Un policía amedrentó a una médica de guardia

El secretario adjunto de Sitas, Julián Nassif, dijo que el uniformado reclamaba una mejor atención para su hija exhibiendo su pistola. Oscar Hilal, director del hospital, dijo que desde el ministerio de Seguridad le informaron que se sancionará al uniformado.

26 Sep 2015
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PREOCUPADO. El médico Julián Nassif habló de los hechos de violencia. la gaceta / foto de jorge olmos sgrosso

La tensión que se vive en las guardias de los hospitales públicos continúa generando episodios de violencia que son denunciados por los médicos. Ayer, el secretario adjunto de Sitas, Julián Nassif, apoyó a un grupo de médicas del Hospital del Niño Jesús quienes hablaron de los riesgos que corren. En ese contexto, se refirieron a una situación en la que el padre de una paciente que estaba internada desde hacía tres días amedrentó, según dijeron, a una profesional mostrándole un arma de fuego.

Las médicas, quienes pidieron que se preservaran sus identidades, dijeron que este hecho sucedió el jueves por la tarde en la Sala 7 del hospital. A su vez, Nassif explicó que una de las profesionales de esa área estaba atendiendo a una paciente que padece una enfermedad respiratoria. En ese momento, se acercó el padre de la menor, quien comenzó a quejarse por el tratamiento que estaba recibiendo su hija. “Este hombre era un policía, pero estaba vestido de civil. La doctora me contó que a cada reclamo que esta persona le hacía le mostraba la pistola que llevaba en la cintura. Cuando esta persona se dio cuenta de que ya lo habían individualizado, no le quedó otra opción que retirarse”, señaló el médico y gremialista.

A pesar de esto las médicas dijeron que el supuesto policía permaneció varios minutos en los pasillos de la Sala 7 antes de retirarse. “Es muy difícil trabajar bajo amenazas. Cuando hablamos con el personal de seguridad privada nos dijeron que no podían hacer nada porque este hombre era un policía”, agregó una de las profesionales entrevistadas.

En tanto, una de las médicas responsable de la coordinación de las guardias explicó que no quieren dar sus nombres por temor al enojo de los padres de los pacientes. “Muchas veces es muy complicado hacerles entender que hay prioridades en la atención de los pacientes y que no todos los casos son urgentes. Los niños que requieren atención inmediata pasan directamente a la guardia. Los demás tienen que esperar. Por eso no queremos que nos identifiquen. Si damos nuestros nombres, después nos vienen a buscar”, señaló la médica.

El director del Hospital de Niños, el doctor Oscar Hilal, también se refirió al episodio que ocurrió en la Sala 7 y confirmó que se trataba de un policía. “Al enterarme de lo que había pasado me comuniqué con autoridades del ministerio de Seguridad y me dijeron que este policía iba a ser sancionado por lo que pasó”, contó.

En cuanto a la queja de los profesionales por los riesgos que corren en su lugar de trabajo, Hilal remarcó que espera que consigan llegar a una solución común en una reunión que se realizará el martes en ese hospital. “Están convocadas autoridades de todos los sectores para ver de qué manera podemos resolver esto que nos está pasando”, comentó.

Tanto Nassif como las médicas entrevistadas coincidieron en que una posible solución sería contar con mayor presencia policial.

Respuesta oficial

Las situaciones de violencia en las guardias, según dijo el secretario del ministerio de Salud, Fernando Avellaneda, es un problema común a todos los hospitales de la capital y que también sucede en los CAPS.

“Estos casos se incrementaron en los últimos años. Por eso nos venimos reuniendo desde el año pasado con el secretario de Seguridad (Paul) Hofer para contrarrestar esta situación. Primero cubrimos las demandas de seguridad con policías que hacían servicios adicionales. Después se implementaron las guardias de seguridad privada, pero como este personal no puede realizar detenciones se avanzó en la aplicación de protocolos de seguridad para restringir el acceso a los hospitales”, subrayó.

Avellaneda también señaló que por cada paciente se permite la entrada de sólo uno de sus familiares. “En uno de los incidentes que ocurrió esta semana, un padre forcejeó con los guardias justamente porque estaban haciendo cumplir un protocolo. Los familiares deben entender que tenemos que evitar superpoblaciones en los hospitales donde ya trabajan más de 1.000 empleados”, remarcó.

En relación con el hecho en el que estuvo involucrado un policía, el funcionario dijo que no lo conocía en detalle. Pero apeló a la conciencia de la población. “No podemos poner detectores de metales en un lugar donde asisten pacientes”, explicó.

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