La Corte voltea la nota asignada a un juez penal

El CAM fue condenado a corregir de nuevo la prueba de Acosta como aspirante a vocal de la Cámara de Apelaciones en lo Penal

24 Oct 2014
En medio de la controversia por los nombramientos de personal sin concurso, el Consejo Asesor de la Magistratura (CAM) recibió otro golpe, esta vez de parte de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán (CSJT). El revés es un pronunciamiento favorable a Guillermo José Acosta, el juez de Instrucción de Concepción y concursante que judicializó el proceso de selección de jueces más delicado de la historia breve, pero fecunda, del órgano nacido en 2009. La sentencia notificada ayer ordena al CAM que corrija de nuevo la prueba que hizo Acosta en el ámbito del concurso para seleccionar a un vocal de la Cámara de Apelaciones en lo Penal de Instrucción, cuerpo encargado de revisar la investigación penal en toda la provincia.

El fallo refleja la cohesión de los camaristas Sergio Gandur, Ebe López Piossek, Salvador Ruiz y Horacio Castellanos (emitió un voto por su cuenta). Estos jueces de lo contencioso administrativo intervinieron por la recusación y excusación de los vocales titulares de la Corte: Acosta y el CAM consiguieron respectivamente el apartamiento de Antonio Gandur y Antonio Estofán, mientras que Claudia Sbdar y René Goane se abstuvieron por ser consejera titular (y presidenta) y consejero suplente del CAM. Daniel Posse, el único vocal de la CSJT que participó en el pleito, disintió con la mayoría y se pronunció en contra del concursante.

El estrado consideró que había sido arbitraria la corrección de la oposición de Acosta que perfeccionaron los jurados Daniel Obligado (juez de Buenos Aires); Adrián Norberto Martín (académico de Buenos Aires) y Ángel Paliza (abogado tucumano). Este tribunal ad hoc calificó con 16 puntos sobre 55 posibles el examen del aspirante a camarista, donde dos puntos sobre 20 posibles corresponden al caso 1 y los restantes al caso 2. Esta calificación, sumada a las 27 unidades logradas en la valoración del curriculum, supusieron para Acosta la descalificación automática del concurso puesto que no había logrado el puntaje mínimo requerido por la ley para continuar en carrera (54 puntos, donde al menos 27 provengan de la prueba escrita).

Después de analizar la consigna proporcionada por el jurado para el caso 1 y la fundamentación de la nota que este colocó a Acosta, la Corte Suprema expresó que los evaluadores primero habían constreñido a los concursantes a ceñirse al enunciado y luego habían pretendido que la solución considerase cuestiones implícitas. “Ello acarrea una variación de la consigna original que se traduce sin más en una inadmisible modificación de las reglas de juego originalmente planteadas”, manifestaron los camaristas.

Posse expresó que Acosta, que llegó a su cargo actual hace cuatro años -por medio de un concurso del CAM-, no había probado que el órgano actuó con arbitrariedad. “Los reparos traslucen un reclamo tendiente a revisar en sede judicial las consideraciones efectuadas por los integrantes del CAM dentro de la discrecionalidad que le confiere la normativa”, dijo el vocal. Tanto él como los restantes miembros de la CSJT coincidieron en rechazar la participación en el juicio de los ciudadanos María Enriqueta Garzón y Víctor Manuel Urquiza, que habían expresado que poseían un interés legítimo en la acreditación de la falta manifiesta de idoneidad moral e intelectual de Acosta para el ascenso pretendido.

La sentencia, que aún puede ser recurrida, indica que la calificación del caso 1 ha de ser revisada por el jurado “que corresponda”, sin especificar si deben o no intervenir de nuevo Obligado, Martín y Paliza. El futuro del concurso paralizado desde el 21 de marzo se complica puesto que si la corrección original ya fue volteada por la Justicia, la misma suerte podría seguir la segunda calificación que eventualmente obtenga Acosta. Para pasar a la entrevista, ese postulante debería reunir al menos 13 puntos, aunque necesita las 20 unidades del caso 1 si lo que procura es entrar en la terna. Sólo así y siempre que lograse una buena nota en la audiencia con los consejeros, “desalojaría” a Enrique Pedicone (66,5 puntos) del tercer lugar, puesto que el primer y el segundo casillero (de Juan Carlos Nacul -89- y de Gustavo Romagnoli -85,5-) son hipotéticamente inalcanzables para el juez que fue a la Justicia con la ambición de derribar el concurso entero.
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