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15 Sep 2014
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la gaceta / foto de Maria Silvia Granara (archivo)

Conadep
El 20 de Septiembre se cumplirán tres décadas de dos hechos trascendentes, tomados por Raúl Ricardo Alfonsín. Por un lado, se creó la Conadep (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas). Para ello se invitó a integrarla a distintas personalidades de nuestro quehacer político, cultural, religioso, etcétera. Por el otro, el juzgamiento de las Juntas Militares (decreto del 15 de Diciembre de 1983) que se apoderaron del país entre 1976 y 1983. Fue un hecho inédito en el mundo. En cuanto a la Conadep, 18 valientes tomaron a su cargo esta tarea, lo que permitió conocer los horrores cometidos por el terrorismo de Estado, con el pretexto de combatir la subversión. Esos valientes fueron insultados, amenazados por los criminales y aun así siguieron adelante con su cometido, haciendo honor a la designación hecha por quien pasara a la historia como el Presidente que tuvo el coraje de juzgar a quienes cometieron los crímenes de lesa humanidad. La principal fuerza de oposición de ese momento se negó a integrar la Conadep, habiendo prometido en 1983 que, de ganar las elecciones, respetaría la auto amnistía dictada por el gobierno militar. Hasta tuvieron el tupé en años posteriores de cambiar el prólogo del informe “Nunca Más”, tratando de hacer creer que fueron en algún momento artífices o luchadores por los Derechos Humanos. La responsabilidad de estas personas, sin escatimar esfuerzos, sacrificios y temores por sus vidas, cumplieron con la intenciones de saber la verdad que era el propósito de Alfonsín y de la ciudadanía toda. Hay que tener en cuenta el momento que se vivía: recién salíamos de la dictadura y todos estábamos sujetos al intacto y amenazante poder militar, la libertad de información estaba en pañales, las redes sociales no existían. Fueron certeras y sabias las palabras de Ernesto Sábato cuando entregara el informe a Alfonsín, que forman parte del prólogo: “con tristeza, con dolor, hemos cumplido la misión que nos encomendó en su momento el Presidente constitucional de la República…” Se debe comprender todas estas acciones, tal como lo dice el informe: “servirá para hacernos comprender que únicamente la democracia y la república son capaces de preservar a un pueblo de semejante horror”. A modo de homenaje sus integrantes fueron: Ernesto Sábato, Magdalena Ruiz Guiñazú, Ricardo Colombres, René Favaloro, Hilario Fernández Long, Carlos T. Gattinoni, Gregorio Klimovsky, Marshall T. Meyer, Jaime F. de Nevares, y Eduardo Rabossi, Santiago M. López, Hugo D. Piucill, Horacio H. Huarte. Los Secretarios fueron, Graciela Fernández Meijide, Daniel Salvador, Raúl Aragón, Alberto Mansur, y Leopoldo Silgueira. Por ello, toma mayor relevancia para los tiempos futuros, las palabras del fiscal Julio Cesar Strassera, al pedir la condena a los integrantes de la Junta Militar: “Nunca Más”.

José Luis Avignone
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La tragedia educativa

Con honda preocupación escuché una descripción realizada por el ex rector de la Universidad de Buenos Aires (UBA) Guillermo Jaim Etcheverry, un hombre que realmente sabe del tema educativo. Explicó el experto que los alumnos mejor preparados de la argentina surgen de los mejores colegios privados, generalmente costosos, donde van los chicos de hogares con buen nivel adquisitivo; mientras los menos favorecidos son chicos cuyos padres no pueden pagarlos y los mandan a otros de menor calidad o a las escuelas públicas. Un sistema técnico universal de evaluación mostró que el contraste entre los primeros y los segundos equivalía a una diferencia intelecto-cultural ¡de dos años! Acaso sea la más dolorosa brecha entre ricos y pobres por tratarse de niños. Pero mostró algo aún peor: medidos los países de la misma manera surge que hay más de 30 cuyos peores alumnos están por encima de los más favorecidos de la Argentina. En el contexto de la indetenible globalización nuestros jóvenes tendrán pocas posibilidades cuando deban competir en ese mundo con la preparación que hoy se les brinda. Hace poco tiempo el resultado de las aparentemente ya olvidadas pruebas PISA, que LA GACETA tituló duramente “El cachetazo más doloroso” (N. de la R: refiere a la columna de Juan María Segura, publicada el 19 de diciembre del año pasado), debió dar un sacudón a las autoridades responsables por la pobre ubicación de la argentina en aquel ranking de calidad, lo que parece no haber sucedido por la desconexión alarmante con esa realidad que tienen las medidas que se están tomando donde cuesta creer, dicho a modo de ejemplo, que se destaquen como cambios revolucionarios el reemplazo de los estigmatizantes números 1, 2 y 3 en los aplazos con los más inclusivos 4, 5 y 6, o los cambios de denominación y formato de los informes a los padres. Definitivamente, estamos muy lejos de hacer lo debido.

Francisco Alberto Méndez
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El anunciado rascacielos

Tenemos la certeza que se trata solamente de un manotón de ahogado, de tipo publicitario. Me refiero al anuncio de la construcción de un gran rascacielos en Buenos Aires. Pero me hace acordar al cohete anunciado por Carlos Saúl Menem, que saliendo de Buenos Aires llegaría al Japón. Delirios de final de mandato. Sólo eso.

Belisario Mamaní
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Fantasía y afrenta

Si un ciudadano común sin recursos económicos ni capacidad para convencer ni obtener apoyos de terceros, además sin posibilidades de cambios en el futuro, repetidamente, año tras año, expresa la intención de encarar mega emprendimientos de obras edilicias, seguramente pensaríamos que padece alguna inestabilidad psíquica que le impide ver su realidad. ¿Qué es dable pensar de los reiterados anuncios de la Presidente? ¿Cómo calificar la realización de semejantes anuncios en momentos que el país está sumergido en una profunda crisis en todos los ordenes -institucional, económico, social, educativo, jurídico y de seguridad- por su pésima gestión de gobierno? Esta clase de anuncios representa, además, una verdadera afrenta para una relevante cantidad de ciudadanos, que sufren graves privaciones para conseguir subsistir. Es difícil comprender qué hay detrás de estos anuncios, realizados por un gobierno sin factibilidad de renovación en el 2015, desacreditado y sin sucesores con posibilidades de ser electos, por falta de consenso en la sociedad.

Emilio Zuccalá
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Servicio de salud ocupacional

A las 17:10 del 25 de agosto, recibí en mi domicilio a uno de los médicos del Sesop (Servicio de Salud Ocupacional Provincial). Por problemas en mi embarazo de siete meses, mi médico tocoginecológico recomendó 15 días de licencia, ante la posibilidad de un parto prematuro. Le explique en ese momento a mi médico que prefería continuar trabajando porque en las dos oportunidades anteriores no me habían tratado bien y pasé un muy mal momento, pero ante la situación y la insistencia de mi esposo, no me quedó alternativa. Gracias a Dios, en los cuatro años que llevo trabajando en Educación gocé de una excelente salud, por lo cual trabajé sin necesidad de acudir al Sesop, hasta el presente embarazo por el cual ya tuve complicaciones. La vez pasada me autorizaron el total de 15 días, a regañadientes. Ahora, aunque el médico tocoginecológico me prescribió igual cantidad de días, solamente me autorizaron cinco. Intenté explicar al médico laboral que en todas las oportunidades tuve problemas con el tema de la licencia y que mi médico me indicó que ellos, los del Sesop, se harían cargo ante una complicación. El médico laboral, que era el mismo de la vez anterior, no me dejó hablar, me dijo que ni siquiera estaba medicada, que no era grave y que el embarazo ya estaba muy avanzado (no se a que se refería; calculo que estaba diciendo que si mi hijo nacía ya, no le pasaría nada) y que esa era su opinión profesional. Se levantó muy ofendido y se retiró, no sin antes decirme que si seguía mal el cuadro me otorgarían más días con la presentación de otro certificado. Claro que para obtenerlo tengo que enfrentar el contratiempo de trasladarme hasta lo de mi médico tocoginecológico. No puedo explicar la impotencia y angustia que sentí cuando esta persona se retiró de mi domicilio. Además de encontrarme sola en el momento, y mal de salud, me sentí profundamente abandonada. El mal momento me provocó más manifestaciones físicas. Yo entiendo que mucha gente hace mal uso de las licencias y que los médicos laborales seguramente tienen la orden de acortar lo más que puedan los abusos, pero esto es el colmo. Y no lo digo solamente por el maltrato del cual he sido víctima, sino por mi condición de mujer embarazada y por el hecho de que ha desobedecido la orden de un especialista en tocoginecología, asignándome para el reposo apenas el 30% de los días que me indicó el especialista en cuestión. La verdad, no pretendo polemizar ni generar compasión ni nada que se le parezca, pero considero que soy un ser humano y merezco respeto hacia mi salud, pero especialmente la merezco hacia la vida de mi hijo. Hace falta control para que ya no haya que padecer esta clase de situaciones y este tipo de abusos.

Nancy Isabel López
Barrio Oeste II, Mzna. J, Block 9, Dpto. 4
San Miguel de Tucumán

Confundidos por la inseguridad

¿Así es como vamos aprendiendo a vivir? ¿Y la manera en se fue organizando nuestro país? ¿Y sus principios? Lo importante es saber dónde vamos. Conocer si seremos capaces de sobrellevar lo que día a día nos produce daños, a veces irreversibles, como la inseguridad que nos oprime, y torna cada vez más dudosa la posibilidad de determinar quién es quién. Todo se confunde cuando no se tienen seguridad alguna. Las promesas y las estrategias son meras palabras que nos llaman a ser más cautos. ¿Tendrán resultados a corto o a largo plazo? Las políticas creativas que el hombre implementa y ejerce parecen sucumbir ante la falta de voluntad.

Carlos Rubén Ávila
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Folletos con la boleta del agua

Me causó una profunda indignación recibir la boleta del servicio de agua con un folleto de propaganda. Ese panfleto afirma que la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) recorre los barrios. Se trata de una afirmación falsa: jamas un funcionario (ya sea provincial, municipal o de la SAT), a pesar de las numerosas denuncias, ha recorrido la zona de las calles Roca, Thames y Las Rosas, lugar indigno si los hay. En el folleto dicen cuidar la salud, otra afirmación que resulta descabellada y hasta mal intencionada. Me pregunto: ¿se está cuidando la salud cuando obligan a los vecinos a vivir entre la mugre de los desechos cloacales? Vivimos prisioneros en nuestros domicilios, los niños juegan entre olores y líquidos pestilentes. ¿Esto es cuidar la salud? Conocen de esta situación la Municipalidad de Tafí Viejo, Defensa Civil, la SAT, el Gobierno provincial y la oposición. Sin embargo, no nos dan respuesta. El intendente, Javier Pucharras, destina todos los esfuerzos para el barrio Lomas de Tafí. ¿Y los vecinos de esta zona? Señores gobernantes, soportamos su olvido, su desidia, su desinterés. Les ruego que no se burlen de la gente. ¿Cuánto gastaron en los folletos distribuidos con las facturas de la SAT? Hubiera sido mejor destinar ese dinero a la adquisición de barbijos, desinfectantes y lavandina, y entregárnoslo, ya que nuestros magros presupuesto se consumen en la compra de estos elementos. Aprovecho la oportunidad para solicitar que se tape la cámara de inspección que se encuentra en la esquina de las calle Roca y Las Rosas, la cual hoy es una trampa mortal.

Marcelo Maza
Constitución 1.600
Tafí Viejo - Tucumán

Dos tarjetas para viajar

Se encuentra implementada y en uso la “tarjeta Ciudadana” en San Miguel de Tucumán para viajar en el transporte público de pasajeros urbano, desde su puesta en vigencia existen inconvenientes organizativos como en el caso de conseguir recargas de la misma, ya que existen muy pocos lugares para realizarlas principalmente el problema está en los barrios donde “no se consiguen lugares para recargas”, ahora leí en LA GACETA que a partir del 30 de septiembre próximo también entraría en vigencia la “ tarjeta Metropolitana” para viajar en los transportes públicos de pasajeros interurbanos y que los usuarios tendríamos que “comprar” esta nueva tarjeta y tendríamos “ dos tarjetas” para utilizar los transportes de pasajeros (urbanos y suburbanos), la Ciudadana y la Metropolitana, me parece una falta de seriedad y de respeto hacia el usuario tucumano que tengamos que “usar” dos plásticos y además seria un despropósito si tenemos en cuenta como ejemplos la tarjeta “ SUBE” en la Ciudad Autónoma y provincia de Buenos Aires, donde tanto para viajar en trenes, subtes y colectivos urbanos y suburbanos en estas grandes ciudades solamente existe una sola tarjeta y existen problemas algunos para la competencia económica y como tampoco existen los problemas para recargar el plástico, otro ejemplo es Rosario de Santa Fe donde tanto para las líneas urbanas o suburbanas existe una sola tarjeta para viajar, la provincia de Tucumán no debe de tener “dos tarjetas” debe de ser solamente la Ciudadana que “sirva para viajar en las dos líneas, la urbana y la suburbana, debiendo ser compatibles”, como también las Empresas ATOS y Metropolitana conjuntamente con las autoridades Municipales de San Miguel de Tucumán deben de “convenir” sin pensar en el rédito y en la competencia económica y a la vez estas dos empresas deben de reabrir más lugares de recargas, principalmente en los barrios y las ventas de tarjetas y de recargas deben de estar en los kioscos, drugstores, como también en las administraciones de cada líneas de pasajeros, en las boleterías de líneas interurbanas de pasajeros en la Terminal de Ómnibus (empresas Limón, Fournier, Provincial entre otras y en las localidades del interior de la provincia también en los quioscos y drugstores. Reorganización y buena voluntad es lo que necesita el sistema del plástico para viajar en toda la provincia. Por los malos servicios de líneas urbanas en San Miguel de Tucumán somos miles de usuarios que utilizamos los suburbanos para viajar diariamente.

Humberto Carmelo Spuches
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Olvido público, negocio privado

Descuidar para privatizar, concordamos con el periodista (N. de la R.: “Tema Libre” de Roberto Delgado, del 10/9). No sólo en Tucumán se sigue cometiendo esta especie de asesinato premeditado del patrimonio del Estado (de todos). Los inmuebles del Estado (de todos) se han descuidado adrede, con diversos pretextos (falta de presupuesto, de rentabilidad). Para preparar su traspaso a manos privadas, con el remanido argumento de la inversión y la eficiencia, estas privatizaciones han sido muy curiosas, por no decir algo peor. El aeropuerto local es un ejemplo hace 20 años: cayó en manos privadas con la inversión ya hecha por el Estado, que además le sigue aportando. La Hostería de San Javier fue reconcesionada en los tiempos de Ramón Ortega. Curiosa concesión que terminó con el concesionario autoproclamado dueño, unos años después, y terminó entregándola apenas mantenida a sus actuales gestores, si no dueños, que esta vez sí invirtieron visiblemente, pero parece ser que se sienten inseguros o restringidos en su dominio, o quieren encarar alguna cuestión edilicia, que la Ley de Patrimonio evita. Jorge Racedo Aragón, titular del Ente de Turismo, y el legislador Sisto Terán andan detrás de esto. Andan en pos de San Javier todo, de la Primera Confitería y de toda Villa Nougués, donde Terán Nougués es propietario, pero no el único. ¿Quiere más? Es posible, pero entonces, que baje al llano y deje de usar la función pública para lograrlo.

José Enrique Würschmidt
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La autoridad política

En uno de los párrafos del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, libro al que el papa Francisco usa frecuentemente y lo recomienda explícitamente, dice lo siguiente: “La autoridad política debe reconocer, respetar y promover los valores humanos y morales esenciales. Estos son innatos, ‘derivan de la verdad misma del ser humano y expresan y tutelan la dignidad de la persona. Son valores, por tanto, que ningún individuo, ninguna mayoría y ningún Estado nunca pueden crear, modificar o destruir’. Estos valores no se fundan en ‘mayorías’ de opinión, provisionales y mudables, sino que deben ser simplemente reconocidos, respetados y promovidos como elementos de una ley moral objetiva, ley natural inscrita en el corazón del hombre (Rm 2,15), y punto de referencia normativo de la misma ley civil. Si, a causa de un trágico oscurecimiento de la conciencia colectiva, es escepticismo lograse poner en duda los principios fundamentales de la ley moral, el mismo ordenamiento estatal quedaría desprovisto de sus fundamentos, reduciéndose a un puro mecanismo de regulación pragmática de los diversos y contrapuestos intereses”.

Daniel E. Chávez
Pasaje Benjamín Paz 308
San Miguel de Tucumán

Libertad para opinar

A la pregunta ¿qué es lo primero que haces en la mañana? puedes escuchar: desayuno, voy a mi trabajo, prendo la “compu”... Creo que la respuesta mayoritaria sería: levanto LA GACETA de la puerta. Es una necesidad casi de vida. Noticias de las buenas, de las malas, caras agradables, otras desagradables, en fin, las noticias del día del globo y el terruño, nos gusten o no, esas son y de variopintas características. Así es el mundo, así es la vida. Pero hay una sección, Cartas de lectores, la que abrimos con expectativa, en donde podemos expresar nuestras opiniones y sentimientos con total libertad, dentro de un marco de tolerancia y respeto que corresponde. Con o sin respuestas de otros lectores, opinamos, dejamos la impronta de aprendices de periodistas. Aprendemos de otros lectores que, más de una vez, ilustran, nos sacan de ignorancias. Es un marco de libertad digno de los mejores elogios. Estando en Santiago y siendo espectador de las elecciones últimas a intendentes, pretendí hacer uso de esta libertad que se goza en LA GACETA y opinar en algún periódico de allí, sobre los resultados electorales, el estado de la ciudad (por más “torres gemelas” que se levanten) y la relación calidad de vida-votos obtenidos-fondos de campaña e higiene pública, que es el principal “metier” de los intendentes. Algún amigo me dijo: no te gastes, aquí no se publica nada que haga mella al gobierno. Me quedé con la opinión en el bolsillo. Por ello, como usuario de ese espacio que nuestro matutino nos da generosamente, quiero dar un ¡Hurra por LA GACETA! No en vano está en la punta de los principales diarios del interior.

Mario Alberto Marigliano
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El Cadillal, abandonado
¿Alguna vez se dignará alguien de Turismo, Catastro o el Gobierno a responderme por qué el olvido de este hermoso lugar que es el Cadillal? ¿Por qué permiten el desmonte indiscriminado para usurpar terrenos y lotearlos? ¿Por qué permiten la construcción precaria de viviendas, en su mayoría prefabricadas y algunas sin terminar, dando un aspecto para nada agradable al turista? ¿Por qué la venta de lotes en el perilago, mediante carteles manuscritos y una persona que los ofrece sentada en una silla? Ojalá alguien e conteste de una vez esas simples preguntas.

Norberto Esteban
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Basurales sobre las avenidas

Basurales a cielo abierto podemos ver a lo largo de las avenidas Roca y Kirchner, un paseo de contaminación visual y odorífica. Las esquinas se convirtieron en vertederos a cielo abierto Se puede encontrar desde materiales orgánicos en plena descomposición, restos de materiales de construcción, restos de pastos cortados, un combo de desechos que producen insalubridad visual y afecta posiblemente a la salud. Se viene desde hace décadas usando el mismo método: usar las esquinas como depósitos de basura a cielo abierto y tirarle al vecino los desperdicios propios. Usar y tirar, uso y costumbre muy arraigada. Ver el Jardín de la República sumido en la inmundicia que muchas veces la provocan los mismos vecinos nos desvela en una profunda reflexión. Las avenidas Roca y Kichner son una de las principales de nuestro querido Tucumán. Nuestra ciudad merece respeto, por su historia y sus próceres, y ese respeto debe comenzar por mostrar una ciudad limpia, ordenada, sin basurales, sin pérdidas de agua. Pero se muestra la desidia, el desinterés, la dejadez, la contaminación del medio ambiente, el abandono de las reglas de urbanidad y buenas costumbres. Se podrán crear miles de Secretarías de Saneamiento Ambiental, pero el secreto no está en agachar la cabeza, agarrar una escoba y sólo limpiar. Sancionar sólo sirve al principio, luego se busca la vuelta y se vuelve a ensuciar. El secreto está en educar y proponer cambios de actitudes al soberano, el pueblo.

Pedro Martínez
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