Piden que no liberen al policía acusado de abuso sexual

El jueves se vence el plazo para definir si se le otorga la prisión preventiva al agente Walter Omar Navarro, quien habría violado a una niña. “No queremos que nadie de la familia se lo encuentre en la calle y tome represalias”, explicó Marcela, la mamá de la víctima.

06 Oct 2015
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QUIEREN PROTECCIÓN. Los padres de la niña abusada revivieron en LA GACETA los graves momentos vividos. la gaceta / foto de hector peralta

“Fue secuestrada en la comisaría y violada en el mismo lugar”, denunció Lita Alberstein. La dirigente de Alternativa Popular se refería a A., una niña de 14 años que tiene retraso madurativo y vive en La Madrid. Los padres de la nena denunciaron que fue violada en la comisaría del pueblo y les preocupa que el imputado, agente Walter Omar Navarro, quede en libertad.

La denuncia fue realizada el domingo 13 de septiembre, en la comisaría de Simoca. Los padres de A. tienen una sanguchería y el domingo es el día de mayor venta. Como se habían quedado sin pan rallado, Marcela, la mamá, anotó en un papel la cantidad que necesitaba y envió a su hija a hacer el mandado. Pero las agujas del reloj corrían y la niña no regresaba. La familia se empezó a preocupar y el papá de la nena, Daniel, decidió salir a buscarla.

El hombre recorría desesperado las calles del pueblo cuando una sobrina de Marcela llegó asustada a la casa familiar. La jovencita le contó que acababa de ver a Navarro sacando a A. de la comisaría pero que, cuando descubrió que ella lo estaba viendo, volvió a meter a la niña en la dependencia. “En ese momento largué todo y salí corriendo”, recordó Marcela. “Como mi hija mayor corre más rápido que yo, llegó antes a la comisaría. Le preguntó a Navarro dónde estaba su hermana y este le contestó con ironía que estaba en la guardia y no dejaba de reír. Cuando llegué yo, A. estaba llorando, paradita en un rincón, al lado de una ventana”, contó Marcela.

La niña no hacía más que llorar. Ya en su casa, se tiró en la cama y el llanto fue cada vez más desgarrador. “Ahí me dice que Walter le había hecho las malas palabras”, relató su mamá.

Dinero por silencio
Daniel se volvió loco. No sabía qué hacer y un primo se ofreció a llevarlo hasta Simoca, para que hiciera la denuncia en esa comisaría. “Ahí secuestraron la ropa de mi hija y nos mandaron con la médica forense, que confirmó que había sido violada. Hay pruebas contundentes y de sobra de que había sido violada”, insistió el hombre.

Un hermano de Daniel se había encontrado con Navarro. “A mi hermano le confesó que se había mandado una ‘cagada’. Le dijo que tenía $ 20.000 para nosotros y que hasta el viernes se podía estirar hasta $ 30.000, pero que no hagamos nada”, contó el papá de la víctima. “Todo está declarado en la fiscalía”, agregó.

Marcela y Daniel (sus apellidos se mantienen en reserva por ser la víctima menor de edad y tratarse de un delito sexual) contaron que conocían a Navarro porque era cliente de la sanguchería, pero que después de lo que pasó con la niña se enteraron de los rumores que corrían en el pueblo.

Problemas en Taco Ralo
“Acá se comenta que antes él estaba en Taco Ralo y que lo trajeron para acá porque tenía problemas con los padres de las chicas a las que molestaba”, afirmó la mujer.

“Consideramos que también es responsable el Estado provincial porque este policía ya tenía antecedentes, otros intentos de violación y se lo conocía como ‘adicto al sexo’. Antes había trabajado en Taco Ralo y lo trasladaron por esos problemas”, agregó Alberstein, quien ayer acompaña a la familia.

Llora todo el día
Navarro está detenido e imputado por el delito de abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado por tratarse de un representante de la fuerza policial en ocasión de servicio. La causa es investigada por el fiscal de Instrucción de la IV° Nominación del Centro Judicial Concepción, Edgardo Sánchez, quien solicitó la prisión preventiva. El Juzgado de Instrucción de la II° Nominación tiene plazo hasta el jueves para resolver si hace lugar a ese pedido o, por el contrario, le concede la libertad a Navarro.

“No queremos que quede libre, exigimos que le dicten la preventiva y pague lo que hizo. Imagínese si vuelve al pueblo, no queremos que nadie de la familia se lo encuentre en la calle y tome represalias”, suplicó Marcela.

La mujer intenta retomar la vida familiar con normalidad, pero se le hace difícil después de esta experiencia traumática. “Ahora mi hija solo va a la escuela a veces y se orina encima. Se tira a la cama a llorar y no quiere salir. Lo peor es que nadie se acercó a ofrecernos ayuda. Ella está en tratamiento con la psicóloga de la escuela, pero queremos asistencia para todo el grupo familiar”, solicitó.

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