Un asado con sabor a cábala

De Muner y Lenci, los pagadores

09 Ago 2014
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CLIMA DISTENDIDO. Lenci, uno de los pagadores, observa como sus compañeros disfrutan del asado.

“La verdad es que la bienvenida me salió bastante cara”, acota Pablo De Muner quien encabeza la fila india de jugadores quienes dejan el estadio de La Ciudadela para trasladarse al complejo Natalio Mirkin. “Vamos a comer un asado que pagaron Pablo y (Fabricio) Lenci”, dice Osvaldo Bernasconi y el central ríe casi sin alternativas.

¿Bondad? ¿Cortesía? Nada de eso. El defensor y el delantero fueron los últimos jugadores en sumarse al proceso que arrancó a comienzo de julio, y por eso les pasaron factura. “Pusieron esa excusa. Lo cierto es que los que vinieron antes no soltaron un peso. Pero ya está, qué se le va a hacer”, dice “Tomate”.

Y Lenci se suma al reclamo de su compañero de multa. “Nos pasaron por encima, usaron una excusa que es cualquiera”, afirma “Fabri”, pero al toque se pone serio. “Es lindo compartir este tipo de cosas con el plantel. Acá hay un grupo de hombres con una humildad tremenda y eso es hermoso. Son buenas personas, humildes y con mucha hambre de gloria. Dios quiera que todo nos salga bien durante el torneo”, agrega el goleador.

El asado de ayer fue el primero de muchos. Según el cuerpo técnico, la idea es hacer uno luego de cada entrenamiento de los días viernes. Durante la época en los que San Martín encadenó una seguidilla de ascensos, que lo catapultó desde la Liga a Primera, esa costumbre era casi una religión.

Clima distendido

Aunque en Bolívar y Pellegrini aseguran que no es cábala. “Estas cosas sirven para que el clima sea el mejor dentro del club. Acá se nota que todos tiramos para el mismo lado. La CD está cerca nuestro, nosotros tenemos en claro los objetivos; así todo se hace más fácil. Cuando llegué me di cuenta de que San Martín está encontrando el equilibrio que había perdido y eso es muy importante”, asegura De Muner, aunque vuelve al centro del asunto.

“Está bárbaro comer asados y compartir. Pero que los otros no se hagan los vivos, todos debemos pagar”, ríe el ex Argentinos que se recupera de una lesión muscular que lo obligó a trabajar diferenciado durante la semana y Lenci se suma al ataque. “Al final los refuerzos que llegaron fueron 15 o 16 y encima pagué yo, que ya estaba la temporada pasada”, remata.

“No soy Maldini”

Que se haga costumbre lo del asado semanal y sobre todo el desenlace de la historia, como años atrás, es lo que piden todos. “Dios quiera que sea una cábala; ahí lo pagó con gusto”, sube la apuesta “Fabri”. Pero De Muner lo frena en seco. “Está caro, ¿eh? Jaja. Mejor lo paguemos entre todos. No estoy salvado; soy De Muner, no Maldini”. Risa generalizada entre los integrantes del plantel.

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