24 Mayo 2013 Seguir en 
Las terminales cerealeras más importantes del país están sin operar por una medida de fuerza de un gremio de la CGT de Moyano. Treinta y cinco barcos esperando para operar, toneladas de granos en los silos portuarios, sobrecostos, contratos no cumplidos y millones de dólares en retenciones sin cobrar. Ese es el panorama que resulta del conflicto gremial que tiene paralizada a las terminales marítimas de San Lorenzo, Timbúes y San Martín desde el lunes pasado y que no significa otra cosa que el freno al complejo portuario más importante agroexportador argentino. En el sistema San Lorenzo, Timbúes y San Martín hay 35 embarcaciones, 29 ya deberían haber atracado o zarpado y otros 8 ya están cargados y esperan para poder salir. Una muestra del costo que significa esta situación es que cada día de espera representa un desembolso, de U$S 20.000 por barco. A esto hay que sumarle las pérdidas que significan las cargas de cereales y derivados que esperan en puerto para salir con destinos tan disímiles como Holanda, Turquía, Egipto, EEUU, China, Vietnam y Alemania entre otros.







