24 Mayo 2013 Seguir en 
Atrás quedaron los tiempos en que la política era una de las actividades que más interesaban al licenciado Roberto Carro, ex intendente de Yerba Buena (1983-1987). Hoy es viñatero -vicepresidente de la Cámara de Bodegueros de Tucumán-, con su bodega en construcción en los Valles Calchaquíes, más concretamente en El Bañado (localidad ubicada a 4 km. de la entrada a las Ruinas de Quilmes, al sur y a 11 km. de Colalao del Valle al norte, en Tucumán), a 160 km de San Miguel de Tucumán. Mientras tanto, avanza con su Hostal Río de Arena, entre la tierra agreste, maravillosos paisajes y un excelente clima.
"Cualquier iniciativa que ayude al sector es positiva porque nos favorece, como es esta Ley de Vitivinicultura sancionada. Durante varios años trabajamos solos (los viñateros y bodegueros), pero desde hace dos años contamos con el apoyo del IDEP y de la Secretaría de Turismo, lo que nos permitió contratar una consultora que nos está ayudando a desarrollar la marca 'Vinos del Tucumán', que está transitando por los caminos de Tucumán, del país y del mundo", dijo Carro a LA GACETA Rural en diálogo telefónico mientras trabajaba en su emprendimiento.
Apoyos políticos
"La ley fue consensuada entre el Gobierno, la Legislatura y los bodegueros, lo cual nos llena de satisfacción por el trabajo y el acuerdo logrados", destacó.
Respecto del apoyo oficial, Carro mencionó que "una gran ayuda para nosotros es que el Gobierno provincial haya extendido a 10 años la exención en el pago de Ingresos Brutos, Salud Pública, Inmobiliario y Sellos. Es muy bueno, ya que nosotros trabajamos con costos más altos del que lo hacen los productores más antiguos de los Valles Calchaquíes". "Además, la vitivinicultura necesita alrededor de 10 años para llegar a un nivel óptimo de producción, por eso la exención impositiva es tan favorable", agregó.
"¿Problemas y necesidades? Sí, tenemos varios. En estos momentos, sabemos que el Gobierno está buscando las herramientas que nos permitan contar con recursos económicos para lograr un mejor funcionamiento. Tucumán no recibe fondos del Coviar (Corporación Vitivinícola Argentina) (promueva y gestiona el Plan Estratégico Argentina Vitivinícola, construyendo y proyectando hacia 2020). Cuando recibamos esos aportes serán de gran ayuda", destacó.
Algunos planes
La necesidad de financiamiento blando es real y concreta. "Sí, la tenemos", dijo Carro, pero aclaró de inmediato: "pero tomar más créditos es complicado". "Nos están ofreciendo acceder a créditos blandos. Además, estamos trabajando con el Ministerio de Industria de la Nación para conseguir inversiones para terminar entre 3 y 4 bodegas. Hoy tenemos entre 4 y 5 en funcionamiento. Para fin de año queremos llegar a las 10 bodegas trabajando y funcionando", anheló.
"Nuestros planes son llegar a producir 1 millón de litros de vino, que para nosotros es mucho. El año pasado llegamos a los 800.000 litros", describió, para agregar: "en estos momentos se están incorporando unas 25 hectáreas con apoyo de Minera Alumbrera a las comunidades originarias de los Valles Calchaquíes".
"Todas estas inversiones posibilitarán ampliar la producción (más viñedos y más vides) y terminar las bodegas en construcción", mencionó como los planes inmediatos.
La falta de agua es una gran dificultad. "La falta de agua es un problema. La mayoría de los productores tenemos pozos propios y riego por goteo; logramos un buen aprovechamiento del recurso hídrico, pero es una desventaja respecto de los productores de Cafayate porque la energía eléctrica es muy cara para nosotros", señaló.
"Nuestro anhelo es que sean positivas las gestiones del Gobierno provincial con EDET (Empresa de Distribución Eléctrica de Tucumán), para obtener una tarifa diferencial para la actividad vitivinícola", dijo esperanzado.
Mientras tanto, anunció que el sábado 8 de junio venidero, en la bodega Arcas del Tolombón, en Colalao del Valle, realizarán la "II Fiesta de la Vendimia", para dar por terminada la campaña 2013 de la vitivinicultura tucumana.
"Cualquier iniciativa que ayude al sector es positiva porque nos favorece, como es esta Ley de Vitivinicultura sancionada. Durante varios años trabajamos solos (los viñateros y bodegueros), pero desde hace dos años contamos con el apoyo del IDEP y de la Secretaría de Turismo, lo que nos permitió contratar una consultora que nos está ayudando a desarrollar la marca 'Vinos del Tucumán', que está transitando por los caminos de Tucumán, del país y del mundo", dijo Carro a LA GACETA Rural en diálogo telefónico mientras trabajaba en su emprendimiento.
Apoyos políticos
"La ley fue consensuada entre el Gobierno, la Legislatura y los bodegueros, lo cual nos llena de satisfacción por el trabajo y el acuerdo logrados", destacó.
Respecto del apoyo oficial, Carro mencionó que "una gran ayuda para nosotros es que el Gobierno provincial haya extendido a 10 años la exención en el pago de Ingresos Brutos, Salud Pública, Inmobiliario y Sellos. Es muy bueno, ya que nosotros trabajamos con costos más altos del que lo hacen los productores más antiguos de los Valles Calchaquíes". "Además, la vitivinicultura necesita alrededor de 10 años para llegar a un nivel óptimo de producción, por eso la exención impositiva es tan favorable", agregó.
"¿Problemas y necesidades? Sí, tenemos varios. En estos momentos, sabemos que el Gobierno está buscando las herramientas que nos permitan contar con recursos económicos para lograr un mejor funcionamiento. Tucumán no recibe fondos del Coviar (Corporación Vitivinícola Argentina) (promueva y gestiona el Plan Estratégico Argentina Vitivinícola, construyendo y proyectando hacia 2020). Cuando recibamos esos aportes serán de gran ayuda", destacó.
Algunos planes
La necesidad de financiamiento blando es real y concreta. "Sí, la tenemos", dijo Carro, pero aclaró de inmediato: "pero tomar más créditos es complicado". "Nos están ofreciendo acceder a créditos blandos. Además, estamos trabajando con el Ministerio de Industria de la Nación para conseguir inversiones para terminar entre 3 y 4 bodegas. Hoy tenemos entre 4 y 5 en funcionamiento. Para fin de año queremos llegar a las 10 bodegas trabajando y funcionando", anheló.
"Nuestros planes son llegar a producir 1 millón de litros de vino, que para nosotros es mucho. El año pasado llegamos a los 800.000 litros", describió, para agregar: "en estos momentos se están incorporando unas 25 hectáreas con apoyo de Minera Alumbrera a las comunidades originarias de los Valles Calchaquíes".
"Todas estas inversiones posibilitarán ampliar la producción (más viñedos y más vides) y terminar las bodegas en construcción", mencionó como los planes inmediatos.
La falta de agua es una gran dificultad. "La falta de agua es un problema. La mayoría de los productores tenemos pozos propios y riego por goteo; logramos un buen aprovechamiento del recurso hídrico, pero es una desventaja respecto de los productores de Cafayate porque la energía eléctrica es muy cara para nosotros", señaló.
"Nuestro anhelo es que sean positivas las gestiones del Gobierno provincial con EDET (Empresa de Distribución Eléctrica de Tucumán), para obtener una tarifa diferencial para la actividad vitivinícola", dijo esperanzado.
Mientras tanto, anunció que el sábado 8 de junio venidero, en la bodega Arcas del Tolombón, en Colalao del Valle, realizarán la "II Fiesta de la Vendimia", para dar por terminada la campaña 2013 de la vitivinicultura tucumana.







