Hace 9 años asumió Néstor Kirchner y empezó una nueva etapa

Los logros y fracasos de la política K.

UNIDOS. El matrimonio siempre se mostró unido. FOTO TOMADA DE JP.ORG.AR
UNIDOS. El matrimonio siempre se mostró unido. FOTO TOMADA DE JP.ORG.AR
25 Mayo 2012

BUENOS AIRES.- Pasaron nueve años desde que Néstor Kirchner asumió la presidencia de la Nación. Hoy, Cristina Fernández de Kirchner, está viviendo su segundo mandato, al que accedió con una amplia mayoría, del 54% de los votos. Sin embargo, las dificultades económicas empezaron a sentirse en los últimos tiempos, mientras crecen los escándalos por presuntos hechos de corrupoción, entre otros problemas. 

En casi una década de kirchnerismo, pasaron muchas cosas que hablan a favor y en contra de la mayor fuerza política del país.

Uno de los logros de los que presume el kirchnerismo es haber recuperarado la fe de los argentinos y, sobre todo, de los más jóvenes sobre la política. Después del "que se vayan todos" que se repitió hasta el cansancio en la crisis de 2001-2002, se vivió, desde el empoderamiento de Néstor Kirchner, un regreso a la confianza en los dirigentes políticos.

De la mano de esta confianza vino una bonanza económica que se sintió en toda la región, pero con mayor énfasis en el país, que pudo recuperarse rápidamente de la crisis generada por el default y el estallido de la convertibilidad. Junto a la mejora de la economía se produjo una reducción de la pobreza y el desempleo.

Claro que no todo es positivo en estos nueve años. Al afianzamiento del kirchnerismo le siguió su exceso de poder. Con amplia mayoría en las Cámaras, la división de poderes y las voces de la oposición quedan relegadas al antojo oficialista. Asimismo, la relación más que conflictiva con algunos medios también vuelve cuestionable algunas de las políticas oficialistas.

También son cuestionables los vínculos internacionales que generó la política comercial exterior del país. Aunque la relación con otros países de Latinoamércia sea positiva, no sucede lo mismo con la Unión Europea y, en menor medida, con Estados Unidos; países que no aceptan las medidas proteccionistas del kirchnerismo. Un claro ejemplo de esto es la expropiación de YPF del grupo español Repsol.

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Por otro lado, el vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, se encuentra envuelto en un caso de corrupción que, aunque todavía no fue comprobado manchó su imagen y consecuentemente la de la Presidenta. 

La vara con que se miden los pro y los contra de la política K llevarán a conclusiones muy distintas sobre estos nueve años. Lo cierto es que todavía no hay fuerza política que se le compare y las quejas serán solo ecos hasta que esto cambie.

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