Una abogada recomienda ayudar a las mujeres a independizarse y a tomar distancia del agresor

Soledad Deza advierte que una ley no asegura la protección. Hacen falta medidas concretas.

11 Abr 2013
1

DESIGUALDAD. Deza dice que hay que cambiar el paradigma cultural de asimetría de poder entre mujeres y hombres. GENTILEZA SOLEDAD DEZA

Una víctima de violencia de género debe tratar de independizarse del agresor. Los especialistas aconsejan tomar distancia a modo de protección. Soledad Deza, abogada feminista y directora del Centro de Estudios de Género de la Universidad San Pablo-T, advierte que una ley no asegura la protección.

-¿Qué es la violencia de género, y por qué se diferencia de otros crímenes?

-En realidad, más que de violencia de género, preferimos hablar de violencia contra las mujeres, porque se deriva de una relación asimétrica de poder entre los sexos, una desigualdad que pone a la mujer en situación de inferioridad y genera un clima propicio para que sean víctimas de violencia. Por eso se ve que un enorme porcentaje de las personas afectadas por violencia en el ámbito familiar son mujeres, y la mayor parte la sufre de sus seres más cercanos.

-¿Cuando se llega a la denuncia generalmente ya ha pasado algo grave. ¿Cómo hacer para prevenir?

-La violencia doméstica tiene que ver con el ámbito afectivo más íntimo de la mujer, por eso es muy difícil advertirse como víctima. Para poder salir de esa situación de desvalorización, se requiere una tarea de "empoderamiento" que no pasa sólo por el apoyo para la denuncia o los recursos simbólicos para defenderse. Hacen falta medidas concretas, como un lugar para ir con sus chicos si necesita irse de la casa o una ayuda económica que le permita lograr la independencia del agresor.

-¿Es suficiente la sanción de leyes para proteger a las mujeres de la violencia?

-La vigencia de las leyes, en sí misma, no asegura la protección de la mujer. Para que una ley sea efectiva, necesita tener el apoyo de una política que implemente los derechos que pretende proteger esa ley. Esta política tiene que ser transversal, para que llegue a todos los sectores de la sociedad. Lo que hay que cambiar es el paradigma cultural de asimetría de poder, en el que la mujer está en condiciones de inferioridad.

-¿Y qué pasa cuando sí se denuncia, pero el pedido de ayuda no es escuchado, como en el caso de María Medina?

-El Estado (y sus organismos) son responsables de proveer todos los caminos: se puede denunciar ante cualquier juez (no hace falta que sea un juez de familia), la Policía tiene obligación de recibir la denuncia, el trámite debe ser gratuito y con un plazo corto: 24 horas para remitir el expediente policial a la Justicia, 48 horas para entrevistarse con el denunciado y la denunciante.

-La absolución a los 13 imputados por el secuestro de Marita Verón desató una enorme polémica, y las asociaciones feministas insistieron con que el fallo demuestra que falta un enfoque de género en la Justicia. ¿Por qué?

-Es necesario capacitar a todos los recursos humanos del Poder Judicial sobre la incidencia de las asimetrías de poder en la vida de las mujeres. En el juicio por el secuestro de "Marita" Verón, por ejemplo, se valoraron testimonios de víctimas de trata como si fuese cualquier declaración de otros testigos. El contraejemplo, lo constituyen los juicios por delitos de lesa humanidad, en los que toman un valor especial los testimonios sobre la violencia sexual como parte de una problemática puntual (y no como una forma más de tortura). Esta mirada es imprescindible para que no tengamos sentencias que pueden estar muy ajustadas a la ley, pero que entrañan una injusticia por el contexto en el que se dan.

Comentarios