27 Junio 2012 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Con un informe en manos de la AFIP sobre lo que concretamente pagan los empleados solteros y casados en impuesto a las ganancias, la presidenta, Cristina Fernández, realizó una fuerte defensa del ítem, al sostener que existe en todas partes del mundo y que sólo afecta al 19% de los trabajadores, que se quedan con el 41% de la masa salarial.
Al aludir a una posible suba del mínimo no imponible aseveró: "no podemos caer en otra inequidad" y apuntó que se trata de "un impuesto a los altos ingresos que existe en todas parte del mundo".
Al referirse a cómo se distribuye la masa salarial entre los trabajadores, la jefa de Estado indicó que de $ 62.000 millones, el 19% de los trabajadores se queda con el 41%, y el 81% se queda con el 59% e ironizó con que "sería interesante discutir esto de hacer socialismo con la plata del Estado, pero que cuando vienen a tocar la tuya, sos el liberal más acérrimo, sobre todo si te querés seguir llamando peronista". En ese marco, dijo que "lamentablemente muchas veces los salarios se obtienen por capacidad de presión, de cuánto puedo amenazar y perjudicar a la sociedad para obtener determinado salario".
Destacó, además, que el salario de los trabajadores argentinos "es el mejor de toda América Latina en términos nominales y de poder adquisitivo" y recordó que el Gobierno "viene modificando todos los años el mínimo no imponible, salvo en el 2009 por la crisis internacional, y ahora tenemos una crisis, sino parecida, casi igual".
Incluso precisó que en el caso de un empleado soltero, con un sueldo de $ 10.000, "el primer descuento es por los aportes personales, de jubilación, obra social, y la cuota sindical, que oscila entre el 1,5% y el 3%" lo que totaliza "el 17%", y apuntó que "sobre el remanente recién se aplica a los altos ingresos, de $ 402".
Al defender la política oficial, la Presidenta destacó también que además todos los argentinos -con trabajo o sin él- se ven beneficiados con subsidios en transporte, luz, gas, agua, y combustible, "lo que abogados laboralistas llaman salario indirecto".
A continuación, hizo referencia al programa Repro, por medio del cual el ministerio de Trabajo ayuda a varias empresas a pagar los sueldos para evitar despidos. Mencionó que son beneficiadas con esta iniciativa textiles, pesqueros, autopartes, frigoríficos, curtiembres y alimentos. "En total 30.262 trabajadores de distintas ramas están siendo sostenidos con recursos públicos para que no se eche gente a la calle", destacó. (DyN-Télam)
Al aludir a una posible suba del mínimo no imponible aseveró: "no podemos caer en otra inequidad" y apuntó que se trata de "un impuesto a los altos ingresos que existe en todas parte del mundo".
Al referirse a cómo se distribuye la masa salarial entre los trabajadores, la jefa de Estado indicó que de $ 62.000 millones, el 19% de los trabajadores se queda con el 41%, y el 81% se queda con el 59% e ironizó con que "sería interesante discutir esto de hacer socialismo con la plata del Estado, pero que cuando vienen a tocar la tuya, sos el liberal más acérrimo, sobre todo si te querés seguir llamando peronista". En ese marco, dijo que "lamentablemente muchas veces los salarios se obtienen por capacidad de presión, de cuánto puedo amenazar y perjudicar a la sociedad para obtener determinado salario".
Destacó, además, que el salario de los trabajadores argentinos "es el mejor de toda América Latina en términos nominales y de poder adquisitivo" y recordó que el Gobierno "viene modificando todos los años el mínimo no imponible, salvo en el 2009 por la crisis internacional, y ahora tenemos una crisis, sino parecida, casi igual".
Incluso precisó que en el caso de un empleado soltero, con un sueldo de $ 10.000, "el primer descuento es por los aportes personales, de jubilación, obra social, y la cuota sindical, que oscila entre el 1,5% y el 3%" lo que totaliza "el 17%", y apuntó que "sobre el remanente recién se aplica a los altos ingresos, de $ 402".
Al defender la política oficial, la Presidenta destacó también que además todos los argentinos -con trabajo o sin él- se ven beneficiados con subsidios en transporte, luz, gas, agua, y combustible, "lo que abogados laboralistas llaman salario indirecto".
A continuación, hizo referencia al programa Repro, por medio del cual el ministerio de Trabajo ayuda a varias empresas a pagar los sueldos para evitar despidos. Mencionó que son beneficiadas con esta iniciativa textiles, pesqueros, autopartes, frigoríficos, curtiembres y alimentos. "En total 30.262 trabajadores de distintas ramas están siendo sostenidos con recursos públicos para que no se eche gente a la calle", destacó. (DyN-Télam)









