Esperaba más del contrario y de sí mismo

El planteo defensivo de Gimnasia acaparó las críticas en el vestuario "decano" tras el empate.

ES MÍA. Barrado asumió el rol de conductor en el segundo tiempo y generó algunas situaciones de peligro. LA GACETA / FOTO DE FRANCO VERA
ES MÍA. Barrado asumió el rol de conductor en el segundo tiempo y generó algunas situaciones de peligro. LA GACETA / FOTO DE FRANCO VERA
Nicolás Iriarte
Por Nicolás Iriarte 17 Septiembre 2012
Gimnasia llegó a Tucumán para indicarle a Atlético dónde estaba parado, según opinaban algunos jugadores. La señalización no fue muy clara: el empate final empezó siendo victoria y en el minuto 93 el travesaño impidió que sea derrota. Poquito menos de una hora después de esa jugada casi fatal, los "decanos" salieron del vestuario y pareció que les recriminaron a sus colegas platenses el confuso parámetro que terminaron siendo en la cancha: más allá de las variaciones del marcador, la crítica para el planteo de Pedro Troglio y su imposibilidad de quebrantarlo.

"Nosotros parecíamos el equipo grande", dijo Gonzalo Bustamante visiblemente enojado. "Fuimos los únicos que propusimos aunque no por el mejor camino. Ellos no buscaron nada", agregó. Lo cierto es que gran parte de esa postura fue tomada tras la expulsión de Franco Mussis. En el primer tiempo, Gimnasia no salió a comer a nadie pero impidió que Atlético conozca de cerca a Fernando Monetti. La situación se invirtió en el esquema 11 contra 10 e incluso antes del final del primer tiempo Diego Barrado lo identificó: "jugamos contra un candidato al ascenso que no pasó la mitad de la cancha".

El que fue más allá fue Luis Rodríguez. El goleador sacó conclusiones a futuro: "si dicen que Gimnasia es candidato entonces Atlético está para cosas grandes". Ricardo Rodríguez comparó el duelo de ayer con la pelea entre Sergio Martínez y Julio Chávez Jr. "Casi nos noquean al final", dijo, pero su idea general era la del resto con algo de autocrítica: "metimos a un candidato dentro del área. Todos vienen a interrumpir, pero eso lo tenemos que solucionar nosotros".

Las declaraciones se amontonaban en la zona mixta, iban pasando y la sensación se agrandaba: para Atlético, los tres puntos hubiesen sido más importantes por el rival que por las unidades en sí. Es decir, confiaban en que la vara que les iba a colocar Gimnasia era lo suficiente como para despegar. Al ver que no había sido puesta tan baja, se lamentaron por no saltarla. Central, el sábado próximo, pondrá una similar. Veremos si la supera.

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