Los empresarios piden cambio de rumbo

Cuatro de cada 10 empresarios creen que las ventas seguirán cayendo en los próximos 12 meses y un 65% de los ejecutivos piensa que la economía del país empeorará. Esas posiciones forman parte de las conclusiones de la Encuesta de Expectativa que se ha presentado en el segundo día del encuentro empresarial, marcada por el cruce entre los hombres de negocio y el Gobierno

24 Oct 2014 Por Marcelo Aguaysol
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DEBATE. En la segunda jornada del Coloquio de IDEA, los empresarios volvieron a responder a las críticas del Ejecutivo. dyn

MAR DEL PLATA.- La percepción de los empresarios sobre el rumbo económico argentino amplía su brecha respecto de lo que piensa la Casa Rosada. Cada vez que caen las ventas suenan voces de alarma sobre lo que se viene. Cuatro de cada 10 empresarios creen que esas ventas seguirán cayendo en los próximos 12 meses y un 65% de los ejecutivos cree que la situación económica del país empeorará, de acuerdo con la Encuesta de Expectativa presentada ayer en esta ciudad durante el 50 Coloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA). Más aún, el sondeo efectuado entre 165 ejecutivos por parte de D´Alessio IROL advierte que, para promover las inversiones durante 2015, el Gobierno debe renegociar con los acreedores externos y revisar la Ley de Abastecimiento, ampliamente resistida por los hombres de negocios. La eliminación de impuestos distorsivos, viejo clamor del sector privado, dejó de ser la prioridad del reclamo.

En otras palabras, los hombres de negocios interpretan que la gestión de la presidenta Cristina Fernández debe cambiar el rumbo para mejorar la competitividad del país. Pero eso no es todo: la inquietud crece por el desequilibrio entre precios y costos que prolonga el proceso de caída de la rentabilidad. “El Gobierno debería aplicar un mix de políticas que promuevan, por una parte, las inversiones y, por otra, la creación del empleo. Para eso se requiere diálogo”, dijo ayer a LA GACETA Miguel Blanco, el presidente de IDEA. Lo hizo después de que el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, acusara a los empresarios de querer socavar al Gobierno con cifras falsas en materia de inflación y de resultado fiscal. “Los que dicen que este modelo está agotado se equivocan”, exclamó Capitanich desde la Rosada. A la vez, desafió al empresariado y a los economistas a que participen como candidatos en las próximas elecciones. Así, “se verá cuál es la valoración final del pueblo argentino”, completó. La tensión creció en “Mardel”.

Fuera del Hotel Sheraton, sede del Coloquio, policías cortaron el tránsito e impidieron manifestaciones. Más al centro de la ciudad balnearia, en el teatro Melany, el kircherismo organizó un encuentro “contracoloquio”, repudiando la postura de IDEA y “defendiendo los pilares de la gestión” de Gobierno.

Dentro del edificio, el propio Blanco dejó en claro que la entidad trató, desde un primer momento, exponer sus propuestas para la inversión y el empleo, pero que sistemáticamente el Gobierno se negó a escucharlas. “No somos opositores”, exclamó.

Otro representante del sector privado, el titular de la Unión Industrial Argentina, Héctor Méndez, manifestó que los industriales no coinciden con la visión de Capitanich. El líder de la UIA se mostró inquieto por la caída de las ventas que ha causado, en algunas actividades, la suspensión de personal.

La efervescencia empresarial siguió en alza. El campo, fuertemente enfrentado con el Gobierno, también dijo lo suyo. Al Poder Ejecutivo, “le falta trabajo para reinsertar a la Argentina en el mundo”, indicó el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Luis Miguel Etchevehere, que no tuvo pelos en la lengua para calificar como políticas desastrosas las aplicadas por la Casa Rosada en las economías regionales. Y apuntó directamente contra la inflación. A eso se sumó la reacción del presidente de Confederaciones Rurales Argentinas, Rubén Ferrero. “Con sus teorías de conspiración y de negación de la realidad, el Gobierno usa mecanismos de autodefensa para no reconocer los errores que viene cometiendo”, manifestó a LA GACETA.

Los empresarios se encolumnaron alrededor del discurso de Blanco. El propio CEO de FIAT, Cristiano Rattazzi, se esperanzó que el Gobierno cambie su postura y “tome cartas en el asunto para escuchar el mensaje del empresariado argentino”. “No se puede sostener un modelo con una inflación de dos dígitos”, acotó.

Julio de Vido, ministro de Planificación Federal, no quiso quedar afuera de la feroz batalla verbal que sostiene el Gobierno con el empresariado a menos de 14 meses del cambio de gestión. Desde la localidad bonaerense de San Antonio de Areco, el funcionario señaló: “hay dirigentes empresarios industriales que propugnan políticas de endeudamiento financiero que atentan contra los intereses que ellos mismos dicen representar”, en clara alusión a los asistentes al Coloquio de IDEA. Y agregó que esos mismos empresarios “quieren volver a endeudar a la Argentina”, según reprodujo la agencia estatal Télam.

Fue el primer round de un combate dialéctico que puede continuar hoy cuando economistas y políticos, con aspiraciones presidenciales, se sienten ante los empresarios del 50 Coloquio a definir sus políticas para la Argentina que proponen para después del 10 de diciembre de 2015.

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