01 Febrero 2004 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El ministro de Economía, Roberto Lavagna, aseguró que no hay discusiones sobre nuevos compromisos hasta 2006, con el FMI, y afirmó que lo que el Gobierno cumplirá es lo que se acordó en la carta de intención suscripta el año pasado con ese organismo. "Las discusiones tienen que ver con el compromiso de lo que hoy está firmado. No le hagan a la población el cuentito de cartas secretas o de nuevos compromisos", apuntó.
En otro orden, desestimó que la ejecución de los juicios de los acreedores de la deuda pública en Nueva York pueda tener consecuencias negativas para el país. "No hay nada realmente muy significativo en la decisión que pueda adoptar el juez neoyorquino Thomas Griesa", apuntó cuando se le preguntó sobre las consecuencias que tendría para el país la ejecución de los embargos solicitados por bonistas en Nueva York contra bienes argentinos en el exterior.
Al respecto, el ministro explicó que hay bienes públicos que están protegidos por convenciones internacionales, como las embajadas.
Lavagna sostuvo en una radio que la renegociación de la deuda pública es una cuestión entre la sociedad argentina y los acreedores del exterior, y remarcó que si se decidiera pagar más , no sería el Gobierno el que lo haría, sino la sociedad."Hay sectores locales que se mueven por interés ideológico o por idiotas útiles, que son manipulados desde el exterior, y que quieren presentar esto como una cuestión entre los acreedores del exterior y el Gobierno", apuntó.
Con todo, subrayó que el Gobierno no tiene fondos propios, sino que funciona con la recaudación que proviene de la sociedad. "Cuando desaprensivamente algunos dicen ?mejoren la oferta (de pago de la deuda)?, les están diciendo a sus compatriotas ?prepárense para pagar más impuestos?", agregó.Opinó que como en los juicios hay en en juego sumas elevadas de dinero, aparece gente que viene detrás de grandes comisiones.
Lavagna aseguró que en algunos casos se trata de gente que trabaja para bancos que enfrentan juicios porque colocaron bonos argentinos en 1999 y 2000, cuando la crisis era obvia.Añadió que esos bancos tienen juicios porque colocaron acciones de Parmalat o de Enron, ambas envueltas en escándalos financieros.
Sostuvo que con los juicios, como los realizados en Nueva York, quieren desviar la atención para que las acciones sean contra el Gobierno y no contra los bancos colocadores. (DyN)
En otro orden, desestimó que la ejecución de los juicios de los acreedores de la deuda pública en Nueva York pueda tener consecuencias negativas para el país. "No hay nada realmente muy significativo en la decisión que pueda adoptar el juez neoyorquino Thomas Griesa", apuntó cuando se le preguntó sobre las consecuencias que tendría para el país la ejecución de los embargos solicitados por bonistas en Nueva York contra bienes argentinos en el exterior.
Al respecto, el ministro explicó que hay bienes públicos que están protegidos por convenciones internacionales, como las embajadas.
Lavagna sostuvo en una radio que la renegociación de la deuda pública es una cuestión entre la sociedad argentina y los acreedores del exterior, y remarcó que si se decidiera pagar más , no sería el Gobierno el que lo haría, sino la sociedad."Hay sectores locales que se mueven por interés ideológico o por idiotas útiles, que son manipulados desde el exterior, y que quieren presentar esto como una cuestión entre los acreedores del exterior y el Gobierno", apuntó.
Con todo, subrayó que el Gobierno no tiene fondos propios, sino que funciona con la recaudación que proviene de la sociedad. "Cuando desaprensivamente algunos dicen ?mejoren la oferta (de pago de la deuda)?, les están diciendo a sus compatriotas ?prepárense para pagar más impuestos?", agregó.Opinó que como en los juicios hay en en juego sumas elevadas de dinero, aparece gente que viene detrás de grandes comisiones.
Lavagna aseguró que en algunos casos se trata de gente que trabaja para bancos que enfrentan juicios porque colocaron bonos argentinos en 1999 y 2000, cuando la crisis era obvia.Añadió que esos bancos tienen juicios porque colocaron acciones de Parmalat o de Enron, ambas envueltas en escándalos financieros.
Sostuvo que con los juicios, como los realizados en Nueva York, quieren desviar la atención para que las acciones sean contra el Gobierno y no contra los bancos colocadores. (DyN)







