Los latidos por cien años comenzaron a sentirse hace tiempo, y ayer se aceleraron. Fue una jornada cargada de adrenalina por un festejo especial para todos los que formamos parte de la historia de LA GACETA. Las reuniones para que la producción periodística de hoy estuviera acorde a la magnitud del centenario se multiplicaron en los últimos días. Anécdotas, homenajes, música, color, brindis, sonrisas, bailes y saludos marcaron la mañana en los talleres; luego, ya en la redacción y por la noche, todo eso trocó por diagramaciones, edición fotográfica, escritura, alguna que otra corrida y cambios de último momento. Nadie se excluyó, todos quisieron formar parte de la celebración y de la elaboración del diario de hoy, que aumentó la cantidad de páginas, porque si bien LA GACETA cumplió 100 años, la realidad sigue su curso, y hay que seguir contándola día a día.







