las pruebas que maneja la fiscala está la búsqueda que realizó el guardiacárcel en Google, donde tipeó “descomposición de cadáveres”. Además, el imputado estuvo averiguando entre sus compañeros policías si las cámaras de la zona del parque funcionaban esa noche.

Comentarios