23 Septiembre 2012 Seguir en 
"El delito en la actualidad no tiene día, hora ni lugar. Cualquier sitio es vulnerable, por más seguridad privada o estatal. Ante este panorama, lamentablemente, no nos queda más opción que desconfiar, vivamos donde vivamos". Así de categórico es el comisario retirado Marcial Escobar, titular de la Cámara Tucumana de Empresas de Seguridad e Investigación. Según el experto, aunque la tecnología siempre ayuda, la protección de los countries depende en gran parte del accionar humano. "Lo importante es hacer un registro estricto de toda persona que ingresa y egresa del complejo. Y desconfiar. Porque en la mayoría de los robos que ocurren en estos barrios cerrados vemos que están involucradas personas que tienen acceso a información de la víctima", resaltó el ex jefe de la Dirección de Investigaciones de la Policía y actual propietario de una agencia de seguridad privada. Según destacó, en Tucumán hay una creciente demanda de servicios de seguridad privada, especialmente en barrios y en comercios. De hecho, ya hay 1.100 vigilantes privados y pronto se sumarán 300 más. "Mucha gente tiene la idea de que si quiere seguridad tiene que pagarla porque el Estado no puede estar al lado de cada persona cuidándola. Lo preocupante de nuestra provincia es que hay mucho servicio informal y, por ello, de mala calidad", detalló. No obstante, reconoció que los servicios, tanto público como privado, son vulnerables ante la creciente inseguridad. "Por ello, lo importante sería unir más los esfuerzos entre ambos sectores. Y también la sociedad debería aportar más. La seguridad se construye entre todos", concluyó.
NOTICIAS RELACIONADAS








