30 Agosto 2012 Seguir en 
Una de las más frecuentes preocupaciones es cómo hacer para cocinar de la forma más barata. Y en el principio de la solución a este desafío está la lista de compras. Quienes llevan ya muchos años en la cocina pueden llegar a considerarla etapa superada, pero hay más de un motivo para hacer las anotaciones: en casa, facilita una programación de comidas (semanal, por ejemplo) y obliga a un relevamiento de alacenas para saber a ciencia cierta qué hay y qué falta; y en el súper, es una eficaz herramienta para combatir olvidos y tentaciones. Y lo fundamental: si se logra organizar las compras de esta manera, se podrá tener un control sobre los gastos, lo que se dificulta si se hacen "de a puchitos" todos los días.
Otra medida interesante es cocinar en grandes cantidades y almacenar para cuando sea necesario: desde la salsa para las pastas hasta las milanesas y hamburguesas, pasando por las empanadas.
De hecho, no hay gran diferencia de trabajo si preparás una ración o preparás, por ejemplo, 10. En cambio, podés ahorrar tiempo; y hasta dinero, si hacés las compras al por mayor. Solo debés tener la precaución de freezar en raciones individuales (para milanesas y hamburguesas, por ejemplo, usá separadores; las empanadas, congelalas separaditas luego las podés "amontonar" en bolsas), para que al sacar del frío retires solo lo que vas a usar. No olvides que, una vez descongelada, la comida no puede volver al freezer.
Un secretito: para que la masa de las empanadas no se pegotee al descongelarse, pasalas directamente del freezer al horno. Eso sí: este debe estar "pelando".
Otra medida interesante es cocinar en grandes cantidades y almacenar para cuando sea necesario: desde la salsa para las pastas hasta las milanesas y hamburguesas, pasando por las empanadas.
De hecho, no hay gran diferencia de trabajo si preparás una ración o preparás, por ejemplo, 10. En cambio, podés ahorrar tiempo; y hasta dinero, si hacés las compras al por mayor. Solo debés tener la precaución de freezar en raciones individuales (para milanesas y hamburguesas, por ejemplo, usá separadores; las empanadas, congelalas separaditas luego las podés "amontonar" en bolsas), para que al sacar del frío retires solo lo que vas a usar. No olvides que, una vez descongelada, la comida no puede volver al freezer.
Un secretito: para que la masa de las empanadas no se pegotee al descongelarse, pasalas directamente del freezer al horno. Eso sí: este debe estar "pelando".









