Seguirán con cámaras a los camiones cañeros

El Instituto de Promoción del Azúcar y el Alcohol analiza el uso de tecnología para controlar los volúmenes que ingresan a los ingenios

04 Abr 2013
El Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (Ipaat) concretó ayer su primera reunión y avanzó sobre dos asuntos centrales que preocupan a los actores de la actividad, principalmente a los productores de caña: los mecanismos de control de la molienda para la presente zafra y la reglamentación para establecer los porcentajes de excedentes de azúcares destinados para la exportación.

Del primer encuentro que llevó a cabo el órgano participaron el ministro de Desarrollo Productivo, Jorge Feijóo, y Roberto Palina, titular de Fotia (el gremio de trabajadores), en representación del Poder Ejecutivo; Bernabé Alzabé, de la Unión Cañeros Independientes de Tucumán (UCIT) y Edmundo "Otto" Gramajo, del Centro de Agricultores Cañeros de Tucumán (Cactu). En tanto, como delegados de los industriales estuvieron Alejandro Poviña y Eduardo Rothe.

Control de producción

Los miembros del Ipaat, constituido mediante la Ley Azucarera (8.573), fijaron posturas sobre la necesidad de establecer un mecanismo para controlar el volumen de la producción de azúcar en todos los ingenios. Para eso, se avanzó sobre la aplicación de un sistema digital (un servicio que sería proporcionado por una empresa privada) que medirá el peso de la caña que llevan los camiones a los playones de las fábricas azucareras. Además, se analizó la utilización de un sistema de seguimiento de cámaras sobre los vehículos de carga. "Con esto se busca que la estimación del volumen de producción sea precisa y verificable. Este sistema de medición transmitirá los datos a un centro de información", precisó Feijóo, aunque aclaró que aún faltan ajustar detalles sobre este mecanismo. El monitoreo de la producción permitirá, además, determinar los porcentajes que se destinarán para el consumo interno, así como para la exportación y para la elaboración de alcohol. "El objetivo es saber lo que se produce, para hacer cálculos precisos respecto de los excedentes que luego, una vez que se autoricen, se liberarán para la comercialización al exterior del país", insistió el ministro. Agregó que, con las nuevas medidas, los ingenios deberán respetar los convenios de exportación.

Tanto el control de la molienda como el cumplimiento de los cupos para vender al exterior fueron los puntos prioritarios que los integrantes del instituto llevaron al primer debate, ya que remarcaron que faltan 30 o 40 días para el inicio de la zafra.

"Los cañeros estamos conformes con el resultado del encuentro porque se avanzó para asegurar la exportación del azúcar que se le retiene al productor", manifestó Alzabé.

Sobre este punto, Gramajo opinó que la Ley Azucarera y el apoyo político del Gobierno provincial ayudarán a mejorar el presente de la actividad. "Estamos esperanzados. Esto servirá también para estabilizar el precio del azúcar en el mercado interno. Aunque falta poco para la zafra, confiamos en que las medidas de control estarán vigentes a tiempo", manifestó el productor.

Por su parte, Rothe, apoderado legal del ingenio La Florida, coincidió en que los mecanismos tecnológicos para registrar los volúmenes de producción deben estar vigentes en todos los ingenios. "La Ley Azucarera es una oportunidad. Está en los actores aprovecharla para tener información sobre los volúmenes de producción y determinar cómo se eliminan los excedentes para mantener un precio razonable en el mercado interno", opinó. Por último, consideró que la participación del Estado en el Ipaat debe ser sólo la indispensable. "Así, el organismo será ágil y dinámico para responder a las necesidad que se requieran", afirmó.

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