Rifó su chance y Arsenal no lo perdonó

El tucumano Zelaya hizo un gol y fue uno de los verdugos de Boca, que perdió el liderazgo

FESTEJO AJENO. Zelaya celebra su gol con Carbonero ante los hinchas xeneizes, que miran desahuciados. Arsenal busca su primer título en Primera. DYN
FESTEJO AJENO. Zelaya celebra su gol con Carbonero ante los hinchas "xeneizes", que miran desahuciados. Arsenal busca su primer título en Primera. DYN
18 Junio 2012
BUENOS AIRES.- Llegaba con la soga al cuello, con la obligación de recuperar el territorio perdido. Pero todo pudo ser aún peor. Boca no sólo no pudo reponer el liderazgo que Tigre le arrebató con su triunfo sabatino, sino que vendió su suerte en la lucha por el título. Quedó relegadísimo. Ya no depende de sí mismo porque Arsenal se hizo amo y señor en el campo y con un claro 3-0 trepó a lo más alto para disputar el trofeo palmo a palmo con el "matador".

Un primer tiempo deplorable sepultó la idea "xeneize" de dominar al enemigo en todos los frentes. Emilio Zelaya se anticipó a todo plan con un cabezazo letal al minuto. Baldazo helado para las aspiraciones "xeneizes". Ni que hablar cuando el tucumano goleador del "arse" capturó una contra a la perfección y asistió de guapo a Luciano Leguizamón, como si jugara en el patio de su casa: lo dejó solo frente al arco y con un Agustín Orión totalmente regalado. Entre atropello y empujones, Boca intentó sin suerte el descuento antes del descanso. Pero lo que vendría sería aún más oscuro.

"Legui" repitió el grito, aprovechando los espacios que regaló un rival totalmente mandado arriba, con la obligación de dar vuelta la historia. ¿Indicios de una remontada épica? Ninguno. Los de Julio Falcioni no inquietaron a Cristian Campestrini mientras el reloj se convertía en el peor enemigo. No apareció ni el gol del honor.

Boca dejó todo en mano de los punteros y sólo sus posibles desgracias podrán resucitarlo. (Especial)

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