Dos de cada tres personas condenadas en Tucumán no gozan de salidas transitorias - LA GACETA Tucumán

Dos de cada tres personas condenadas en Tucumán no gozan de salidas transitorias

De las 444 personas que fueron sentenciadas, sólo 117 están incorporadas a un régimen de resocialización y afianzamiento familiar De acuerdo con un informe oficial, 25 reclusos sufrieron la suspensión de los beneficios. Durante 2012, hubo 135 sanciones disciplinarias contra detenidos. Los requisitos

20 May 2014
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LA CÁRCEL. Tras los muros de Villa Urquiza algunos condenados estudian y trabajan para intentar resocializarse. la gaceta / foto de diego aráoz

Nélida Fernández y Susana Acosta habían pedido autorización el año pasado para asistir al cumpleaños de 15 de la hija de una de ellas. Pero les negaron la solicitud: recién en 2016 podrían solicitar acceder al régimen de semilibertad, cuando cumplan la mitad de la condena de 20 años a la que fueron sentenciadas por el homicidio de Beatriz Argañaraz.

Los jueces de la sala V consideraron que no había motivos para hacer una excepción a la ley, aunque sí les permitieron casarse en la cárcel de mujeres.

María del Valle Dip, la confesa homicida de la contadora Liliana del Valle Cruz, comenzó a salir de prisión el año pasado, cuando cumplió la mitad de los 12 años de prisión a los que fue condenada, luego de un juicio abreviado en el que su abogado acordó la pena con la Fiscalía. Son visitas esporádicas a su familia, de pocas horas de duración.

Un informe del Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena (Sneep), dependiente de la Dirección Nacional de Política Criminal, relevó que en la provincia sólo acceden al régimen de semilibertad el 26% de los condenados en las distintas unidades del Servicio Penitenciario Provincial.

La vicepresidenta de la Cámara Penal, Marta Cavallotti, explicó que la decisión de conceder salidas transitorias (conocidas como extramuros), depende del análisis de cada caso que debe realizar la Sala que dictó la condena.

“Hay algunos requisitos que se tienen en cuenta, además del tiempo de cumplimiento de la condena. Todos los pedidos de salidas deben tener el informe del Servicio Penitenciario y del psicólogo”, explicó Cavallotti.

El informe del Sneep revela que de los 444 reclusos que tienen condena, 117 están incorporados al régimen de semilibertad. El 68%, en tanto, no accede a estas salidas por no haber cumplido la mitad de la pena, y a 25 reclusos les suspendieron o les revocaron los beneficios, algo así como un 6%.

La semilibertad les permite a los condenados obtener algún trabajo. Pero también hay salidas que se autorizan para afianzar los lazos familiares y sociales o para cursar estudios.

Pablo Amín, quien está condenado a perpetua por haber asesinado a su esposa en un hotel, no logra obtener la autorización para estudiar Abogacía, ya que los jueces de la Sala II consideran que no pueden garantizar su seguridad ni la de los estudiantes de Derecho, cada vez que el preso sea llevado a rendir.

“Se plantean situaciones de todo tipo. Muchas veces piden autorizaciones para asistir al velorio de algún familiar, y los jueces tenemos que sopesar las cuestiones humanitarias con los riesgos de fuga o la peligrosidad de otorgar esa salida”, afirmó Cavallotti.

Un caso que revistió este análisis de parte de la Justicia es el de Lucas González. El joven fue condenado a 15 años de prisión por el homicidio de María Fernanda Chaila, ocurrido en mayo de 2006. En diciembre, el preso solicitó permiso para pasar Navidad con su familia, pero se lo negaron. Sí pudo salir una hora hace un mes para ir al velorio de su hermano, que murió en un accidente de tránsito.

En prisión

El régimen de semilibertad sólo puede aplicarse a personas que han recibido una condena, quienes representan el 44% de la población carcelaria. Más de la mitad (243) sufrieron penas que van desde los tres a los nueve años de prisión. Sólo 22 reclusos fueron condenados a prisión o reclusión perpetua, y recién podrán acceder a las salidas transitorias cuando cumplan 15 años efectivos en la cárcel.

Para acceder a las salidas, los condenados deben tener buena conducta en el penal. De acuerdo al informe del Sneep, del total de la población carcelaria hubo 67 personas que participaron durante 2012 de algún hecho considerado de “alteración del orden con heridos o muertos”, 773 no cometieron ninguna infracción disciplinaria y a 135 presos les aplicaron alguna sanción.

Una vez que cumplieron los 2/3 de la condena, los presos pueden pedir la libertad condicional. Este es un régimen por el cual pueden salir de la cárcel, bajo la promesa de mantener buena conducta, siempre que no tengan ningún proceso pendiente.

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