Absolvieron a un hombre cuadripléjico que estuvo más de tres años preso por un homicidio - LA GACETA Tucumán

Absolvieron a un hombre cuadripléjico que estuvo más de tres años preso por un homicidio

Carlos Nelegatti tiene 54 años, no puede manejar sus miembros, y llegó a juicio acusado de haberle disparado en la sien a un joven. Tras ser absuelto por el tribunal de la Sala IV°, el hombre exigió que la ex fiscala Carrizo le de explicaciones.

07 Dic 2015
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EN SU CASA. Nelegatti dijo que intenta rehacer sus relaciones afectivas y familiares que se vieron afectadas por el tiempo que pasó privado de la libertad. la gaceta / foto de analía jaramillo

Solo ellos dos estaban en esa habitación la noche del disparo: Carlos Sánchez, que cayó con un balazo en la sien, y Carlos Nelegatti, que lo observaba sin poder moverse. Pese a que este último es cuadripléjico, la ex fiscala de Instrucción María de las Mercedes Carrizo (se jubiló en octubre) consideró que fue el autor del crimen y pidió su prisión preventiva. Después de pasar tres años y medio con arresto domiciliario, Nelegatti fue absuelto.

Nelegatti es muy popular en Lastenia, donde vive y donde la gente lo conoce como “Cabezón”. Tenía cuatro años cuando se enfermó de meningitis y las secuelas fueron terribles: desde entonces no puede mover las piernas y solo levanta las manos hasta la altura de los hombros. A sus 54 años, intenta rehacer su vida después de la terrible experiencia que le tocó vivir.

Todo empezó la madrugada del 15 de junio de 2011. “Tengo un montón de amigos que me ayudan a vestirme y a bañarme porque no puedo moverme”, explicó Nelegatti. Carlos Sánchez era uno de ellos. El joven de 19 años había ido a visitarlo esa noche y estaba ayudando a su amigo discapacitado con la limpieza de su dormitorio.

Nelegatti contó que guardaba un revólver debajo del colchón. “Heredé el arma de mi padre y la tenía siempre conmigo porque soy amigo de muchos chicos recuperados de la droga y los ‘transas’ me tienen rabia”, aclaró el hombre. Esa madrugada, cuando Sánchez corrió la cama de su amigo para hacer la limpieza, sacó el arma para evitar que se cayera y la puso sobre la mesa.

“Le pedí que prepare unos mates. Él levantó todo de la mesa, celulares, billetera y el arma, y los llevó a la cocina”, siguió contando el hombre. “Al rato viene con el mate en la mano izquierda y me dice: ‘uy, me olvidé el revólver’ y vuelve a la cocina. Justo me llega un mensaje de una amiga, abro el mensaje, levanto la cabeza y veo que él estaba mirando el cañón del revólver. Me llega otro mensaje y, cuando vuelvo a levantar la cabeza, veo que la tenía a esta altura (se señala la sien derecha). Le digo: ‘Mario ¿qué hacés?’ Y ¡bum! Cae con la cabeza en dirección mía”, relató.

“Era imposible”

El estruendo del disparo hizo que se acercaran un sobrino y un cuñado de Nelegatti, que viven en la misma casa. Fue el mayor de ellos quien salió a buscar a la Policía. Nelegatti dijo que se enteró de la muerte de su amigo cuando ya estaba en la comisaría.

“El chico medía 1.75, era imposible que yo lo mate”, intentó explicar. Sin embargo, debió pasar tres años y medio con una consigna policial permanente en su casa. “Hay dos motivos por los que se dicta una prisión preventiva: por temor a la fuga o por temor a que el imputado entorpezca el esclarecimiento del caso. Yo no podía hacer ninguna de las dos cosas”, agregó el hombre, indignado. “La doctora Carrizo ni me conoció, jamás me tomó declaración, nunca vio el grado de discapacidad mía. Automáticamente culparon esta mano (la derecha) y en esa mano no tengo músculo, no la puedo mantener derecha”, señaló.

Explicaciones

El caso llegó a juicio la semana pasada. Nelegatti se presentó en tribunales, acusado de homicidio. Lo representó la defensora Oficial Norma Bulacio, que pidió su absolución. La fiscala de Cámara Juana Prieto de Sólimo solicitó 12 años de prisión para Nelegatti, mientras que la querella solicitó una pena de 20 años. Finalmente, el tribunal de la Sala IV° integrado por Carlos Caramuti, Dante Ibáñez y Rafael Macoritto resolvió absolver al imputado.

Consultado sobre si iniciará alguna acción legal por haber estado preso tanto tiempo siendo inocente, Nelegatti respondió que más adelante. “Por el momento quiero sacarme el estrés que he sufrido. Ahora por fin, conociéndose la verdad, el alma de él (Sánchez) va a descansar tranquila. Y esa es una de las cosas que más me interesan, que descanse su alma, que limpien el nombre de mis padres y que la fiscal Carrizo me de explicaciones. Perdí todo, en lo afectivo, en la amistad, inclusive en la familia tengo graves problemas por tras de esto”, lamentó.

Por otra parte, su hermana María Nelegatti se mostró agradecida. “Quiero resaltar la transparencia con la que los tres jueces han actuado. La defensora y sus ayudantes también han sido excelentes con nosotros. Hemos ido con la verdad y los jueces lo han entendido”, dijo.

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