Los hinchas del "ciclón" se unen a las súplicas de su inefable entrenador Caruso Lombardi por un milagro. El destino de San Lorenzo quedó subordinado no sólo a un triunfo propio contra San Martín, de San Juan, en la última fecha, sino a derrotas de Rafaela y Banfield para zafar del descenso directo. El horizonte pinta negro para el "azulgrana", que pende de un hilo en la categoría y, en el mejor de los casos, puede aspirar a la Promoción. Cual si fuera la remake de aquel doloroso adiós a la Primera División en 1981, el "cuervo" quedó al filo de descender y pareciera que sólo un prodigio puede evitarlo.










