Las obras hídricas harán despegar a Trancas - LA GACETA Tucumán

Las obras hídricas harán despegar a Trancas

28 Mar 2014 Por Gustavo Frías Silva
1

El agua dulce para uso humano, agrícola, para la actividad ganadera e industrial está disponible de diversas maneras en todo el mundo. Las lluvias o nevadas permanentes o estacionales, los ríos o lagos de montaña o el agua subterránea son las más comunes de ver en todo el planeta y el hombre para usarla realizó obras como diques, embalses, diques niveladores, tomas de río, represas o perforó el suelo en busca del líquido elemento.

El uso del agua dulce como riego pasa a ser indispensable para producir adecuadamente en diversas partes del mundo y en numerosas zonas de nuestro país y de la provincia de Tucumán.

El caso particular que queremos afrontar desde esta columna es la zona de riego del departamento Trancas. Esta región tiene un gran potencial: su cuenca es bañada por varios ríos y posee zonas agro ecológicas aptas para la producción lechera y de semillas. Sus costos de producción son competitivos, tiene menor distancia a los mercados locales y del NOA, y por ende menor costo del flete, menor incidencia del valor de la tierra respecto de la región pampeana y este tipo de producción genera subproductos de la industria para la alimentación.

Es importante destacar que el agua es uno de los elementos indispensable para la vida de cualquier especie viviente, por lo que su uso racional es un deber y una obligación que nos compete a todos, desde cualquier ámbito, ya sea de la vida cotidiana como así también desde nuestro trabajo diario.

El consumo de agua potable para todos los habitantes de cualquier ciudad, grande o pequeña, un pueblo o simplemente cualquier lugar en la que vivan personas tienen prioridad de uso sobre cualquier otra actividad, llámese industrial, agrícola, pecuaria, energética, minera, medicinal, piscícola o recreativa, por lo que estas actividades deben siempre respetar su uso racional.

El agua en muchos países del mundo es una cuestión de Estado, que en algunos casos lleva a diferentes naciones a una lucha armada. Esto revela la importancia que tiene este recurso para muchas regiones del planeta.

El agua en Tucumán debe ser aprovechada correctamente, dado principalmente por su régimen de precipitaciones: abundante en el verano y escasa o nula en primavera e invierno. Por lo tanto, todos los involucrados en el uso deben hacer correctamente lo que corresponde para poder aprovechar al máximo las lluvias.

El rol del sector público

El Estado provincial, con toda su estructura de administración, obras de infraestructura hídrica y control del agua, tiene una gran responsabilidad, y los ejemplos de obras que funcionan correctamente y que fueron inauguradas hace poco -con el aporte del Prosap y la Provincia-, deben servir para continuar en ese camino. Por suerte, en estos días que pasaron, diversos productores de esta cuenca hídrica manifestaron que máquinas de organismos provinciales realizaron la limpieza y reparación del canal principal revestido, que toma agua del río Tala, por lo que aumentó considerablemente el caudal que hoy llega a los productores para regar.

Esas tareas realizadas deben ser dadas a conocer, ya que benefician a los usuarios, pero este tipo de trabajo debe ir acompañado de medidas y proyectos que sirvan para el futuro de una determinada zona de riego. En Tucumán existen proyectos que ya terminaron su etapa de evaluación y deben seguir el camino de la construcción. Y en el caso de esta cuenca lechera, los proyectos de Choromoro -y en un futuro el de Trancas- deben ejecutarse. No hay que olvidar los efectos que generó la sequía en toda la provincia y los daños que ocasionó.

Las lluvias fueron muy irregulares y pocas. Por suerte mejoró en febrero último y se logró acumular humedad en los suelos para beneficio de los actuales cultivos sembrados y aumentar las cotas de ríos y diques. Pero según indican los especialistas, el periodo de seca sería largo, por lo que obras de este tipo o de nuevos embalses deben ser analizados y ejecutados. Los momentos como estos deben servir para reflexionar y priorizar obras, que luego sirven para muchos años.

Es de esperar que estas obras, largamente esperadas, no queden como promesas y que pasen al olvido, por lo que es necesario que rápidamente se comience con su construcción. Hay que ser consciente que el agua es vida y que genera riquezas, y que la única forma de poder tenerla siempre al alcance de la mano es cuidarla y hacer un uso eficiente del recurso. Hay que ser inteligentes y actuar como corresponde: en conjunto con todos los sectores involucrados para el futuro de las generaciones que vienen por detrás nuestro.

Comentarios