"Las víctimas me dieron más a mí que yo a ellas"

El ex magistrado español llegó ayer a Tucumán para reunirse con funcionarios y familiares de víctimas del terrorismo de Estado del NOA. El reconocido profesional se mostró partidario de no criminalizar el consumo de drogas. La vinculación de civiles con la dictadura

CAMINATA POR LA LEGISLATURA. Garzón se entrevistó con diputados y legisladores en la Cámara y recorrió las instalaciones del flamante edificio. LA GACETA / FOTO DE EZEQUIEL LAZARTE
CAMINATA POR LA LEGISLATURA. Garzón se entrevistó con diputados y legisladores en la Cámara y recorrió las instalaciones del flamante edificio. LA GACETA / FOTO DE EZEQUIEL LAZARTE
30 Junio 2012
"Mi aproximación con Tucumán no fue precisamente de alegría, sino de dolor, producto de mi investigación en la causa de uno de los emblemas de la dictadura más carismáticos en lo negativo, como lo fue (Antonio) Domingo Bussi. El dolor llegó a mí a través de los testimonios de las víctimas". Las palabras del ex juez Baltasar Garzón, uno de los máximos referentes mundiales de la lucha contra los crímenes de lesa humanidad, resonaron con fuerza en una de las salas de reuniones de la Legislatura.

El ex magistrado, que investigó al ex dictador chileno Augusto Pinochet y al ex gobernador tucumano, llegó a la provincia invitado por la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de la Nación, presidida por Remo Carlotto. Antes de participar de una audiencia con familiares de desaparecidos de Salta, Jujuy, Santiago del Estero y Tucumán, Garzón tuvo un encuentro privado con Susana Trimarco, madre de María de los Ángeles Verón. En ese encuentro, Trimarco lo puso al tanto del proceso judicial en marcha.

Antes de encabezar la audiencia con legisladores provinciales y diputados nacionales, el ex juez dialogó con LA GACETA y opinó sobre la política de Derechos Humanos que inició el kirchnerismo desde 2003. "El mérito es de una o de varias personas, pero sin lugar a dudas hay una fecha clave, que es el año 2003, en el que Néstor Kirchner, de manera clara, contundente y definitiva apostó para que el Gobierno argentino y las instituciones argentinas pudieran dar un paso al frente y exigir por la responsabilidad de aquellos que habían participado en crímenes de lesa humanidad, para que respondieran ante la Justicia y ante la sociedad. A partir de ahí, ese compromiso se mantuvo con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. La contundencia de su compromiso es un ejemplo para todos aquellos que creemos que la lucha contra la impunidad está en la base de la democracia y de un país que se precie de ser un Estado de derecho", expresó el ex magistrado, destituido por el Tribunal Supremo español, en febrero de 2010.

Civiles y Latinoamérica

¿Cómo analiza lo que pasó en Paraguay con la destitución de (Fernando) Lugo?, se le inquirió. "Lo que pasó allí es inaceptable, porque se produjo un golpe de Estado blando, pero igual de contundente, que ha alterado el orden constitucional. Siempre hay vestigios y restos de los regímenes represivos y dictatoriales que son muy difícil de erradicar porque, a veces, son las conciencias y son las ideas las que permanecen. En cualquier momento, el huevo de la serpiente anida de nuevo. De modo de que hay que estar vigilantes respecto de esos resquicios", reflexionó.

Pasadas las 16, Garzón encabezó una conferencia en un auditorio de la Legislatura junto a los diputados nacionales que integran la Comisión de Derechos Humanos. El salón estuvo colmado de legisladores provinciales y de familiares de desaparecidos de varias provincias. En su exposición, destacó el rol de la Corte Suprema de la Nación y ponderó el hecho de que la comisión de Derechos Humanos se haya trasladado a sesionar a una provincia del interior. "Es muy importante que los legisladores se acerquen a los ciudadanos no sólo en campaña electoral, sino en un contexto de lucha precisamente en una lucha por reivindicar los derechos humanos y por concientizar a la población. Es necesario ese compromiso", espetó.

Al referirse sobre los juicios de lesa humanidad en el país, Garzón expresó: "Argentina es el ejemplo más avanzado de persecución contra los autores de crímenes de lesa humanidad en el marco del derecho. Las víctimas me dieron más a mí que yo a ellas". En ese momento, el ex juez se paró y se fundió en un abrazo con Lidia "Tati" Almeida, referente de Madres de Plaza de Mayo, Línea Fundadora. La improvisada acción del ex magistrado generó espontáneos aplausos de los asistentes. Luego, al hablar sobre su destitución del cargo de magistrado, señaló: "si tuviera que volver a juzgar a los genocidas, lo volvería a hacer".

Despenalizar el consumo

Desde la Legislatura, Garzón partió raudamente hacia la Casa de Gobierno, donde mantuvo un encuentro con el gobernador, José Alperovich. Cuando finalizó la reunión, el ex magistrado opinó sobre la despenalización del consumo de drogas y afirmó estar a favor de esta tendencia.

"Tengo una opinión sobre la cuestión de las drogas. El modelo de criminalización absoluta del tráfico de estupefacientes es un modelo superado, la despenalización de determinadas figuras es una necesidad cada vez más evidente; el consumo en mi país nunca ha sido delito. No creo que una buena política sea la de sancionar el consumo, porque entran dentro de la esfera de la autonomía de la voluntad del ser humano", opinó.

Al ser consultado sobre qué piensa de los gobiernos que mantienen en su estructura de poder a civiles que participaron de manera directa o indirecta en dictaduras, contestó: "No soy quién para criticar cómo y de qué manera se tiene que afrontar el gobierno de un país o de una región. Lo único que creo es que hay que tener mucho cuidado cuando se trata de ejercer el poder con personas que han tenido vínculos con estructuras de represión. Pero en todo caso, si a mí me preguntaran que haría yo, desde luego que no estaría favor de esas situaciones".

El derrotero del ex magistrado culminó anoche en el Teatro San Martín, donde brindó una charla para el público en general.

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