Lavó las culpas

Por Mariana Segura 24 Mayo 2012
Fue de los partidos más flojos, lejos. Como diría la popular, Fluminense le cascoteó el rancho y Boca sufría cada avance carioca. Para peor sufrimiento "xeneize", su equipo hacía agua arriba, con un Cvitanich desconectado y un Silva lejos de tener el arco entre ceja y ceja. Ojo, hubo cosas peores, por ejemplo, la línea del medio. Rivero, Erbes y Erviti no conectaron una sola clara. Ni en defensa ni en ataque. Y el mismo Riquelme padecía sus propias imprecisiones. La suerte de Boca fue que "Flu" cambió en el complemento. Aunque no dejó de llevar peligro, bajó el ritmo y eso favoreció a los argentinos. En el único momento en que las cámaras enfocaron al arquero Cavalieri, Boca quiso decir algo. Rivero armó una jugada como la gente y, como el fútbol da revancha, el que se terminó llevando los aplausos fue Silva. Boca pasó a semis con su gol y lavó las culpas, de todos. Inclusive las suyas.

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