El marketing-trampa de los terroristas

18 Sep 2014
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REUTERS

Carlos Duguech - Columnista invitado

La prensa, toda la prensa mundial, se refiere a esa mancha de aceite perversa y trágica que se extiende sobre Irak y pretende abarcar otros cielos como integrantes del autodenominado, en un principio, “Estado Islámico de Irak y Levante” (involucrando a Siria) y ahora en una reducción de su sigla y su nombre: “EI” (Estado Islámico). He aquí la trampa que de tanto repetir “Estado islámico” ha instalado en la prensa mundial y en las expresiones de los líderes de Occidente y de algunos países del M.O. el concepto “Estado”. Y que las atrocidades que cometen los integrantes del grupo musulmán sunita las lleva a cabo el “Estado Islámico”, como si tuviera la estructura y el reconocimiento de un “Estado” soberano. Que pretenden expandirse, por sus proclamas, por Jordania, Turquía , Líbano, Israel, Palestina, Kuwait  y Chipre. 

Extraña sobremanera a este columnista que se haya caído en esa trampa de hecho exitosa para sus diagramadores y desastrosa para quienes pretenden aniquilar su accionar y su integración. Difícil y casi imposible tarea en tanto se siga hablando de combatir al “Estado Islámico”, confundiéndose a sí mismos y al mundo todo. 

La pretensión de los terroristas que se expresan como islámicos sunitas desarrollando escenas de tremendo impacto: los degollamientos filmados y difundidos deliberada y profusamente y además por sus “socios  de circunstancia” (los medios occidentales) es la de profundizar las técnicas de su marketing, aprendido de los conflictos y guerras del otro lado del mapa. Y lo logran, día a día, cada vez que en lugar de identificarlos como “terroristas pro-islámicos sunitas” (TPIS)- que se nos ocurre proponer- se autotitulan “Estado Islámico”. 

Cabría una pregunta, casi inocente, pero tiene connotaciones de una elaboración intelectual de nuestro tiempo: y si en lugar de autodenominarse “Estado Islámico” se dijesen que constituyen “Guerreros a muerte contra el judeocristianismo”(GMJC), ¿repetirían la prensa mundial y los líderes políticos semejante proclama? 

Haber caído en la trampa del “Estado islámico” es poco menos que imperdonable para quienes, entrampados, repiten esas dos palabras en todo el mundo, reforzando, en consecuencia, con “mano de obra gratis”, la idea que se pretende del “Estado islámico” del modo como lo proponen. Hace falta que urgentemente se les dé a las palabras el significado que tienen para todos.

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