Herederos del 10

Los 10 números 10 que se sucedieron desde el último partido de Maradona en la Selección. La lista se completa con Messi, actual conductor, pero guarda nombres que también aportaron su magia, Aunque ninguno lo hizo olvidar.

14 Feb 2014 Por Mariana Segura
El 25 de junio de 1994, en Boston (USA) vs Nigeria, le “cortaron las piernas”. Y cuando Diego Maradona dejó de correr comenzaron a hacerlo ellos. Pero... ¿Quién podría tener esa magia con la 10 celeste y blanca en la espalda? Él era el que a los poderosos retaba y atacaba a los más villanos “sin más armas en la mano, que un 10 en la camiseta (como grabó Ciro en su “intro Maradó”). Ninguno dudaba en contestar aquella pregunta: “nadie”. Por eso para ellos, sus “herederos del 1 y el 0”, fue un verdadero desafío cargar la cifra. Toda una responsabilidad. Los nombres se sucedieron, uno con más fuerza que otros, claro.

La lista de los 10 que le “sucedieron” a “Pelusa” se termina en Lionel Messi por razones obvias: hoy esa camiseta es suya, y de nadie más. Lo será incluso en Brasil 2014. Atrás quedaron aquellos tiempos donde más de uno pedía que la casaca se retire, en honor al inigualable Diego. Pero lo de “La Pulga” es tan tremendo que la pilcha no sólo le queda pintada, sino que la tiene muy merecida. Lo único que le falta a “Lio” es un mundial, aunque el detalle sea digno de otro tipo de análisis.

Antes que el astro de estos tiempos estuvieron el “Burrito”, con esos quiebres de cintura que también enamoraron, Juan Román, con sus asistencias y pegada únicas, y hasta el “Apache”, el jugador del pueblo y de la polenta habilidosa al servicio de todo el equipo. La “Ardilla” Montillo y el “Pocho” Insúa también aparecen, pero sólo porque alguna vez, en algún amistoso, dijeron presente como “manijas” del momento -generalmente para la Selección “de casa” que también juega partidos internacionales-. Y figura el “Kun” porque la usa, a veces, cuando Messi no está.

Cualquiera sea el aporte, en esta lista estos nombres aparecen porque alguna vez cargaron la 10 y de alguna manera cumplieron su sueño (que es el de muchos) y porque, aplausos más, aplausos menos, nunca estará de más recordarlos.

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