Juan Manuel Vivaldi, el "Rey León" bajo los tres palos

El histórico arquero del seleccionado nacional pasó por Tucumán y dejó sus enseñanzas.

07 Ago 2014
En su vida personal la palabra Tucumán tiene un significado muy importante. Juan Manuel Vivaldi (35 años), arquero del seleccionado nacional Los Leones y del club Banco Provincia de Buenos Aires, está casado con una tucumana: Florencia, hija de Julio Iramain, ex jugador del seleccionado “naranja” de rugby y del club Los Tarcos. “Juanma”, como los llaman sus más íntimos, tiene un hijo con Florencia llamado Benjamín y visitó nuestra provincia, donde capacitó a los arqueros y arqueras.

Luego del Mundial de La Haya en el que conquistó con Los Leones una histórica medalla de bronce, llegaron unas merecidas vacaciones para juntar energías y volver a entrenarse con el plantel, de cara al Champions Trophy a disputarse en diciembre próximo, en India.

- Además de arquero es periodista deportivo. ¿Te dedicás a tu profesión?

-Aún no. Estoy full time con el seleccionado. No puedo encontrar el tiempo para dedicarme al periodismo que es lo que me gusta, pero lo tengo como una herramienta para el futuro, cuando no esté más en el equipo nacional.

-¿Vas a cubrir hockey?

-Me encantaría que el hockey tenga su espacio en cualquiera de los tres medios y si es así, poder estar. En Buenos Aires se perdió espacio en los medios, sobre todo en la tele en dónde tenía su programa. Estaría bueno recuperarlo por lo que significa el hockey en todo el país, sobre todo en mujeres.

- Estás en la recta final de tu carrera. ¿Alguna vez te pusiste a pensar por qué ahora estás logrando cosas importantes?

-Lo que pasó fue un premio a todo el esfuerzo de chicos como yo que estamos hace muchos años en el equipo. También es un poco el premio a ese esfuerzo de tantos años de haberle dedicado al seleccionado, dejando de lado muchas cosas y resignando otras. Es bueno tener un premio por todo eso y ver que el esfuerzo vale la pena.

- Cuatro años más hasta el próximo Mundial es mucho. ¿Crees que llegarás?

-Aunque siempre soy optimista, creo que en La Haya jugué mi último Mundial. De aquí a cuatro años es mucho tiempo y estaré más grande también.

- ¿Te sorprendió lo que pasó y está pasando con Las Leonas?

- No estamos acostumbrados a que pase eso. Es muy raro. Nada… no sé mucho del tema. No sé realmente cuales son los motivos que llevaron a las chicas a tomar esa decisión. Es una lástima porque son jugadoras muy importantes. Lo único que deseo es que todas las partes estén en armonía. El hockey está creciendo cada vez más, sobre todo en mujeres y eso no se tiene que perder. Las Leonas deben seguir arriba porque es muy importante para todos los que practicamos este deporte. Verlas que les va bien y que logran resultados positivos motiva al resto y les da impulso a todos los que vienen desde abajo.

- Apenas asumió Aníbal Fernández como presidente de la Confederación reemplazó a los entrenadores Marcelo Garraffo en Las Leonas y a Franco Nicola, en los varones. ¿Qué opinás al respecto?

-Más allá que esté de acuerdo o no, es entendible lo que pasó. Era una nueva dirigencia y ellos ya habían pensado trabajar con otro cuerpo técnico si ganaban las elecciones. No fue una sorpresa. Es lógico que en un nuevo proceso se busque gente de confianza, como sucede en todos los ámbitos de trabajo.

- ¿Cómo has vivido la jornada con los arqueros en nuestra provincia?

-Excelente. Terminé cansado pero feliz. No esperábamos una respuesta como la que hubo. La cantidad de arqueros y arqueras que vinieron a la clínica fue importante. Esperábamos la mitad. Estoy muy agradecido por la respuesta que tuvimos, fue genial.

- ¿Qué te pareció el nivel?

-Tanto en varones como en mujeres hay un gran nivel. Les dije a los chicos que esto es nada más que un granito de arena que aportamos nosotros. Ahora son ellos los que tienen que seguir poniendo todos los días su granito, sea en cancha de agua, de arena o de tierra. Espero que todo esto haya sido una gran motivación para ellos.

- ¿Qué objetivos te quedaron pendientes en tu carrera?

-Te voy a ser sincero. Hace 15 años que juego, tengo casi 200 partidos internacionales, jugué Panamericanos, Juegos Olímpicos, Champions Trophy y Mundiales. Pasaron cinco o seis entrenadores y con todos fui titular. Tengo un grupo de amigos bárbaros en el seleccionado. Hicimos un Mundial buenísimo y esa era por ahí una deuda pendiente. Me gustaría que estos años de carrera que me quedan y que no son muchos, que el equipo siga siendo protagonista, peleando por grandes cosas y no se vuelva un equipo irregular. Que la gente siga hablando de nosotros. Esa sería mi mayor satisfacción.

-¿Cuál fue el momento más feliz en tu vida personal y en el hockey?

-En lo personal, el nacimiento de mi hijo fue algo maravilloso. Todos los días me sorprende con algo nuevo y lo disfruto muchísimo. A nivel deportivo, el Mundial de La Haya fue algo increíble. Fue una experiencia inolvidable, por el resultado final y por el rendimiento del equipo, tanto deportivamente como en el comportamiento. A eso ha que sumarle la buena relación entre nosotros y el cuerpo técnico. Me quedo con eso para toda la vida.

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