Cartas de lectores - LA GACETA Tucumán

Cartas de lectores

12 Oct 2014
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la gaceta / fotos de diego aráoz

BICENTENARIO DE LA PROVINCIA

En respuesta a las cartas de Carlos Civilli, Miguel Galván y Alfredo Fagalde Nougués, publicadas el 9/10, considero necesario preguntarnos como tucumanos, qué sucedió al cabo de estos 200 años de vida de nuestra provincia (conmemorados el 8 de octubre pasado), para que tan importante fecha haya pasado inadvertida para el Gobierno provincial, universidades, colegios y escuelas. Quizás debamos preguntarnos por qué nuestros niños y jóvenes desconocen a grandes héroes tucumanos, como Bernabé Aráoz, Balcarce, Monteagudo, el cura Muñecas y tantos otros que dieron sus vidas por la liberación y construcción de una Sudamérica Unida en una patria grande, injustamente olvidados por la historia centralista oficial. Quizás debamos entender que, así como ese centralismo ordenó a Manuel Belgrano abandonar y desproteger al Norte, porque era más importante cuidar el centro del país, hoy nuestros gobernadores siguen “marchando” hacia Buenos Aires (Casa Rosada), para arrodillarse por migajas presupuestarias, aceptando sumisamente la destrucción del federalismo y el concepto de regionalización. Retrocedimos 200 años, porque el feudalismo sigue vigente en el Norte. Porque a estos pagos, la democracia verdadera, aún no llegó.

Javier Ernesto Guardia Bosñak

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BELGRANO (I)

Al héroe lo busquemos humano, no perfecto. La perfección es una cualidad divina. Si seguimos indagando en debilidades o flaquezas, con todo el respeto que merecen los historiadores de la talla de Halperin Donghi (”Manuel Belgrano, el héroe que no fue”), nos vamos a quedar con una historia anónima, sin personajes sobresalientes porque errores los tuvieron o los tenemos todos. La vida no viene con un manual de instrucciones. Nuestros héroes, los argentinos, como los de la historia internacional, pasaron al bronce por logros por encima de lo común, acciones que fueron conformando la trama del pasado. Y tuvieron aciertos y desaciertos, triunfos y derrotas. El error de transformarlos en personajes míticos, superhombres o semidioses es de quienes relatan o escriben la historia con una subjetividad a veces difícil de controlar y que hace que se la critique como ciencia por su falta de rigor. O de quienes la enseñan o transmiten, que tampoco pueden evitar una cierta subjetividad en sus apreciaciones. Sigamos valorando el arrojo de los hombres y mujeres que dejaron sus huellas en el largo e interminable camino de esta Argentina que sigue lentamente buscando su independencia, su soberanía, y por sobretodo, su tranquilidad, su paz.

María Estela López Chehín

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BELGRANO (II)

La carta de Carlos Alberto Civili (10/10) manifiesta que es tendencioso afirmar que fue gracias Bernabé Aráoz que Belgrano presentó Batalla en Tucumán. Pues dejemos que le conteste un testigo presencial de aquellos hechos. En 1869, el general Rudecindo Alvarado, en carta a una de las hijas de Bernabé Aráoz, narraría lo ocurrido en esos días. Alvarado estaba en Tucumán, cuando se supo de la retirada de Belgrano, por ello evocaba: envolvía la convicción de la superioridad de las fuerzas realistas, de la debilidad de las independientes y, lo que era más afligente, se desconocía el punto hasta donde podría ausentarse nuestro pequeño ejército, con lo cual se temía que la retirada fuera hasta la propia Buenos Aires y no hasta Córdoba. Fue en esos momentos de nerviosismo general que llegó a Tucumán el teniente coronel Juan Ramón Balcarce, enviado por Belgrano. A poco de arribar dispuso que todos presentaran las armas que tuviesen. “La requisa -añade la carta- exaltó los ánimos de los patriotas tucumanos, y muy notablemente el del señor Bernabé, padre de usted, en cuya casa se practicó una reunión de vecinos y se acordó por unanimidad nombrar una comisión cerca del comandante Balcarce. Esa comisión formada en casa de Aráoz, debía manifestarle el disgusto del vecindario por el hecho de desarmarlo e inutilizarle así los esfuerzos generosos que ofrecerían, si el ejército se resolvía a ayudarlos en la defensa. Al encontrarse con el general porteño, este pidió mil hombres montados y una suma de dinero, y el señor don Bernabé contestó que en lugar de mil serían dos mil lo que ofrecía, y en cuanto a la suma de dinero, dijo que sería llenada inmediatamente. Ello fue en sí, lo que decidió a Belgrano a presentar batalla”. Alvarado terminaba su misiva con la siguiente reflexión: “El patriotismo tan puro como heroico del padre de usted, su bien merecida influencia y los medios que nunca economizó en defensa de la patria, le dieron títulos de honor que ojalá hubieran sabido apreciarse”.

José María Posse

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VELADA INOLVIDABLE

El 6 de septiembre de 1971 fue una noche para recordar en el Teatro San Martín de Tucumán: una sala llena, con un público que no cesó de aplaudir y vivar a los primeros bailarines del Teatro Colón. Los que estuvieron en esa función no dejaran de recordar a Norma Fontenla y José Neglia, su elocuencia expresiva y su virtuosismo técnico que impactaron al público. Igual desempeño tuvieron Margarita Ferandez y Carlos Santamaría en “Pastoral de Otoño”, de Glazunov y Cranko. Completaron el elenco Carlos Scchiafino, Rubén Estanga, Martha Raspanti, Sara Bochovsky y Antonio Zambrana, que se destacaron en “El sombrero de tres picos”, de Falla Ningún espectador se imaginó que era la última vez que vería bailar a estos talentosos artistas que un mes después, el 10 de octubre, fallecen en un accidente aéreo cuando se dirigían a actuar a la ciudad de Trelew, truncando la vida de los dos mejores bailarines argentinos junto a otros que componían el ballet del teatro Colón, “cambiando el rumbo del ballet en la Argentina”. En nuestro país, se elige esa fecha para conmemorar el Día de la Danza.

Cristina Tillán

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PÉRDIDAS DE AGUA

Una rara sensación invadió mi cuerpo al leer la noticia sobre la restricción de agua que sufrirán los vecinos del barrio Lomas de Tafí, dado el desmedido uso que hacen los vecinos, según argumentación de la SAT y el gobernador. Digo rara sensación puesto que lejos de buscar una solución, directamente se castiga a “Juan Pueblo”, limitándolo de este elemental recurso. La pregunta que inmediatamente viene a mí, es si estas personas que tomaron esta decisión se encuentra en sus cabales, ¿no será que el poder esta obnubilando sus mentes que le hacen tomar decisiones insensatas? Le pregunto a Calvo, al gobernador y a Pucharras, qué debe suceder para que tomen la decisión de reparar todas las pérdidas de agua que minan las calles de Tafí Viejo derrochando este vital líquido? ¿Alguna vez se preguntaron qué cantidad de litros de agua se pierden en la Ciudad del Limón?

Marcelo Maza

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¿QUIÉN FUNDÓ TUCUMÁN?

“- ¿Quién fundó la ciudad de Tucumán? - Esa sí la sé: Domingo Amaya y José Alperovich. -¿Cómo? ¿De dónde saca ud. esos datos. - De la Plaza de la Fundación”. Como las cosas cambian últimamente de nombre muy seguido, fui a ver. Allí está la estatua del fundador, hermosa, reluciente, brillante su pedestal y en el frente mismo, bien expuesta, a la vista de transeúntes, vehículos de la avenida Mate de Luna, una placa de mármol blanco con letras en negro, nítidas, visibles, figuran Domingo Amaya y José Alperovich que homenajean al pueblo de Tucumán, pero no dice nada de su fundador. “No puede ser”, me digo. Doy tres vueltas al monumento y al fin descubro la placa original, deteriorada por el tiempo, las letras borrosas, donde se alcanza a leer algo de un tal Diego de Villarroel que el 31 de mayo de 1565, algo hizo en Ibatín. Ahora entiendo el error, esa placa está detrás, en la espalda de don Diego, sus derrumbadas letritas se borran casi al final: “San Miguel de Tucumán, tierra de promisión”. Tierra de Promisión está comida, con esfuerzo se la lee, la comió el tiempo, o vaya a saber qué. Ahora entiendo tu gesto, Diego, de apuntar con tu espada con firmeza hacia la tierra, no querías que esto pasara. Te pedimos mil perdones, no supimos defender y permitimos que esta tierra ya “no sea de promisión”. Ven cómo para hacer política también sirven los monumentos históricos.

Antonio Salazar

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Autoelogio y autocrítica

Relata un médico que el enfermo le dijo que se sentía mucho mejor; no obstante, un síncope fue el resultado del esfuerzo que hizo para decírselo… Tal las cosas, los resultados suelen presentar consecuencias diferentes a las acciones previas. En política, sea oficialista u opositor, quién describa su gestión como positiva puede recibir agrios comentarios y escasos elogios. Y a la inversa, quién se anime a criticarse podría tener como resultado un insospechado apoyo. Al respecto, Shakespeare hace decir a Hamlet: “Yo soy muy soberbio, vengativo, ambicioso, con más pecados sobre mi cabeza que pensamientos para explicarlos, fantasía para darles forma, ni tiempo para llevarlos a cabo. ¿A qué fin los miserables como yo han de existir arrastrados entre el cielo y la tierra? Todos somos insignes malvados: no creas a ninguno de nosotros…” Nunca sabremos cuántos votos lograría Hamlet con esta descripción. Los resultados, como los encuentros, parecen hacer mejor pareja con las promesas que con los hechos. Será que la autoestima construida con autocrítica da como resultado el fracaso de los ideales truchos.

Osvaldo Aiziczon

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DÍA DE LA RAZA (I)

Debemos festejar el 12 de octubre en una justa y verdadera denominación, como Día de la Hispanidad, concepto que comprende y caracteriza a la totalidad de los pueblos hispánicos y que marca el momento en que se inició la comunidad de todos los pueblos que hablamos una misma lengua y profesamos una misma fe. La hispanidad no es una raza. Lo que nos une es su espíritu y todas sus manifestaciones, el habla, el credo y las costumbres. En América vemos que la hispanidad está compuesta por hombres de todas las razas y sus combinaciones; el habitante común de nuestras tierras lo sabe y vive porque lleva en sí la unión no sólo carnal, sino también cultural y espiritual entre lo greco -romano, lo judeo- cristiano y lo aborigen. Es esta unión tan diversa lo que originó eso tan particular que denominamos hispanidad. Mucho se escucha acerca de este día como el “De respeto a la diversidad cultural”, esto es contradictorio, ya que el concepto hispanidad es de carácter universal e incluye a la totalidad de los pueblos hispánicos en el respeto y la realidad de sus particularidades culturales que son diversas. La comunidad hispánica no es resultado de la aventura azarosa de los viajeros de un barco mercante que, conviviendo unos días, luego se despiden para no volver. Es fruto de un fuerte sentimiento de unidad que va más allá de hablar la misma lengua o compartir la comunidad de origen; se trata de una adhesión permanente a ciertos principios cristianos trascendentes y perennes. Hagamos justicia y recordemos el ideal hispánico de nuestros ancestros, al cual nos debemos y debemos a las futuras generaciones; espíritu fundacional que nos impela retornar a nuestras raíces y vivificar esa vocación primera y tan propia que nos dio la vida como naciones.

Francisco Javier Viejobueno

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EL DÍA DE LA RAZA (II)

Salud, querido Colón. Escribo estas líneas como desagravio a la destrucción de tu monumento en Buenos Aires. Y aprovecho el Día de la Raza para hacerlo. El año pasado, en estas fechas, un lector dijo que para nosotros (argentinos veteranos) el Día de la Raza seguirá siendo siempre el Día de la Raza. Así es. A esta altura no aceptamos otras denominaciones impuestas, y no ofendemos a nadie con ello. Y nos cuesta aceptar que el relato histórico sea moldeable como un trozo de plastilina. Por culpa de nuestras callosas neuronas, no nos adaptamos a un mundo donde todo es líquido. Te cuento que en nuestros tiempos las señoritas nos explicaban, con ceremonioso tono, por qué celebrábamos el 12 de octubre el Día de la Raza, y lo que ellas nos dijeron es palabra sagrada grabada a fuego. Nos contaban las vicisitudes de tus viajes en esas “cáscaras de nuez” que eran tus naves, lo cual daba rienda suelta a nuestra imaginación infantil no contaminada por la TV. Leí algo simpático hace unos años: que maravillado por la naturaleza que vieron tus ojos en estas tierras, llegaste a pensar que habías encontrado el paraíso terrenal (de un artículo aparecido en LA GACETA Literaria, 15/9/02). Te cuento que el año pasado pasé por casualidad en un taxi por frente a lo que era tu imponente monumento. Me dio mucha pena ver tirada en el suelo tu estatua de mármol de carrara, esculpida en Italia. No mereces esa humillación. Por un capricho te llevan a otra parte. Pero no te aflijas. Seguro que dentro de unas décadas algún gobierno va a disponer que te traigan de nuevo al lugar originario. Los argentinos somos pendulares: vamos en zigzag (izquierda y derecha), avanzamos y retrocedemos, armamos y desarmamos. Al ver desguazado ese tesoro artístico levantado en tu honor, te juro que sentí vergüenza ajena. Sin duda coincidirás con la opinión de la gente: que lo que hicieron con el monumento es un desprecio a la comunidad italiana, que lo donó en agradecimiento a la hospitalidad que brindamos a los inmigrantes. Para terminar. Leí que hablabas latín -además de italiano, portugués y castellano. Por eso, y para que aceptes con filosofía el maltrato que te han dado, te recuerdo esta frase de un sabio de tu época: “Sic transit gloria mundi” (sí, así pasa la gloria del mundo... en la Argentina).

José E. Santillán

Lizondo Borda 1.137

San Miguel de Tucumán

DISCRIMINACIÓN

En 2013, mi hijo Mauricio Kao fue abanderado del portaestandarte del Liceo Militar “Gregorio Aráoz de La Madrid”, por tener el mejor promedio. Este año, le correspondía ser elegido como el abanderado portador de la enseña nacional, para recibirla de manos del abanderado saliente. Pero en lugar de Mauricio, las autoridades del colegio decidieron que sería otro alumno el elegido, a pesar de que el mérito de ese alumno -según todas las evidencias existentes- está por debajo del de mi hijo. Baste saber que Mauricio fue becado por tener el mayor promedio de su promoción, desde primer año hasta 2013. Ese privilegio se otorga sólo al mejor alumno. La lógica indica que no se le otorgó la bandera por otras razones, vinculadas con su origen racial, color de piel, rasgos étnicos y apellido, ya que es hijo de un ciudadano chino. La discriminación xenófoba y racista es una actitud dañina que nuestra sociedad intenta erradicar, pero que forma parte de las costumbres de sectores que se resisten a cambiar. Con gran sorpresa, me enteré de que hace poco el Inadi estuvo dando charlas en ese colegio, donde se cometen flagrantes actos discriminatorios.

Claudia Ruiz Huidobro

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LA PRIMERA ENMIENDA

La Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos prohíbe la elaboración de cualquier ley respecto al establecimiento de la religión impidiendo el libre ejercicio de la religión, que coarte la libertad de expresión, que viole la libertad de la prensa, interfiriendo con el derecho de reunirse pacíficamente o prohibiendo la petición para una reparación gubernamental de quejas. Fue adoptada el 15 de diciembre de 1791, como una de las diez enmiendas que constituyen la Declaración de Derechos. ¿Si nuestra constitución es una fotocopia de la de los EE.UU., según nuestra Presidenta, con la Ley de Medios, por la cual su gobierno, puede rematar radios, TV, etcétera, y elegir los nuevos dueños, no estaría violando la primera enmienda que justamente prohíbe la confección de tal tipo de leyes? Algo que viene funcionando desde 1791, casi adelantándose a la existencia misma de la república, pienso que debería ser al menos de conocimiento de los abogados exitosos.

Roberto Walter Sehringer

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VIGILANCIA POLICIAL

Durante los fines de semana y feriados, casi no se ve vigilancia policial especialmente a la noche. ¿Habrá alguna razón para que no la haya?

Lucila I. González

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