Absolvieron a "Jazo", pero un juez le pidió que "reflexione" sobre su estilo de vida

A pesar del fallo de ayer, Jorge Javier Acevedo seguirá en la cárcel de Villa Urquiza porque tiene pendiente otra causa penal. El presidente del tribunal explicó las razones por las que absolvieron a "Jazo", con reproches a los peritos y al Ministerio Público. El imputado dijo que la Policía le pedía coimas para no detenerlo. "Tenía que pagar $ 5.000 o $ 6.000", aseguró.

09 Mar 2013
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PROCESO JUDICIAL. Acevedo se sentó por primera vez en el banquillo de los acusados. LA GACETA / FOTO DE JORGE OLMOS SGROSSO

"Voy a pedirle, señor Acevedo, que reflexione sobre su estilo de vida". Jorge Javier Acevedo escuchó atentamente las palabras de Pedro Roldán Vázquez, el presidente del tribunal que ayer lo absolvió por falta de pruebas en el juicio por el robo a una motocicleta.

"Jazo" tiene 31 años y está preso en Villa Urquiza. A pesar de la absolución de ayer, aún tiene pendiente una causa por el robo a un almacén en el que el guardiacárcel Daniel Albornoz recibió un disparo en una pierna, que luego tuvieron que amputarle.

"Nunca fui condenado. Tengo muchísimas causas inventadas por la Policía, que nos quieren caracterizar como la familia Ale", contó "Jazo" cuando declaró ante los jueces. Él asumió 25 acusaciones actuales y otras 150 de las que fue sobreseido.

En "El Sifón"

Los Acevedo viven en el barrio Juan Pablo II, conocido como "El Sifón". No sólo "Jazo" estuvo acusado por distintos robos. Sus hermanos Gustavo González (líder de "La Inimitable"), Walter "Chichilo" Acevedo y Sergio "Chupete" Acevedo, estuvieron involucrados en causas penales.

"La Policía siempre tiró en contra de mí; no se por qué. Mi madre vende gaseosas en la cancha (de Atlético Tucumán). No se qué tienen en contra de mi familia, estoy cansado de que me culpen", se defendió "Jazo" en el juicio. "La Justicia nunca nos escucha a nosotros", agregó.

Incluso, el acusado comentó que la Policía le pidió dinero en reiteradas oportunidades para no detenerlo. "Tenía que pagarles $ 5.000 o $ 6.000 y me dejaban tranquilo. Si ustedes saben que por la plata baila el mono", manifestó.

Reconocidos hinchas de Atlético Tucumán, los Acevedo están directamente relacionados con el club. Eso les permite que se les abran muchas puertas, como la de una bailanta ubicada en Junín al 200. "Mis hermanos, mis sobrinos y yo pasamos gratis porque el dueño también es de Atlético", contó "Jazo", tras relatar que la noche anterior al robo de la moto estuvo en ese boliche y que alrededor de las 3 se fue a su casa a dormir. El asalto por el que fue llevado a juicio ocurrió a las 7.10.

De taxista a custodio
"¿Qué interés puede tener la Policía de fabricarle 25 causas? No hay dudas de que se trata de una persona peligrosa", dijo el fiscal de Cámara Manuel López Rougés. "Jazo", en cambio, comentó que su primer trabajo fue como taxista. "Como mi padre", afirmó.

Luego comenzó a trabajar con su ex suegro, hasta que este falleció. Tenían una "jaula de hacienda". Compraban ganado en Santa Fe y luego lo vendían a carnicerías de Tucumán. Más tarde fue nombrado por el presidente del Consejo Deliberante, Oscar "Cacho" Cano, como custodio. Esos son los antecedentes laborales que relató "Jazo". Cuando lo detuvieron en junio de 2011, estaba desempleado.

Al completar su discurso, el juez dijo: "Todos podemos tener un medio de vida legítimo. Se lo digo solamente como una reflexión general, respetando que usted en este proceso no es culpable", afirmó Roldán Vázquez. "Jazo" asentía con la cabeza. "Muchas gracias su señoría", respondió. Después levantó su brazo, en señal de triunfo, como quien desteja un gol, y los familiares aplaudieron. Antes, "Jazo" había llorado.

Roldán Vázquez cuestionó el procedimiento de la Policía

"El tribunal es consciente de que está haciendo la tarea que la Constitución pone en la cabeza de los jueces: condenar a aquellos que se demuestre que son culpables y quien debe demostrar es el Ministerio Público", manifestó el juez Pedro Roldán Vázquez, al fundamentar los motivos por los que absolvieron ayer a Jorge Javier "Jazo" Acevedo por un robo agravado.

Los miembros de la Sala I de la Cámara Penal, integrada por Roldán Vázquez, Alfonzo Zóttoli y Carlos Caramuti, fueron duros con los policías y con los fiscales intervinientes (María de las Mercedes Carrizo en la instrucción y Manuel López Rougés en la acusación en el juicio oral).

"Jazo" estaba acusado de haberle robado la moto a Enrique Díaz el 13 de febrero de 2011, en Colombia al 800. Cuando la víctima declaró en la fiscalía, pidió una rueda de reconocimiento asegurando que podía señalar a quien le había robado. La medida de prueba nunca se realizó. "Los plazos han vencido y el Ministerio Público nunca lo hizo. Tampoco con la prueba de ADN a la sangre hallada en la moto", explicó Roldán Vázquez.

La tarde del robo, unos policías persiguieron a un hombre que circulaba en la moto robada. El sospechoso cayó del rodado y escapó, dejando marcas de sangre. Los policías dijeron que era "Jazo", pero el ADN nunca fue cotejado con Acevedo.

Cuando lo aprehendieron, en junio de ese año, los policías no citaron a un testigo, como indica la ley. "Este procedimiento lo sabemos hace 20 años, pero lamentablemente en la práctica la Policía hace otra cosa", dijo el juez.

Los abogados de "Jazo", Manuel Pedernera y Exequiel Filmann, habían sostenido que no había pruebas contra el hombre. Los jueces coincidieron.

"Si se condena a una persona es porque hay prueba suficiente que acredita su participación cierta e indudable. En este caso eso no pasó", concluyó Roldán Vázquez.

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