Una protección a Boudou que no parece suficiente
En un nuevo gesto político, la Presidenta ordenó a sus ministros y secretarios de Gabinete que salieran a defender al vicepresidente, sospechado de haber cometido hechos de corrupción. Boudou fue acusado por Héctor Ciccone, ex dueño de la imprenta, de haber negociado directamente el traspaso de la imprenta a sus amigos.
13 Agosto 2012 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Después de varios meses que lo tuvo sentado en el "banco de suplentes" y con una "mínima exposición pública", y en especial a su lado, la presidenta, Cristina Fernández, instruyó al Gabinete y a su equipo político a reconstruir la imagen del vicepresidente, Amado Boudou, marginado del Gobierno tras quedar implicado en la polémica quiebra de la ex imprenta Ciccone Calcográfica.
La tarea abarca a ministros y dirigentes que integran el circuito más cercano de la jefa de Estado. Y se inició con la decisión de Cristina de expropiar a la ex Ciccone, la primera intervención del Gobierno en la empresa que complicó al vicepresidente, tanto en la justicia y como en la política.
Sin embargo, la existencia del titular del Senado no es para nada simple, porque la investigación -hasta ahora- sigue su marcha, y, se espera, que no se detenga por más que la ex Ciccone sea estatizada.
En los corrillos se comenta que Boudou está dispuesto a resistir en el cargo hasta que sea despedido o le pidan que renuncie. Se trata de un puesto político fundamental como sucesor a la Presidencia.
Algunos analistas consideran que la expropiación es una estrategia para reducir el impacto del caso, ocultando la pista de los verdaderos dueños, y el objetivo subliminal de la maniobra es encubrir la responsabilidad de Boudou en un laberinto jurídico y económico difícil de atravesar.
Evalúan que, con el anuncio, la Casa Rosada busca correrse del escándalo, tapar las irregularidades cometidas y blanquear la situación de los funcionarios comprometidos. Pero no puede inyectarle alivio al vice y su entorno; y mucho menos es una salida política a la renuencia del mundo "K" para defender a Boudou, su permanencia en el cargo y el desgaste que el escándalo provoca.
Trato directo
Boudou negoció en forma personal la compra de la ex Ciccone que terminó concretando la sociedad The Old Fund, integrada por sus viejos amigos de Mar del Plata, según publicó ayer "Clarín".
Junto a su socio, el millonario José María Núñez Carmona, el vicepresidente se reunió a mediados de 2010 con Héctor Ciccone. Boudou quería transmitirle a Ciccone un mensaje simple y complejo: "A partir de ahora, hablar con José María (por Núñez Carmona) es lo mismo que hacerlo conmigo", le dijo mientras señalaba a su compañero de toda la vida.
Héctor Ciccone falleció el 3 de junio. No declaró ante la Justicia, pero fue precavido: describió su reunión con Boudou y Núñez Carmona en una declaración certificada ante escribano público, contaron a "Clarín" fuentes confiables.
El abogado de origen belga Alejandro Vandenbroele es el presidente del fondo inversor pero, a la vez, sería amigo íntimo de Boudou. Por eso no extraña que el empresario pagara gastos del departamento que el vice tiene en Puerto Madero. Por ello, Vandenbroele fue señalado por Laura Muñoz, su ex esposa, de ser el verdadero "testaferro" del titular del Senado. La mujer ya declaró en la Justicia Federal y espera el desenlace de la investigación. (Especial)
Reseña del origen y de la investigación judicial
El 18 de agosto de 2010, Ciccone quiebra por una deuda por $ 239 millones con la AFIP. Se busca alquilar la planta para que pueda seguir trabajando.
El Juzgado de Primera Instancia en lo Comercial N° 8, elige la propuesta de Boldt, por sobre la de la Casa de Moneda, para tomar controlar Ciccone.
La Comisión Nacional de Defensa de Competencia, que controla Guillermo Moreno, anula el traspaso y la empresa vuelve a sus dueños originales.
La ex Ciccone pasa a denominarse Compañía de Valores Sudamericana, al ser adquirida por The Old Fund, encabezado por un abogado belga.
El ministro de Economía, Amado Boudou; y el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, intervienen para que Ciccone logre conseguir nuevos dueños.
Alejandro Vandenbroele es el titular de The Old Fund. Aún siendo monotributista "B", consigue una refinanciación especial de la deuda de la AFIP.
La Justicia probó que Vandenbroele pagó gastos de un departamento de Boudou. Su mujer lo acusa de ser el "testaferro" del vice.
Hace días se comienza a hablar de la estatización. Un gerente de la firma habla con el personal y le anuncia que Ciccone tendría dueños.
Hace una semana, en el Gobierno comienzan a analizar caminos jurídicos para estatizar la empresa por la que Amado Boudou es investigado.
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