Fernando Cáceres - Columnista de DYN
BUENOS AIRES.- El peronismo disidente mira cada día con más interés la resolución de la interna sindical, en especial los movimientos de Hugo Moyano, así como el tironeo entre el Gobierno nacional y el mandatario bonaerense, Daniel Scioli. De acuerdo a un relevamiento, varios dirigentes del peronismo anti "K" ven a Scioli como un "potable" candidato peronista no kirchnerista, aunque hasta ahora no se esperan reordenamientos en la Cámara de Diputados, donde el peronismo rebelde tiene su núcleo de acción.
"Las palabras de Moyano, tras el Congreso de la CGT, ratifican un posicionamiento político evidente que hay dentro del movimiento obrero y del peronismo, que es diferencial del cristinismo o kirchnerismo, como se lo quiera llamar", explicó el diputado 'denarvaísta' Gustavo Ferrari, en alusión al discurso del camionero donde se refirió a temas urticantes para el Gobierno como la inseguridad, la inflación y la posibilidad de reorientar el voto en 2013.
"Cuando la Presidenta no habla de la inseguridad ni del tema económico, nos obliga a pensar propuestas que la gente está necesitando. Así, Moyano convoca a los obreros, nosotros a políticos; otros, a los intelectuales, y se va gestando un aire distinto de reacción contra este modelo y el estilo de este Gobierno", completó.
En realidad, en el Frente Peronista de la Cámara Baja que reúne a 21 diputados que responden a liderazgos anti "K" (Francisco de Narváez, los hermanos Rodríguez Saá, Carlos Reutemann, entre otros), no hay posicionamientos unánimes. "Las elecciones nos separan, pero sí tenemos más posibilidades de una agenda legislativa común, así como plena coincidencia en una definición anti K", contó una fuente consultada.
"Scioli, ha venido a impactar dentro del peronismo como una especie de esperanza", indicó una fuente del espacio, pero también reconoció que, hasta ahora, es solo "un fenómeno bonaerense" y hay quienes piensan que debe definir su ruptura con el Gobierno para tener chance en 2015.
Según esas fuentes, tanto Scioli como el cordobés José Manuel De la Sota suman en un armado peronista anti "K", pero reconocen que ambos tienen que tener alguna sintonía con la Casa Rosada para poder gobernar sus provincias, lo cual los ata de pies y manos para dar un paso riesgoso.
Por el momento, no hay posibilidad de armar un bloque 'sciolista' en Diputados, como tampoco de una bancada sindical. (DyN)











