08 Diciembre 2003 Seguir en 
LA HAYA- El nacimiento de la primera hija de la princesa Máxima y del príncipe heredero de Holanda, Guillermo Alejandro, fue saludado en Holanda con 101 salvas. La princesa Máxima, argentina de nacimiento, dio el sábado a luz a una niña "completamente sana", que pesó 3,310 kilos y midió 52 centímetros. Aún no se sabe qué nombre llevará la pequeña. El bautismo de la niña no se espera para antes de abril del año que viene.
"Máxima y yo nos sentimos orgullosos y felices de anunciar el nacimiento de una saludable bebita", dijo un sonriente príncipe Guillermo Alejandro. "Ella es como una nube", agregó.
Una multitud que se había congregado frente al hospital Bronovo, de La Haya, saludó alborozada cuando llegó la reina Beatriz, quien es ahora abuela por segunda vez, ya que su otro hijo, Constantino, es también padre de una nena. La princesa Máxima había ingresado a ese centro asistencial acompañada por su marido en la mañana del sábado.
Al anochecer, se informó que la niña había nacido a las 17 (las 13 de Argentina). Poco después, se escucharon en La Haya 101 salvas en recibimiento del nuevo miembro de la familia real holandesa. Además tañeron las campanas de las iglesias y muchos automovilistas tocaron las bocinas de sus coches. También se dispararon salvas en la ciudad holandesa Den Helder, y en las de Curazao y Aruba, en las Antillas holandesas.
De compras con su madre
El nacimiento estaba anunciado para mediados de diciembre. La recién nacida ocupará el segundo lugar en la sucesión al trono, tras su padre, y llevará el apellido Van Orange-Nassau.
El príncipe heredero y su esposa vivían desde hace algunos meses en una localidad cercana a La Haya, Wasenaar, en la finca "De Horsten". Cuando la pareja dio a conocer el embarazo, se calculó que el bebé nacería en enero. Sin embargo, más tarde los médicos informaron que el niño llegaría al mundo antes de fin de año.
La madre de Máxima fue vista el jueves haciendo compras con su hija en La Haya. Los padres de la princesa, que viven en Argentina, no estuvieron presentes en su boda, el 2 de febrero de 2002. La presencia en la boda del padre de la princesa, Jorge Zorreguieta, que ocupó el cargo de secretario de Agricultura y Ganadería durante la primera parte de la dictadura militar, había sido rechazada por el pueblo y el gobierno holandés. (DPA)
El anuncio
Máxima y el príncipe Guillermo anunciaron el embarazo en junio, en la villa Eikenhorst, en las afueras de La Haya, donde vive la pareja. Allí dieron una entrevista a los medios más importantes de Holanda. En ese momento, el matrimonio real dijo que no pensaba en criar un heredero al trono sino de darle felicidad a su familia.
"Máxima y yo nos sentimos orgullosos y felices de anunciar el nacimiento de una saludable bebita", dijo un sonriente príncipe Guillermo Alejandro. "Ella es como una nube", agregó.
Una multitud que se había congregado frente al hospital Bronovo, de La Haya, saludó alborozada cuando llegó la reina Beatriz, quien es ahora abuela por segunda vez, ya que su otro hijo, Constantino, es también padre de una nena. La princesa Máxima había ingresado a ese centro asistencial acompañada por su marido en la mañana del sábado.
Al anochecer, se informó que la niña había nacido a las 17 (las 13 de Argentina). Poco después, se escucharon en La Haya 101 salvas en recibimiento del nuevo miembro de la familia real holandesa. Además tañeron las campanas de las iglesias y muchos automovilistas tocaron las bocinas de sus coches. También se dispararon salvas en la ciudad holandesa Den Helder, y en las de Curazao y Aruba, en las Antillas holandesas.
De compras con su madre
El nacimiento estaba anunciado para mediados de diciembre. La recién nacida ocupará el segundo lugar en la sucesión al trono, tras su padre, y llevará el apellido Van Orange-Nassau.
El príncipe heredero y su esposa vivían desde hace algunos meses en una localidad cercana a La Haya, Wasenaar, en la finca "De Horsten". Cuando la pareja dio a conocer el embarazo, se calculó que el bebé nacería en enero. Sin embargo, más tarde los médicos informaron que el niño llegaría al mundo antes de fin de año.
La madre de Máxima fue vista el jueves haciendo compras con su hija en La Haya. Los padres de la princesa, que viven en Argentina, no estuvieron presentes en su boda, el 2 de febrero de 2002. La presencia en la boda del padre de la princesa, Jorge Zorreguieta, que ocupó el cargo de secretario de Agricultura y Ganadería durante la primera parte de la dictadura militar, había sido rechazada por el pueblo y el gobierno holandés. (DPA)
El anuncio
Máxima y el príncipe Guillermo anunciaron el embarazo en junio, en la villa Eikenhorst, en las afueras de La Haya, donde vive la pareja. Allí dieron una entrevista a los medios más importantes de Holanda. En ese momento, el matrimonio real dijo que no pensaba en criar un heredero al trono sino de darle felicidad a su familia.







