Puñetazos en el ring con toque femenino

En nuestro país, los combates entre mujeres ya son una costumbre. Entre el deporte, el glamour y el negocio

FIGURA EXCLUYENTE. Yésica Bopp no es sólo una cara bonita y un cuerpo escultural. Su boxeo es de alto nivel y sus presentaciones son convocantes.
FIGURA EXCLUYENTE. Yésica Bopp no es sólo una cara bonita y un cuerpo escultural. Su boxeo es de alto nivel y sus presentaciones son convocantes.
Carlos Werner
Por Carlos Werner 05 Agosto 2012
Una velada nacional de boxeo. Puñetazos en el ring entre hombres, pero entre mujeres también. La escena ya no es descomunal, como quizás lo fue en los albores del despegue de la actividad, en la década del '90. Varias campeonas mundiales parecen avalar esos progresos. También el esfuerzo, la seriedad y disciplina con que muchas se hicieron un lugar. Sin embargo, la delgada línea roja entre deporte y negocio aún sobrevuela a la actividad. De hecho, hay quienes sostienen que varias, con muy poco tránsito en la disciplina y escaso mérito, se calzaron un cinturón de alguna de las tantas entidades que nuclean a la disciplina. ¿Será cuestión de tiempo para vencer los tabúes o de un trabajo extendido en el tiempo? Lo que queda claro es que las damas se ganaron el espacio que ocupan. Y que varias llegaron para quedarse.

Una particularidad se dio con la proliferación de argentinas como poseedoras de títulos mundiales y la relativamente escasa cantidad de boxeadoras en este nivel.

Lejos parecen quedar los tiempos en que la pionera del boxeo en nuestro país, la formoseña Marcela "Tigresa" Acuña, debió transitar un campo virgen. "Tuve que pelear contra las malas lenguas, contra un sector tradicional de la prensa que tiraba en contra, contra parte de la sociedad que no compartía lo que quería hacer" dijo en su momento la púgil, que logró obtener en 2000 la Licencia Nº1 que la convirtió en la primera boxeadora profesional de la Argentina.

¿Y qué es eso del negocio en los días que corren? Es un tema polémico. Hay quienes sostienen que, salvo los casos de Yésica "La Tuti" Bopp y de Érica "Pantera" Farías, con interesantes palmarés amateurs y profesionales, el resto es parte de un circuito "inflado" en función de obtener buenos dividendos económicos.

Sin embargo, ni aún estas consideraciones lograr detener el avance del pugilismo femenino. De hecho, tras años de demandas por la igualdad de derechos, incluso ante los tribunales de justicia, las mujeres debutarán hoy en el boxeo de los Juegos Olímpicos de Londres. Un total de 36 chicas se subirán al encordado para disputar los títulos de tres divisiones.

"Ladran Sancho, señal que cabalgamos" parece ser el leiv motiv que rige al boxeo femenino. Fiereza y belleza puesta por y para el deporte, y al servicio del espectáculo.

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