A comienzos de esta centuria la toxina botulínica -conocida como botox- cobró popularidad cuando muchas celebridades del mundo eliminaron sus arrugas y refrescaron sus rostros gracias a este producto. Actualmente, la sustancia tiene múltiples uso en medicina como -por ejemplo- en la rehabilitación muscular por problemas neurológicos. La doctora María Silvina Iaconianni médica fisiatra especializada en rehabilitación neurológica la utiliza en Tucumán desde 1994.
"Está indicado para pacientes con espasticidad: adultos y niños con parálisis cerebral (como el caso de Alexis Arreyes) o con hemiplejia por ACV. La lesión en el sistema nervioso central les aumenta el tono en algunos músculos y estos responden a patrones específicos de movimiento (uno observa cómo tiene la mano, cómo coloca el brazo, por ejemplo).
La toxina se aplica en los músculos con espasticidad o endurecidos y los relaja facilitando el entrenamiento. El efecto de la toxina dura de tres a cuatro meses. La rehabilitación debe comenzar apenas se inyecte la toxina y continuarla para aprovechar al máximo el efecto del botox que irá desapareciendo progresivamente. El fin es ganar actividad en los grupos de músculos debilitados por la lesión neurológica.
-¿Se aplica de acuerdo a la necesidad del paciente?
- Sí. Los médicos fisiatras la utilizamos mucho. Si bien en la camilla nosotros observamos qué músculos trabajan y cuáles están débiles -con espasticidad- nosotros hacemos una evaluación cuando el chico está en movimiento, cuando camina o mueve los brazos. Observamos en qué sitio la espasticidad ocasiona más dificultad para trabajar en esas zonas. Las evaluaciones son funcionales y el equipo terapéutico decide dónde se hará hincapié. No se trabaja todo el cuerpo al mismo tiempo. Lo hacemos por grupos musculares y de igual modo colocamos la droga.
-¿Es necesario repetir la aplicación del botox?
- Sí, porque la espasticidad reaparece. Con la rehabilitación buscamos bajar el exceso de tonicidad, y para conseguirlo tenemos un abanico de recursos farmacológicos, kinesiológicos y maniobras específicas. La toxina botulínica es de gran ayuda para determinar los momentos evolutivos de la rehabilitación. Cuando tenemos un grupo de músculos que no logramos relajar aparece la retracción porque hay un acortamiento del músculo y la única solución es quirúrgica. Con un tratamiento a tiempo podemos postergar lo máximo posible una cirugía, evitarla o llegar a la intervención quirúrgica en la mejor condición. No es lo mismo una mínima retracción que una retracción máxima. De ahí la importancia de iniciar la rehabilitación en forma precoz.

¿En qué parte del cuerpo se puede aplicar?
- En brazos y piernas. Cuando hay que tratar determinados tics o contracturas en el rostro y cuello interviene el neurólogo. También se usa botox en los pacientes hipersalivadores: se les inyecta la toxina botulínica en las papilas gustativas para inhibir la secreción. Para nosotros es una droga de excelentes resultados cuando se hace una evaluación funcional.

-¿Las obras sociales la reconocen?
- Sí. La reconocen un 100% porque así lo exige la ley de discapacidad.








