Justo en la canción más esperada, en el hit de los hits, se cortó la luz. Así, de golpe, Pollock y las cuerdas de Él mató a un policía motorizado (banda invitada por el ciclo Tucumán hace pop) quedaron mudos durante unos minutos. En el patio del rey de los jueves, los chicos indie se miraban desconcertados. Volvieron la luz y la alegría... pero duraron poco, porque el lugar volvió a quedarse a oscuras. Lejos del escándalo que podría haber armado una estrella del momento, El mató... se la bancó, esperó el regreso de la energía eléctrica y precipitó el final de su show con un par de canciones. Al terminar, y con llamativa tranquilidad, el líder de la banda dijo, palabras más palabras menos, que el recital se terminaba porque la dueña del lugar no los dejaba tocar. O sea, que era la artífice del boicot energético. Primera frustración del finde alternativo.
Otro caso, esta vez en pleno centro. Otra fiesta indie/pop/alternativa dejó caras largas: por segunda vez la imPOPulART se organizó en el salón de El árbol de Galeano, acondicionado hace poco para pequeños recitales y fiestas no muy numerosas. La pregunta fue: ¿por qué la mudanza? La "Impopu", como dicen los amigos, venía llenando en varias ediciones nada menos que el salón de la Sociedad Española, una misión para nada fácil. Cuando se enteraron del cambio muchos desistieron de ir. Que se entienda: ese salón de El árbol es estupendo, pero parece que los incondicionales de la imPOPulART necesitan circular con más fluidez. Los que asistieron, además, notaron un público nuevo, más cercano al perfil de los boliches clásicos tucumanos que al de esas fiestas mensuales. Conclusión: a los que son del palo no les cerró la propuesta, aunque los organizadores quedaron contentos.
Pero no todo está perdido: afortunadamente, los dos ciclos -ImPOPulART y Tucumán hace pop- se jactan de no casarse con ningún espacio físico. Las próximas ediciones podrían montarse en el lugar menos pensado.
Para este finde
Da la sensación de que todos decidieron poner sus fichas en el viernes, para festejar desde las primeras horas el Día del Amigo: Berlín con más hip-hop que nunca (Amurabi Familia y Leandro Díaz Vázquez, además de los residentes); noche de rock con Cielo Razzo en el Nesta; y un interesante tributo a The Clash en Digo No. El sábado, nada nuevo (al margen de las misteriosas fiestas Yo voy... bass?) y el domingo, en el Nesta y para continuar con la inercia de los festejos, el encuentro de percusión Late Raza, a la tarde.
Otro caso, esta vez en pleno centro. Otra fiesta indie/pop/alternativa dejó caras largas: por segunda vez la imPOPulART se organizó en el salón de El árbol de Galeano, acondicionado hace poco para pequeños recitales y fiestas no muy numerosas. La pregunta fue: ¿por qué la mudanza? La "Impopu", como dicen los amigos, venía llenando en varias ediciones nada menos que el salón de la Sociedad Española, una misión para nada fácil. Cuando se enteraron del cambio muchos desistieron de ir. Que se entienda: ese salón de El árbol es estupendo, pero parece que los incondicionales de la imPOPulART necesitan circular con más fluidez. Los que asistieron, además, notaron un público nuevo, más cercano al perfil de los boliches clásicos tucumanos que al de esas fiestas mensuales. Conclusión: a los que son del palo no les cerró la propuesta, aunque los organizadores quedaron contentos.
Pero no todo está perdido: afortunadamente, los dos ciclos -ImPOPulART y Tucumán hace pop- se jactan de no casarse con ningún espacio físico. Las próximas ediciones podrían montarse en el lugar menos pensado.
Para este finde
Da la sensación de que todos decidieron poner sus fichas en el viernes, para festejar desde las primeras horas el Día del Amigo: Berlín con más hip-hop que nunca (Amurabi Familia y Leandro Díaz Vázquez, además de los residentes); noche de rock con Cielo Razzo en el Nesta; y un interesante tributo a The Clash en Digo No. El sábado, nada nuevo (al margen de las misteriosas fiestas Yo voy... bass?) y el domingo, en el Nesta y para continuar con la inercia de los festejos, el encuentro de percusión Late Raza, a la tarde.







