SAN JUAN.- Un día tenía que pasar. Santiago Silva se levantó derechito y acertó la primera que tuvo, por arriba de Sebastián Saja, después de una asistencia kilométrica de ¡Oscar Ustari! Así arrancó la última noche de Copa Argentina para Boca. Y las sonrisas duraron hasta el final, porque fue el equipo de Julio Falcioni el que terminó en lo más alto del podio con un 2-1 sobre Racing, bien merecido.
Con la tremenda definición, el "Pelado" lavó sus culpas, las que tuvo en Quilmes donde hizo una de ninja y se llevó una roja bien reprochable. Por eso estuvo en duda. Pero terminó cumpliendo.
Racing fue un flan en defensa, aunque Boca nunca pudo terminar de devorarlo. Le dio vidas extras. Tuvo que sufrir el "xeneize", porque cuando parecía que el gol de Lucas Viatri (otro más para su cosecha, por viejo verdugo del "académico") limpiaría el camino a un triunfo cómodo, todo se complicó. No por mérito albiceleste, que descontó en una pelota parada que terminó boyando al borde de la línea de "Osky", gracias a Valentín Viola. Las situaciones se sucedieron en los pies de Lucas, Silva y compañía. Pero la tranquilidad no llegó sino hasta el pitazo final.
La misión es plasmar la mejora en el Inicial, y en la Sudamericana que se ganó a mucha honra. Primero, a disfrutar del título que sí se dio y después, a sacudir la mufa.
Con la tremenda definición, el "Pelado" lavó sus culpas, las que tuvo en Quilmes donde hizo una de ninja y se llevó una roja bien reprochable. Por eso estuvo en duda. Pero terminó cumpliendo.
Racing fue un flan en defensa, aunque Boca nunca pudo terminar de devorarlo. Le dio vidas extras. Tuvo que sufrir el "xeneize", porque cuando parecía que el gol de Lucas Viatri (otro más para su cosecha, por viejo verdugo del "académico") limpiaría el camino a un triunfo cómodo, todo se complicó. No por mérito albiceleste, que descontó en una pelota parada que terminó boyando al borde de la línea de "Osky", gracias a Valentín Viola. Las situaciones se sucedieron en los pies de Lucas, Silva y compañía. Pero la tranquilidad no llegó sino hasta el pitazo final.
La misión es plasmar la mejora en el Inicial, y en la Sudamericana que se ganó a mucha honra. Primero, a disfrutar del título que sí se dio y después, a sacudir la mufa.









