24 Mayo 2013 Seguir en 
El compromiso es seguir trabajando con profesionalismo para aumentar la superficie implantada y para hacer, campaña tras campaña, vinos de mejor calidad y más competitivos, que llegarán de la mano de incorporar más tecnología y riego sistematizado. También necesitan inversión, y como todo sector en crecimiento, apuestan a recibir ayuda oficial, de los gobiernos nacional y provincial, a través de subsidios y créditos blandos.
Los conceptos sintetizan el pensamiento del enólogo Luis Rolando Díaz, titular de la bodega "Alto La Ciénaga". La empresa hace vinos en La Ciénaga (2.350 metros sobre el nivel del mar-msnm), y en Colalao del Valle, a 1.700 msnm.
"La nueva Ley de Vitivinicultura claro que es positiva, porque ayudará y protegerá al sector desde el inicio, desde la plantación y hasta la producción y venta de los vinos", comentó Díaz, en diálogo con LA GACETA Rural. Y agregó: "hoy el sector está trabajando, recomenzando, lo que es muy difícil. Recién hay 100 hectáreas implantadas en Tucumán; necesitamos apoyo, tanto los productores chicos como los grandes, no sólo con financiamiento, si no también para desarrollar esta industria".
La materia comercial es una de las cuentas pendientes del sector. "Tucumán consume 2 millones de litros de vino; nosotros estamos cerca de producir 1 millón de litros, pero nuestros vinos no se consumen en la provincia como debería ser, como queremos", reconoció. "Estamos trabajando con el IDEP y con Turismo de la Provincia, en la organización y participación en eventos que ayuden a difundir los buenos vinos que producimos", agregó.
Necesitan más y mejores maquinarias. "Buscamos apoyo para conseguir riego sistematizado, lo que permitirá hacer un mejor aprovechamiento del agua, además de implementar un sistema de fertirrigación, que posibilitará darle un buen alimento a la planta", consideró Díaz. "Mejorar el proceso de industrialización de la uva es otra de nuestras cuentas pendientes. Sin tecnología no obtendremos buenos rendimientos ni buena calidad, por eso necesitamos esas inversiones que son esenciales. Si existiera esta ayuda, para todos sería mejor", concluyó.
Los conceptos sintetizan el pensamiento del enólogo Luis Rolando Díaz, titular de la bodega "Alto La Ciénaga". La empresa hace vinos en La Ciénaga (2.350 metros sobre el nivel del mar-msnm), y en Colalao del Valle, a 1.700 msnm.
"La nueva Ley de Vitivinicultura claro que es positiva, porque ayudará y protegerá al sector desde el inicio, desde la plantación y hasta la producción y venta de los vinos", comentó Díaz, en diálogo con LA GACETA Rural. Y agregó: "hoy el sector está trabajando, recomenzando, lo que es muy difícil. Recién hay 100 hectáreas implantadas en Tucumán; necesitamos apoyo, tanto los productores chicos como los grandes, no sólo con financiamiento, si no también para desarrollar esta industria".
La materia comercial es una de las cuentas pendientes del sector. "Tucumán consume 2 millones de litros de vino; nosotros estamos cerca de producir 1 millón de litros, pero nuestros vinos no se consumen en la provincia como debería ser, como queremos", reconoció. "Estamos trabajando con el IDEP y con Turismo de la Provincia, en la organización y participación en eventos que ayuden a difundir los buenos vinos que producimos", agregó.
Necesitan más y mejores maquinarias. "Buscamos apoyo para conseguir riego sistematizado, lo que permitirá hacer un mejor aprovechamiento del agua, además de implementar un sistema de fertirrigación, que posibilitará darle un buen alimento a la planta", consideró Díaz. "Mejorar el proceso de industrialización de la uva es otra de nuestras cuentas pendientes. Sin tecnología no obtendremos buenos rendimientos ni buena calidad, por eso necesitamos esas inversiones que son esenciales. Si existiera esta ayuda, para todos sería mejor", concluyó.
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