“Que no haya ni un pibe menos por la droga”

La Iglesia reclamó que se declare la emergencia en adicciones. “No alcanza con perseguir el narcotráfico”. Poner foco en el circuito financiero.

RECLAMO.  El padre Pepe Di Paola encabeza la Pastoral de Adicciones y Drogodependencia. FOTO LA NACIÓN (ARCHIVO).- RECLAMO. El padre Pepe Di Paola encabeza la Pastoral de Adicciones y Drogodependencia. FOTO LA NACIÓN (ARCHIVO).-
08 Noviembre 2016

“Por todas las muertes y tragedias familiares a lo largo de todo el país, por el padre Juan Viroche y todos los que dan la vida en esta lucha es que este equipo pide la sanción de la emergencia nacional en adicciones y reclama a todos los niveles del Estado, medios y religiones se comprometan en este reclamo, que no puede esperar”.

Este párrafo forma parte del documento que emitieron, al finalizar su reunión, los delegados diocesanos de la Comisión Nacional de Pastoral de Adicciones y Drogodependencia, presidida por su coordinador, el sacerdote José María “Pepe” Di Paola.

El documento de la Iglesia tomó como slogan de su campaña la frase “Ni un pibe menos”. “No queremos la droga en nuestros lugares y apoyamos todos los esfuerzos para erradicar el narcotráfico, pero sería bueno que se pusiera el foco en los circuitos financieros, porque el narcotráfico también tiene CEOs que saben tanto de drogas como de comunicación y lobby”, reclama también el documento.

Respuestas adecuadas

Los delegados diocesanos cuestionaron también la persistencia de una perspectiva represiva a la hora de abordar el problema del consumo de estupefacientes. “La respuesta que se sigue dando tiene un fuerte enfoque en la represión a los sectores más vulnerables; basta con comparar el presupuesto del Ministerio de Seguridad con el de la Sedronar. Pero si no ofrecemos oportunidades no alcanza con perseguir al narcotráfico; sobre todo hay que cuidar a los pibes”, alerta el texto.

“Cotidianamente llegan a nuestras parroquias muchos pibes, gurisas, changos y chinitas faltos de oportunidades, y en los pueblos más chiquitos para ver un especialista hay que recorrer hasta 200 kilómetros”, añade.

“No se trata de un gobierno u otro, sino de un problema que fue creciendo y es un espiral destructivo que se lleva la vida de miles de chicos -se destaca también en el documento eclesial-. Debemos sincerarnos, y también discutir nuevos métodos para incluir y brindarle oportunidades genuinas los pibes”, demandaron.

Durante la presentación del documento, Di Paola comentó que hay en Argentina cerca de un millón de jóvenes que no estudian ni trabajan, y que viven una situación vulnerabilidad social. “La emergencia nacional que pedimos parte de nuestro trabajo en los territorios. Es necesario que el Estado, las instituciones y toda la sociedad se concienticen y trabajen para que podamos cambiar esta realidad y no haya ni un pibe menos por la droga”, reclamó.

La voz oficial

El secretario de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), Roberto Moro, dijo que para combatir las drogas hay que implementar políticas de Estado sin importar lo partidario, a pesar de lo cual cargó con fuerza contra la gestión anterior: “en estos 20 años siempre se le dio una mirada desde lo ideológico”, aseguró. De todas formas, reconoció organizaciones como Madres del Paco o iglesias evangélicas, han sido la respuesta que la sociedad ha encontrado a esta patología”, y aseguró que tanto el Ministerio de Seguridad como la Sedronar trabajan generando políticas preventivas y terapéutica.

“Coincido con la Pastoral de Adicciones, que reclama que la sociedad en su conjunto se comprometa. Estamos convencidos de que el Estado es el efector principal y tiene que tomar las riendas y llevar adelante todo, pero la familia también tiene un rol importante y aquí tenemos que estar todos alineados”, advirtió.


La Iglesia apoya el uso de cannabis medicinal y pide al Estado que lo provea

Los delegados diocesanos de la Comisión Nacional de Pastoral de Adicciones y Drogodependencia que estuvieron reunidos bajo la presidencia de coordinador del área, el sacerdote José María “Pepe” Di Paola, aseguraron en un documento que se hizo público ayer (y en el que reclamaron al Estado que declare la emergencia nacional en adicciones) que la Iglesia considera “impostergable” que se escuche la voz de pibes que sufren epilepsia refractaria, para que les autoricen el uso medicinal de un derivado de la planta de marihuana.

“Ellos encuentran en el aceite de cannabis la medicina que les hace bien, y entendemos que es imprescindible que quienes padecen esa enfermedad puedan tener su medicina”, dice el documento y añade que le corresponde al Estado proveerla gratuitamente.

No confundir

Al mismo tiempo, rechazaron lo que llamaron “políticas liberales que reclaman el derecho de cultivar, tener o consumir drogas”. “Lo que no queremos es que el reclamo justo de los familiares se entremezcle con políticas que hacen daño a otros. En definitiva, no estamos de acuerdo con esas políticas, porque entendemos que no todas las personas están en la misma situación y vemos que a los pibes que no tienen o tienen pocas oportunidades en la vida, estas acciones les pueden costar carísimas”, enfatizaron.

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