24 Junio 2012 Seguir en 
BUENOS AIRES- El obispo de la diócesis de Merlo-Moreno, y presidente de Cáritas para la Región América latina y del Caribe, Fernando María Bargalló, puso fin a la novela en torno de las comprometedoras fotos: reconoció su romance con la mujer y envió su renuncia a El Vaticano. Bargalló entregó en mano su dimisión como obispo al enviado del Papa en la Argentina, Emil Paul Tscherrig. Ahora, Benedicto XVI deberá decidir si acepta la renuncia de Bargalló y, en caso afirmativo, designar un nuevo obispo en esa diócesis.
La historia se inició el martes, cuando circularon por redes sociales fotos en las que Bargalló aparecía bañándose con una mujer en una playa. Tras una primera reunión con Tscherrig, Bargalló admitió ser el de las imágenes, pero aclaró que se trataba de una amiga. "Las fotos responden a un encuentro en México, donde coincidimos hace dos años con una amiga de la infancia y con otras personas que no aparecen", se defendió. Pero los detalles no tardaron en conocerse: se habían encontrado en un lujoso hotel de Puerto Vallarta, y la mujer -María de las Victorias Teresa Martínez Bo- era una empresaria divorciada, de 56 años. Ante la situación, Bargalló admitió el romance, que se habría iniciado en la adolescencia de ambos.
Según fuentes de la Iglesia, la difusión de las fotos está ligada a la chance cierta de que Bargalló fuera elegido por el Papa en reemplazo de Jorge Bergoglio en el Arzobispado de Buenos Aires. Las internas que sectores de distintas ideologías mantienen dentro de la Iglesia argentina habría desembocado en la filtración de las imágenes. (NA)
La historia se inició el martes, cuando circularon por redes sociales fotos en las que Bargalló aparecía bañándose con una mujer en una playa. Tras una primera reunión con Tscherrig, Bargalló admitió ser el de las imágenes, pero aclaró que se trataba de una amiga. "Las fotos responden a un encuentro en México, donde coincidimos hace dos años con una amiga de la infancia y con otras personas que no aparecen", se defendió. Pero los detalles no tardaron en conocerse: se habían encontrado en un lujoso hotel de Puerto Vallarta, y la mujer -María de las Victorias Teresa Martínez Bo- era una empresaria divorciada, de 56 años. Ante la situación, Bargalló admitió el romance, que se habría iniciado en la adolescencia de ambos.
Según fuentes de la Iglesia, la difusión de las fotos está ligada a la chance cierta de que Bargalló fuera elegido por el Papa en reemplazo de Jorge Bergoglio en el Arzobispado de Buenos Aires. Las internas que sectores de distintas ideologías mantienen dentro de la Iglesia argentina habría desembocado en la filtración de las imágenes. (NA)







