Robaban nafta en un lavadero y luego la vendían de manera ilegal - LA GACETA Tucumán

Robaban nafta en un lavadero y luego la vendían de manera ilegal

Denunciaron pérdidas por unos $ 20 millones

11 Dic 2014
La Justicia investiga a una organización que presuntamente se dedicaba a robar nafta de los camiones cisterna de la empresa Refinor S.A. para comercializarla en un circuito informal. Según la pesquisa, mientras que un grupo de operarios lavaba los camiones otro grupo se habría ocupado de sacar y almacenar parte del combustible que transportaban estos vehículos.

Esta operatoria, según Refinor, le habría redituado a esta supuesta organización unos $ 20 millones -de 2012 a la actualidad- si se calcula la cantidad de camiones que lavaban por semana. Por el caso la Justicia imputó a tres miembros de una familia, pero se sospecha que hay al menos otras 30 personas involucradas.

La denuncia la realizó el apoderado de Refinor S.A., Matías Paz Cossio, con el patrocinio de los abogados Fabián Nahas y Juan Pablo Terraf. Además, fuentes tribunalicias dijeron que el jefe del departamento de Seguridad Patrimonial de la firma, Marcelo Ángel Angulo, le presentó al fiscal de Instrucción de la X° Nominación, Guillermo Herrera, un informe en el que describía el modus operandi del que estaban siendo víctimas.

Robo encubierto

El lavadero funcionaba en el barrio “Las Piedritas” al que se llega cruzando el puente de San Cayetano, en el acceso por la autopista de circunvalación a la capital. En ese lugar lavaban los camiones dos o tres veces por semana en horarios discontinuos, sostiene la pesquisa.

Mientras un grupo de personas lavaba el camión, versa la denuncia, otro grupo extraía el combustible de las cisternas con el consentimiento de los choferes. En el informe elaborado por Angulo que se adjuntó a la causa, se indica que los dueños del lavadero serían Mario Bertullo y sus hijos Alejandro y Cristian Bertullo. Esta organización también estaría integrada por una mujer que se ocupaba de las finanzas, por los choferes de los camiones, y por los operarios que lavaban los camiones y extraían el combustible. A estos supuestos cómplices se les sumarían los que comercializaban la nafta.

Los Bertullo fueron imputados por el fiscal, y el pasado 1 de diciembre el juez de Instrucción de la III° Nominación, Juan Francisco Pisa, ordenó que se allanara el lavadero. Ese día, los policías del Departamento de Inteligencia Criminal (D2), a cargo del comisario Oscar Villagra, hallaron en una habitación seis tachos que contenían un total de 110 litros de nafta, una bomba de succión, un surtidor manual y varias mangueras.

Fuentes tribunalicias señalaron que uno de los imputados habría justificado la tenencia del combustible en el hecho de que varios camioneros les pagaban con nafta el lavado de los vehículos. Pero según la presentación realizada por Refinor, el combustible era comercializado -a un valor menor que el de mercado- en una estación de servicios de Trancas, en otra ubicada a la vera de la ruta 306 en San Andrés y en zonas que tienen un constante tránsito de camiones como ser el Mercofrut.

“Por cada cisterna se extraían entre 20 y 50 litros de nafta. Un camión tiene como mínimo cinco cisternas por lo que sacarían alrededor de 150 litros por viaje. Durante el turno de la tarde en la planta, fácilmente se atienden unos 40 camiones”, explicó Paz Cossio en la presentación realizada al fiscal. Según fuentes tribunalicias, los imputados quedaron en libertad luego de haber pagado una fianza.

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